La constructora informa de que puede llegar al 30% cuando cambie la ley

La guerra por el control de Endesa se ha agudizado. Ayer Acciona comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que se ha asegurado el control del 20% de la eléctrica española y que su intención es llegar al 30% cuando se apruebe la ley de ofertas de adquisición de acciones (opa) que actualmente se tramita en el Congreso. La nueva normativa permite a una empresa alcanzar hasta el 30% de los derechos políticos sin tener que lanzar una opa por la totalidad de su capital.

Con este nuevo movimiento, la sociedad que preside José Manuel Entrecanales ha dejado meridianamente claro que su entrada en Endesa no tiene un carácter especulativo, sino estratégico. Es decir, que su intención no es comprar una parte del capital para luego venderla a los alemanes y lograr plusvalías. Por el contrario, insiste en que su presencia es estratégica y a largo plazo.

Supone un paso más en la idea de que Acciona no llegó a Endesa con interés coyuntural. Además, el entendimiento con E. ON no ha sido posible. Hace unos días, el presidente de Acciona, José Manuel Entrecanales, se reunió con su homólogo de E. ON, Wulf Bernotat, para conocer sus respectivos puntos de vista. El encuentro sirvió para constatar las diferencias entre ambas partes.

La primera consecuencia de esta reunión fue la demanda de E. ON en la Corte de Nueva York, acusando a Acciona de presentar información falsa y ocultar datos en la presentación de un escrito ante el regulador bursátil norteamericano (SEC) el 5 de octubre. Los alemanes solicitan que de forma cautelar el regulador norteamericano suspenda la compra de acciones de la eléctrica española por parte de Acciona.

Ante esta demanda, cuya primera vista tuvo lugar ayer, la constructora ha decidido hacer público ante el regulador español los detalles de su estrategia. Según afirma en un comunicado, controla cerca de un 10% en su participación directa. Además, tiene asegurado gracias a la cobertura financiera suscrita la compra de un 9,63% adicional a un precio medio de 33 euros por acción. En el caso de ejecutar esta opción de compra, Acciona habrá comprometido unos 6.800 millones de euros.

La constructora española recuerda que para ejecutar esta adquisición está a la espera de que la Comisión Nacional de la Energía (CNE) le autorice a superar el 10% de participación en Endesa. Esto podría suceder en las próximas semanas.

Si, como todo hace pensar, Acciona finalmente se hace con el 20% del capital, a E. ON se le puede complicar la opa sobre el 100% de Endesa. No hay que olvidar que Caja Madrid controla el 9,9% de Endesa, la aseguradora francesa AXA el 5,3%, Chase Nominees el 5,7%, el State Street Bank & Trust el 5% y el Deustche Bank el 4,8%.

Estas participaciones, que ya representan cerca del 50% de la compañía, podrían forzar a la compañía alemana a volver a elevar su oferta por encima de los 35 euros si finalmente quiere hacerse con el control de la compañía.

La mayoría de los analistas consultados estima que E. ON podría encontrarse con problemas para superar el 50% del capital de Endesa, lo que le impediría imponer derogar el artículo de los estatutos que limita al 10% el derecho máximo de voto de un solo accionista.

Previsiblemente, el Ministerio de Industria antes del 11 de noviembre aceptará gran parte del recurso de alzada presentado ante la Administración por E. ON reclamando las 19 condiciones impuestas por la CNE. Esto permitiría que la CNMV diera definitivamente autorización a la opa de la compañía alemana. Sin embargo, esta opa tampoco resolvería el problema, dado que la oferta presentada por Gas Natural está bloqueada de forma cautelar por la justicia española. Los magistrados del Supremo tienen que resolver sobre el fondo de la demanda presentada por Endesa contra la gasista, lo que podría demorar su resolución todavía un año. La maraña jurídica podría complicarse aún más si Iberdrola o Gas Natural recurrieran ante los Tribunales la decisión de la CNE de autorizar la opa de E. ON con condiciones.

Todo hace pensar que este entramado jurídico, político y empresarial sólo puede resolverse a través de un amplio pacto entre todos los afectados.

La compañía alemana, por su parte, sostiene que Acciona pretende fusionarse con Endesa en el plazo de dos años. Argumenta que el Banco Santander está detrás de la operación y que existe un acuerdo con otros accionistas para hacer fracasar su oferta de compra. Todas estas acusaciones han sido negadas por Acciona.