Hace un año, saltaron las alarmas. Dell, el entonces mayor fabricante de ordenadores personales del mundo, encadenó dos trimestres seguidos sin alcanzar las estimaciones de Wall Street.

La compañía, que tenía acostumbrados a los inversores a crecer muy por encima del mercado, empezaba a flojear. Un año después, las cosas han empeorado. Los resultados siguen sin acompañar y, por si fuera poco, ha perdido el liderazgo del mercado mundial de PC.

A pesar de los recortes de precios, que están afectando mes a mes a los resultados, Dell no ha sido capaz de poner freno a la caída de cuota. Finalmente, Hewlett-Packard (HP) le ha arrebatado por muy poco el trono del mercado de PC, en el que se había instalado hace tres años.

Según la consultora Gartner, HP cerró el tercer trimestre con una cuota del 16,3%, frente al 16,1% de Dell. La consultora IDC, por su parte, da a las dos compañías un 17,2% de mercado, aunque otorga la victoria a HP al vender 28.000 unidades más que su competidor. En Europa, también ha perdido la segunda posición a favor de Acer.

Los analistas miran con preocupación que Dell haya cerrado el peor trimestre de su historia en términos de crecimiento: tan sólo un 3,6% en un mercado que se fortaleció un 6,7% (se vendieron 59,1 millones de ordenadores en todo el mundo) y a años luz del 15,1% que registró HP, que ha encadenado tres trimestres creciendo por encima del mercado.

El dato no hace sino arrojar más sombras a la estrategia de Dell, que sigue acumulando malos resultados financieros, ha tenido serios problemas de soporte en Estados Unidos y, además, ha sido la compañía más afectada por el problema de las baterías de Sony, hasta el punto de que ha tenido que llamar a revisión a 4,1 millones de portátiles.

Mientras tanto, el consejero delegado de HP, Mark Hurd, parece haber encontrado la fórmula para la división de ordenadores de la compañía, que ha sabido fortalecer su posición en Europa, donde es líder, y ganar cuota en Estados Unidos, donde Dell mantiene la primera posición. Los analistas destacan que, mientras HP está demostrando una buena ejecución en este difícil negocio, Dell está encontrando dificultades para lograr el equilibrio entre crecimiento y rentabilidad.

Los directivos de la multinacional intentan quitar hierro a la difícil situación de la compañía. Paul Bell, primer ejecutivo para Europa, Oriente Medio y África, comentaba este verano en una entrevista a EXPANSIÓN que la compañía estaba convencida de que volvería a ganar cuota. “A corto plazo no creceremos por encima del mercado, pero soy optimista si hablamos del largo plazo”, aseguraba.

Modelo de negocio

El directivo se mostró entonces firme defensor del modelo de negocio de Dell, basado en la venta directa y la configuración a medida. Los analistas ponen ahora este modelo en entredicho y señalan que, lo que antes eran fuertes ventajas competitivas, ya no son tan relevantes porque el resto de fabricantes ha logrado engrasar sus maquinarias para reducir sus costes y, consecuentemente, ser muy competitivos. Ahora, quien se ve obligada a reducir sus precios para no seguir perdiendo mercado es la propia Dell.

La multinacional estadounidense también ha tomado importantes decisiones estratégicas para dejar de perder clientes. Así, ha roto años de relación exclusiva con Intel para ofrecer PC con tecnología AMD.