El encarecimiento del precio oficial del dinero está provocando múltiples consecuencias en el mundo de las hipotecas. No sólo el titular de un préstamo está pagando más dinero al mes que hace un año por su hipoteca –127 euros más cada mes en una hipoteca media de 159.555 euros, a 25 años de plazo–.

También el comprador de una casa se está encontrando con que las viviendas siguen subiendo de precio, y encima las entidades están revisando las condiciones de sus préstamo. Ante el escenario de subido de tipos las entidades están aplicando diferentes estraegias comerciales.

Unas ponen al alcance del consumidor hipotecas cada vez más caras –no sólo porque el euribor está repuntando sino porque suben el tipo fijo que cobran en sus primeros seis o doce meses. Otras han decidido abaratar la hipoteca, reduciendo los diferenciales.

Varios bancos por Internet, como ING Direct, Openbank, Uno-e o la unidad online de Banco Sabadell Activobank, se han lanzado a reducir el diferencial que aplican sobre el euribor –el índice más utilizado para fijar el tipo de interés de las hipotecas–. Si hace unos meses estas entidades cobraban, salvo excepciones, por encima del 0,4% sobre euribor, ahora este diferencial se sitúa entre el 0,30% y el 0,39%.

Esto supone un abaratamiento del préstamo, porque el titular paga un menor diferencial, aunque su efecto quede mitigado en un escenario de repunte del euribor –ha pasado en un año desde el 2,22% hasta el 3,715% de septiembre– como el actual.

Los más baratos

Los bancos online, que tienen los productos más baratos del mercado, se aprovechan de la subida de tipos, que les permite obtener más margen, para ofrecer mejores precios, a costa de reducir parte de ese margen, para captar más clientes.

En uno de estos bancos indican que “el tamaño del mercado hipotecario en España es grande y siempre hay clientes que desean mejorar sus condiciones”. Esto es lo que se consigue a través de la subrogación de la hipoteca, con la cual el cliente traslada el préstamo a otra entidad mejorando condiciones.

“Es un momento adecuado ante el mayor esfuerzo que supone la compra de la vivienda”, aseguraba hace unos días Pablo Cavero, director de banca comercial de Barclays. Este banco también ha recortado el diferencial de su Hipoteca Remunerada, desde el 0,45% al 0,39%, con el objetivo de acelerar su crecimiento. Pretende captar 4.000 clientes al mes.

Sin embargo, otras entidades tradicionales están optando por encarecer estos préstamos. Entre otras muchas, Banco Popular, Caja Madrid, Bankinter, Caixa Galicia, Caixa Catalunya y Caja Madrid han repercutido el aumento del precio del dinero en las hipotecas a tipo variable a través de un recurso: incrementar el tipo fijo –llamado en el mercado tipo de salida–, que aplican durante los seis primeros meses o el primer año del préstamo –el resto de la vida de la hipoteca se cobra euribor más un diferencial–. “Las subidas de tipos de interés se van trasladando paulatinamente a los tipos de la oferta”, afirman fuentes de Caixa Galicia. Esta entidad, que en abril cobraba un tipo del 3,5% el primer año, lo ha elevado hasta el 4,25%.

En esta línea, Caixa Catalunya ha venido elevando el tipo de salida de su hipoteca para menores de 32 años en los últimos meses. Lo subió en abril, junio, agosto y el pasado viernes situó el tipo de salida, que aplica los seis primeros meses de la hipoteca, en el 4,95% . En abril era el 4,6%.

El aumento del tipo de salida encarece la hipoteca. Por ejemplo, el titular que contrate una hipoteca de 150.000 euros, con un tipo del 3,8% el primer año, pagará en ese período 5.700 euros. Si el tipo de salida sube al 4,05%, abonará 375 euros más en el primer año.