EXTRAMUROS

Madrid es siempre un hervidero de rumores. "En Madrid, cada día comienzan cincuenta conspiraciones, de las que sólo una consigue medio cuajar: créeme, esta ciudad es una máquina de picar carne", me dijo en una ocasión Ignacio Camacho, delantero sevillano del diario ABC,liberal inteligente (es decir, vacunado contra la hidrofobia neocon)y buen amigo con el que compartir perplejidades.

Circula, por ejemplo, el rumor de que al presidente del Gobierno le inquieta que María Teresa Fernández de la Vega le gane en popularidad. La fiebre de los celos cuesta bastante de imaginar en un hombre al que sus asesores gustan presentar como amante de las atmósferas zen, pero el alma humana siempre ha tenido doble o triple fondo. El rumor De la Vega también podría ser una maledicencia preventiva de la calle Génova, ya que la vicepresidenta suena estos días para la alcaldía de Madrid, tras el cruel desplante de Bono.

Según otros venenos, que te lo digo yo, que Aznar todavía maldice el día en que dijo que se iba, el ex presidente habría confesado hace unas semanas su grave preocupación por el liderazgo de Rajoy. Suya sería esta gótica advertencia: "España se nos va y todo se decidirá en Navarra. Si en mayo perdemos Navarra, la suerte estará echada". Glups.

Hay rumores mayores y rumores menores, como hay venenos que fulminan y arsénicos que matan muy lentamente. Y hay rumores que en días como hoy vienen como anillo al dedo. Solbes, que te lo digo yo, hace tiempo que le tenía ganas a Montilla porque éste no le dejaba meter mano en el Ministerio de Industria.

Solbes pactó ayer la retirada de la enmienda de CiU a los presupuestos del Estado a cambio de una comisión para clarificar el monto de las inversiones en Catalunya. Es un buen puente de plata que evita a los convergentes el difícil trance de votar en comandita con el PP, lo cual, francamente, habría quedado un poco feo después de la solemne visita de Artur Mas al notario.

¿Estaba al corriente Solbes del mensaje todavía caliente del PSC, según el cual Zapatero habría asegurado el lunes que "por ahora" no se pactaba con CiU? ¡Por ahora! "Madrid, créeme, es una máquina de picar carne".

Uno más bien se imagina a Solbes, jubón de terciopelo, daga en la mano, en plan Bertrand du Guesclin, el soldado francés que decidió a favor de Enrique de Trastámara la lucha fratricida con Pedro el Cruel por el trono de Castilla. Dijo Du Guesclin: "No quito, ni pongo president. Sólo ayudó a mi señor".