Las universidades de Cambridge, Michigan, Harvard, California, Stanford y Oxford, además de la Complutense de Madrid, han firmado ya acuerdos con Google para poner a disposición del usuario de internet el fondo de sus respectivas bibliotecas. Pero Google aspira a trabajar con muchas más de las grandes bibliotecas del mundo. Para ello ha puesto en marcha la herramienta Búsqueda de libros con una innovadora tecnología que permitirá, según el responsable de Google para España y Portugal, Adam Smith, «localizar millones de libros en todo el mundo en una extensa variedad de idiomas».
Adam Smith, que acaba de participar en un simposio sobre bibliotecas digitales celebrado en la sede madrileña del CSIC, defiende las bondades de este sistema y sostiene que beneficia a todo los sectores implicados en la edición: los autores, «al acercar su trabajo a mucha más gente»; las editoriales, «al alcanzar a un público más numeroso»; las librerías, «al remitir a los lectores al punto de venta», y el lector, «al permitirle saber dónde puede comprar el libro o qué biblioteca puede facilitárselo».
La Complutense es la primera universidad no anglosajona y la primera de habla hispana que se une al Proyecto de Bibliotecas de Google, donde también aparecen la Biblioteca Pública de Nueva York y la Biblioteca del Congreso norteamericano. Con más de tres millones de libros en su catálogo, la Biblioteca de la Complutense es la segunda más grande de España después de la Biblioteca Nacional, institución ésta a la que también han querido involucrar en su proyecto.
«De todos los libros que hay en el mundo, sólo el 10% se pueden comprar. Los demás están descatalogados o huérfanos, por lo que este sistema dará visibilidad a ese gran porcentaje de libros ocultos», asegura Adam Smith, quien adelanta que esta tecnología se aprovechará también para promocionar las novedades del catálogo de aquellas editoriales que así lo deseen.
Derechos de autor
De esta manera, el contenido proviene de dos fuentes: las propias editoriales y las bibliotecas adscritas al proyecto de Búsqueda de Libros. Así, si un libro de una biblioteca es de dominio público, al no generar derechos de autor, se puede mostrar completo; si el libro aún tiene vigentes los derechos de copyright, los usuarios acceden a un resumen básico y, como mucho, a dos o tres extractos del mismo y, además, serán guiados a los puntos de venta o a las bibliotecas que se lo pueden prestar.
Hasta ahora, ya se han adscrito al proyecto editoriales como McGraw-Hill, HarperCollins, Simon & Schuster, Penguin, Cambridge University Press, Springer, Random House Mondadori, Norma, Feltrinelli, Lonely Planet y muchas más, empresas que, según afirma Adam Smith, «no sólo no asumen ningún coste por incluir sus libros en Búsqueda de Libros, sino que pueden recaudar una parte de la facturación si deciden insertar anuncios de publicidad».
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