Enric Casi acaba de recibir el premio al mejor gestor externo de empresa familiar que otorga la revista Actualidad Económica.

Pero, ¿hasta cuándo seguirá Mango en manos de los hermanos Andic? Esta misma pregunta se podría plantear al resto de grandes grupos familiares españoles, entre los que se encuentran Pascual, Gonvarri, Puig, Globalia, Agrolimen, Freixenet, Osborne, Nutrexpa, Mercadona, Siro o Lladró.

La tentación de vender y hacer caja siempre está encima de la mesa. No obstante, ¿a qué responde la oleada de operaciones cerradas en los últimos meses? ¿Estamos ante un cambio de ciclo o ante el inicio de una nueva tendencia que podría acabar por desmantelar el potente tejido empresarial familiar español?

Los académicos consultados por EXPANSIÓN discrepan en si se trata o no de una tendencia, pero reconocen que la fuerte liquidez de los mercados hace que hoy sea un momento “especialmente proclive” para la venta de empresas, pese a los esfuerzos de los grandes grupos para asegurar la continuidad. “Muchas compañías familiares son presas perfectas para el capital riesgo; no están en venta, pero, ante ciertas ofertas se lo piensan”, explica Juan Corona, director académico del Instituto de la Empresa Familiar (IEF).

Sin embargo, Corona destaca que hoy las familias empresarias tienen un cierto toque de “heroicidad”, porque, a pesar de los cantos de sirena, siguen al pie del cañón. “Si no se venden más compañías –afirma–, es porque a los empresarios les gusta su trabajo y tienen una gran voluntad para seguir y traspasar la empresa a la próxima generación”.

El problema llega cuando la familia se ve incapaz de resolver el dilema entre seguir creciendo –como exigen los mercados– o ceder parte del control. “El crecimiento se ve como algo incompatible con el control familiar y algunas compañías prefieren vender”, apunta Corona.

En esta línea se expresa Josep Tàpies, profesor del IESE, que defiende la necesidad de inculcar en los grupos familiares que ceder una parte de la empresa a socios externos o salir a bolsa para obtener recursos “no significa necesariamente perder el control”. “Se puede seguir liderando la empresa sin tener el 100%; no estamos acostumbrados pero este tema irá madurando con el tiempo”, explica.

Según el profesor, “nadie duda” de que son las familias Del Pino y Entrecanales quienes mandan en Ferrovial y Acciona, a pesar de cotizar en bolsa y tener múltiples socios y alianzas. “Estos grupos han entendido que el mercado de capitales puede ayudarles a acelerar su estrategia sin perder el carácter familiar”.

Tàpies cree que “no se puede hablar de una mayor tendencia” a la venta de empresas familiares, opinión que es compartida por Vicenç Bosch, director de la Asociación Catalana de la Empresa Familiar. “El 85% de las empresas europeas está en proceso de sucesión generacional; es lógico que algunas se vendan”, señala Bosch, que destaca que “también hay muchas compañías de capital familiar que compran empresas”.

Por el contrario, Manuel Bermejo, profesor del Instituto de Empresa (IE), “ve claramente una tendencia creciente” de estas operaciones porque la actual competitividad del mercado hace que “cada vez sea más complicado acceder a posiciones de liderazgo”. “Las reglas de juego han cambiado y, en muchos casos, la venta de la compañía puede suponer la mejor salida para dar continuidad al grupo”, asegura Bermejo, quien insiste en que “vender no necesariamente significa perder”. El profesor Alberto Gimeno, de Esade, apunta que, tras la venta, la familia no tiene porque dejar de ser empresaria, ya que lo habitual es “reinvertir el dinero e intentar crear valor en otros negocios”.

Pérdida de la ilusión

Según Bermejo, la transmisión del negocio es también “la salida natural para resolver una situación de conflicto interior en las empresas” y es consecuencia de no haber planificado bien la sucesión. Si esto ocurre, según Corona, la empresa se ve como “un puro patrimonio y entonces es más fácil vender”. Gimeno añade que lo habitual es que los vendedores “hayan perdido la ilusión porque no han sabido transmitir el espíritu emprendedor y valores del fundador a las nuevas generaciones”.