Feliciano Fuster, ex presidente de Endesa y uno de los hombres que probablemente mejor conoce el sector eléctrico español, ha estado en Barcelona y le ha cantado, a quien quería escucharle, algunas verdades del barquero relacionadas con el extraño caso del asalto de las constructoras en el sector eléctrico.
Fuster, que es presidente honorífico de Endesa, ha expresado lo que muchos piensan respecto a ese desembarco. Es un paso, dijo, “de cierta temeridad” y, además, las constructoras se equivocan si buscan en la energía eléctrica beneficios más altos de los que obtienen en su sector.
Las constructoras buscan una inversión alternativa y, según han subrayado una mayoría de ellas, pretenden pagar esos irrisorios costes del crédito con el cobro de dividendos, aunque sea a 17 años.
Lo cierto es que provocan una sonrisa cómplice cuando dicen estas cosas, ya que operaciones como las que hemos visto en el mercado no parecen posibles sin el beneplácito el Gobierno.
Han conseguido financiación barata, con una buena parte del riesgo asumido por los bancos que prestan el dinero. Además toman participaciones casi de control, con el silencio cómplice del Gobierno, del Banco de España, de la Comisión de la Energía. Pues miel sobre hojuelas. Qué les importan las sinergias si todo el campo está abierto de par en par.
Aun así, deben tener en cuenta algunos consejos como los que aportó ayer, gratis, Feliciano Fuster, quien resaltó que en el negocio de la energía las relaciones con la Administración son complicadas, ya que muchas veces “ésta no está documentada o quiere mirar para otro lado”. En eso parece que estamos.
Miran para otro lado mientras que las constructoras multiplican su endeudamiento, lo ponen al límite, y establecen una enorme dependencia de la marcha de la bolsa, hasta límites insospechados.
Es lógico -dice Fuster- que los empresarios descubran nuevos sectores, pero el eléctrico es un sector maduro y complejo en el que el beneficio estará cada vez más controlado. Por eso, el ex ejecutivo de Endesa estima que las constructoras se están creando “una hipoteca de futuro en función de unos beneficios que no están asegurados”.
Hasta ahora no habíamos oído a ningún analista ser tan claro, al menos públicamente.
Mientras tanto, el Gobierno silba con la toma de posición doble de ACS en Fenosa y en Iberdrola, aplaude la inexplicable entrada de Sacyr en Repsol y está convencido de que Acciona va a por todas en Endesa.
La prensa alemana, que ha puesto de manifiesto la irritación de Merkel con ZP, estima que el Ejecutivo se piensa demasiado lo de eliminar las condiciones de la CNE impuestas a E.ON para darle tiempo a Acciona.
No falta imaginación, aunque Acciona, que puede justificar su entrada en Endesa como complemento de su negocio de renovables, amplía cada día que pasa su participación en Endesa.
Ante una tesitura como ésta, alerta Fuster, convertido en oráculo del sector, del peligro que supone poner los intereses de los accionistas por delante de los consumidores ¿Le habrán odio en el Gobierno?
Pedro Solbes no parecía preocupado por este asunto de las constructoras en su entrevista en La Vanguardia, aunque sí lo hizo ante posibles entradas de constructores en el sector bancario. Habrá que estar atentos a las pantallas de la bolsa y a los cambios en el capital de los bancos más sensibles.

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