ESE ex alcalde de Ciempozuelos no parece haberse enterado de que el Senado acaba de dar vía libre a un proyecto legal para que concejales y sindicalistas cesantes cobren el paro -¿no se supone que tenían un trabajo anterior?-, y ha decidido prepararse por su cuenta un plan de pensiones de 40 millones de euros. Presuntamente, claro. Es decir, un presunto plan de pensiones a cargo de una presunta recalificación de terrenos a la que presuntamente debía acceder el Ayuntamiento que defiende los presuntos intereses de los ciudadanos. Y que está gobernado por un partido presuntamente socialista.

Con 40 millones de euros, 18 fijos por el trabajito inicial y el resto variable por incentivos, el citado ex alcalde calculaba que ya podría tener una jubilación tranquila. Alguien puede pensar que se trata de mucho dinero por unas gestiones, pero es que hay gestiones que no las puede hacer cualquiera. O sea, que usted va al Ayuntamiento de Ciempozuelos, un suponer, y pide que le recalifiquen por las buenas unos terrenitos para construir, y le dicen que nones, que verdes las han segado y que por ahí se va a Madrid. Pero si usted ha sido alcalde y conoce al alcalde actual, y es del mismo partido y tal, pues sabe qué teclitas hay que tocar para que los suelos pasen de rústicos a urbanizables, que es un arte como de birlibirloque, magia potagia: nada por aquí, nada por allá y... ¡zas!: unas plusvalías milmillonarias. Para eso hay que tener una preparación, unos contactos, un savoir faire, un know how que le dicen ahora. Y claro, eso vale una pasta. La cualificación profesional es un valor en alza hoy en día.

Valores intangibles que tienen un precio. Presuntamente, por supuesto.
Los pelotazos hay que saberlos pegar, según y cómo. Fabio Capello, por ejemplo, quiere que sus jugadores se manejen a pelotazo limpio, balón para adelante y el que lo coja para él, pero como son galácticos y están acostumbrados a las delicatessen, pues como que no les sale y se hacen un lío con la pelota propiamente dicha. En cambio, hay especialistas en pelotazos urbanísticos que alcanzan gran refinamiento y sutileza. En Marbella, por ejemplo, es legendaria la habilidad de algunos próceres para recalificar zonas rústicas y verdes. Y en Seseña, que tiene más mérito, porque en vez de Mediterráneo y buganvillas hay un secarral de aquí te espero. Y, claro, a ver qué tiene Seseña que no tenga Ciempozuelos. Ciempozuelos y cualquier otro sitio donde haya suelos que recalificar y ayuntamientos dispuestos a recalificarlos. El urbanismo, para el que lo trabaja, y el que no sepa, a cobrar el paro, el INEM de concejales que está preparando el Senado.

¿Que 40 millones de euros son muchos millones de comisión para un solo comisionista? Buena pregunta. Igual eran para repartir entre más gente. Presuntamente, faltaría más. Si yo fuese fiscal anticorrupción, quizá considerase interesante averiguarlo.