AUTONOMICAS 1N / LA CRONICA DE LA JORNADA
En la formación independentista aseguran estar recibiendo felicitaciones por haberse alejado de la «estridencia» / Carod y Puigcercós se reparten el trabajo y mientras el primero carga contra Montilla, el segundo lo hace contra Mas
Carod-Rovira pasó sin pena ni gloria por el debate a cinco celebrado el viernes por la noche en TV3. No fue casualidad; ni que el candidato de ERC a la Presidencia de la Generalitat estuviera en baja forma. Fue pura estrategia. La diseñada por la dirección de ERC para esta campaña electoral: explicación del programa sin estridencias.
Después de tres años de convulso tripartito, en el que todo el mundo ha apuntado a ERC como principal responsable del ruido provocado desde el Palau de la Generalitat, la formación independentista ha apostado por una campaña de perfil bajo sin ataques desmedidos a sus dos principales contrincantes, Artur Mas (CiU) y José Montilla (PSC), precisamente pensado en el 2 de noviembre, el día después de las elecciones autonómicas.
ERC no quiere que una campaña muy virulenta dificulte los pactos posteriores, consciente de que es muy probable que pueda tener de nuevo la llave de la gobernabilidad en Cataluña. «La verdadera carrera empieza tras el 1-N», explica de forma gráfica un ex conseller de ERC en el Govern.
Tan asumido tienen la táctica los dirigentes de Esquerra que ni siquiera responden a los ataques diarios que sufren desde las filas de CiU con una crudeza sólo explicable porque la federación nacionalista necesita robar tres escaños a los independentistas para evitar que el tripartito pueda reeditarse, como ya explicó el sábado EL MUNDO. De hecho, el número dos de ERC, Joan Puigcercós, ha tenido que enseñar los galones para frenar a las bases del partido, indignadas con CiU por la imagen que ofrece de los dirigentes republicanos en el ya famoso DVD ConfidencialCat, editado por la federación.
Los dirigentes de ERC están satisfechos con la marcha de su campaña y, por ejemplo, han recibido felicitaciones incluso del mundo económico, especialmente crítico con actuaciones pasadas de los republicanos. «Nos han felicitado por no contribuir a la crispación», sostiene un alto dirigente de ERC. La semana pasada, miembros de la cúpula del partido se reunieron con destacados empresarios catalanes.
Además, las encuestas que maneja el propio partido independentista indican que aguanta el tirón y frena la caída que auguraban otros sondeos. De los 23 diputados actuales, podrían pasar a 22, al perder uno de los 13 escaños conseguidos en 2003 por la circunscripción de Barcelona.
La estrategia electoral de ERC se basa también en una clara distribución de papeles entre el presidente del partido y cabeza de lista, Josep Lluís Carod-Rovira, y el actual portavoz en el Congreso de los Diputados, Joan Puigcercós, que coinciden poco en los mítines. Mientras el primero centra sus ataques en el candidato del PSC, José Montilla, y apenas trata con dureza al líder de CiU, Artur Mas, Puigcercós es especialmente duro con el político nacionalista y otorga un trato de guante blanco a Montilla, con quien construyó hace tres años el proyecto del tripartito.
Ayer, sin embargo, Puigcercós no ahorró críticas a ninguno de los dos candidatos con opciones para ser presidente y les acusó de querer crear «guetos» para los inmigrantes, mientras que el número uno de CiU, Artur Mas, apelaba precisamente a ERC para que, a diferencia de lo sucedido ahora hace tres años, apueste por un gobierno nacionalista en la Generalitat. Mas contó ayer con el apoyo del presidente del PNV, Josu Jon Imaz, y del líder del Bloque Nacionalista Galego y vicepresidente de la Xunta de Galicia, Anxo Quintana.
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