Los ciudadanos son cada vez más pesimistas sobre la posibilidad de que el “alto el fuego permanente” anunciado por ETA el pasado 22 de marzo llegue a buen puerto.

Según el barómetro España Hoy de EXPANSIÓN-Ipsos correspondiente a octubre, la gran mayoría de los españoles, un 72%, desconfía de que el abandono de las armas por parte de los terroristas vaya a ser definitivo y cree que ETA podría recuperar su actividad terrorista “según los acontecimientos”. Este porcentaje se ha incrementado en cuatro puntos desde abril, cuando un 68% de los ciudadanos opinaba lo mismo.

Los votantes del PP son los más pesimistas: un 94% de los partidarios de la formación que preside Mariano Rajoy desconfía del carácter definitivo del alto el fuego, mientras que sólo un 4% está convencido de que ETA no volverá a coger las armas.

Entre los votantes del PSOE existe un mayor grado de confianza sobre la evolución del llamado proceso de paz, aunque también son mayoría, un 60%, los que opinan que la banda podría volver a perpetrar actos terroristas en función de cómo se desarrollen los acontecimientos.

Zapatero pierde apoyos

En paralelo, también ha caído el porcentaje de ciudadanos que apoya la actuación del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. En abril –pocas semanas después de que ETA anunciara el alto el fuego– un 63% de los ciudadanos apoyaba la labor que estaba realizando el Jefe del Ejecutivo en el proceso de diálogo con ETA. En octubre, sin embargo, sólo consigue el respaldo del 47%, lo que supone una caída de dieciséis puntos en seis meses.

También se ha incrementado proporcionalmente el número de españoles que considera “mala” su forma de gestionar el proceso de paz. En el barómetro de octubre, el porcentaje de críticos con Zapatero alcanzaba el 29%, en junio escaló hasta el 39% y, finalmente, en octubre se ha situado en el 44%.

La pérdida de apoyos del presidente del Gobierno ha coincidido con el recrudecimiento de la kale borroka y se produce después de que, el pasado 24 de septiembre, ETA asegurara que está dispuesta a “seguir empuñando las armas hasta conseguir la independencia”, a través de un comunicado que dos encapuchados armados leyeron durante los actos de celebración del Gudari Eguna (Día del Soldado Vasco).

Estos acontecimientos, sumados a la negativa de Batasuna de acatar la Ley de Partidos para conseguir su legalización, han alimentado entre los ciudadanos la sensación de que el proceso se encuentra encallado. No obstante, ayer mismo, el presidente del Gobierno negó la mayor al asegurar que “el proceso discurre” según lo previsto, al tiempo que instó a dejar que “cumpla sus ritmos”.

La confianza que demuestra Zapatero en la capacidad de su Gobierno para conseguir el final de ETA sigue calando entre sus partidarios.

Así, Zapatero consigue que el 74% de los votantes del PSOE respalde su política antiterrorista, frente a un 19% que la desaprueba. Entre los votantes del PP, la inmensa mayoría (83%), califica de “mala” la actuación del presidente del Gobierno en los asuntos relacionados con ETA, mientras que un 12% la considera “buena”.

Gestión del PP

La caída que experimenta este mes la gestión del alto el fuego por parte de Zapatero no ha sido aprovechada por los populares. La valoración del PP baja ligeramente –desde el 34% de junio hasta el 33% de octubre– y, a la par, se eleva el número de personas que desaprueba su forma de hacer oposición en torno a este asunto, desde el 55% hasta el 57%. Desde abril, esta cifra ha aumentado en ocho puntos.

En cualquier caso, el PP sigue contando con el visto bueno de sus partidarios. Un 74% de los votantes del PP considera que su partido está llevando a cabo una “buena” labor al criticar la forma en que el Gobierno está actuando en lo relativo al alto el fuego de ETA, mientras que un 22% la desaprueba.

El PP aseguró ayer que España está en la “antesala de la claudicación” ante ETA y advirtió de que si José Luis Rodríguez Zapatero no explica a los españoles en el Parlamento “qué está negociando” con la banda terrorista, este partido trasladará la pregunta “de manera permanente” al Congreso y al Senado.

Así lo anunció el secretario general del partido, Ángel Acebes, quien consideró que el proceso del presidente del Gobierno con ETA “se ha convertido en una seria amenaza para todos, para la integridad territorial de España y para su seguridad”.