RICO KAKI

MAL OÍDO. Sobre el cantarín spot de Nocilla/ Montilla, Pablo Motos sentenciaba ayer en El hormiguero (Cuatro): "El PSC ha demostrado que además de tener mala vista para elegir candidato, ¡tiene mal oído!". Ah, el humor... Es cierto que la voz del anuncio desafina. "Puestos a hacer versiones lamentables, propongo otras", anunció Motos, y se arancó a cantar: "Montillas... Juanola", "Montillas Danone, listas para votar", y siguió la burla... hasta entonar, con la música del Cola-Cao: "Yo soy aquel charnego que quiere ser catalán".

ALGUNAS SUMAS. Tras la chusca rima Nocilla/ Montilla, anoto otros dos juegos de palabras en sendos mítines. En el de Zapatero, en Tarragona, se leía en las pantallas uno de enigmático sentido: "Zapatero + Montilla = Zapatilla". En el de Puigcercós, en el Palau de la Música, el del taladro dijo: "Más + Montilla = Masilla". Y le aportó sentido: "La masilla es para tapar agujeros". ¿Alusión al 3%?

POLIVALENTE MONTILLA. ¿Y si sumamos Saura + Carod, qué puede salir? ¿Y Carod + Mas? ¿Sumarían Mas + Piqué? Habrá que pedir ayuda al amigo Màrius Serra... Son unos juegos florales en los que sólo alcanzo a constatar que Montilla es el apellido que mejor suma con todos...

SÍMBOLOS. Un oyente del programa de Àngels Barceló A vivir que son dos días (Ser) proponía ayer de buena mañana que, desayunado ya Laporta con Mas, "coma ahora algo con Montilla, un aperitivo con Carod, un té con Piqué y una merienda con Saura". Mientras lo decía, estaba ya Montilla fotografiándose con Laporta. Somos así: animales simbólicos. En todo vemos un mensaje.

LA GRADA. En la tertulia de Barceló, el maestro José Martí Gómez consideraba disfuncional la foto Laporta-Mas: "La masa social del Barça es transversal, ¡la grada del Barça es más de izquierdas que su tribuna!" (y evocó el franquismo sociológico del cuñado de Laporta). Una impecable observación. "En fin, ¡que a la crónica rosa sumamos ahora la crónica deportiva!", se lamentaba Martí, haciendo la suma Laporta + esposas de candidatos.

Sí, maestro, pero no me negarás que esta campaña electoral está siendo la mar de entretenida para los medios... AH, LA ELEGANCIA... "Me asusta la foto de Laporta: ¡la mezcla de fútbol y partidismo no es elegante!", se quejaba Àngels Barceló. Comprensible, pero ¿de verdad aceptamos elegancia como virtud política...? "O quizá Laporta aspire a ser algo más que presidente del Barça...", se maliciaba Barceló. Además de Mas y Laporta, con esa foto obtuvo mucha propaganda la lata de Coca-Cola que campeaba sobre la mesa del desayuno.

GLOBALIZAR. Un corresponsal de la Ser en Estados Unidos contaba ayer que allí hace tiempo que funcionan en campaña electoral los DVD, las esposas de los candidatos contando lo bien que planchan sus maridos... ¿Irá adelantándole Sala i Martín todas esas novedades americanas a Mas? Globaliza, que algo queda.

EN EL VATICANO. "La gente se preocupa por saber si a ERC se la puede controlar", contó Martí Gómez, en alusión a ciertas meteduras de pata de esta legislatura, que ilustró con una anécdota de Xavier Vendrell de visita al Vaticano: allí transmitió a sus interlocutores vaticanos su gran admiración por la eficacia eclesial... "¡Y eso que mi abuelo quemaba iglesias!". Toma diplomacia.