La pugna que Euskaltel y Orange mantienen por el control de 450.000 clientes de telefonía móvil en el País Vasco se ha recrudecido en los últimos días y ha desembocado en una auténtica guerra abierta, que ya se libra en varios frentes: el legal, con una denuncia ante la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT); el comercial –ofertas y prácticas calificadas de “desleales”– y también en los medios de comunicación, mediante la inserción de anuncios en prensa.

Las hostilidades se iniciaron en septiembre, cuando Euskaltel anunció que había puesto fin a su alianza con Amena –actualmente, Orange, filial de France Télécom– en el mercado vasco y había suscrito un nuevo acuerdo con Vodafone para convertirse en operador móvil virtual (OMV).

Así, a partir de enero, Vodafone transmitirá, a través de su red de antenas emisoras, la señal de Euskaltel, que tendrá autonomía para diseñar su propia política comercial y ofrecer productos y servicios propios en toda España.

Tras la ruptura, la filial de France Télécom ha reclamado los 450.000 clientes, argumentando que Euskaltel ha actuado como mero distribuidor suyo, ya que era la red de Amena la que prestaba el servicio a los usuarios. Por el contrario, Euskaltel insiste en que los clientes han firmado contrato con la operadora vasca.

Recurso ante la CMT
Pocos días después de conocerse la reacción de Orange, Euskaltel acudió a la CMT para solicitarle que le asignara la numeración de los 450.000 clientes y que estableciera medidas cautelares contra Orange para impedir la realización de prácticas y ofertas comerciales valiéndose de la información que dispone. Sin embargo, el regulador del mercado todavía no ha tomado una decisión, a la espera de estudiar las alegaciones presentadas por las partes.

Euskaltel recurrió a la CMT ante la negativa de Orange a cederle la numeración de los abonados. El operador vasco también ha denunciado prácticas de “competencia desleal” por parte de Orange, que ha enviado mensajes SMS a los móviles de Euskaltel en los que se les anuncia que el nuevo número de atención al cliente es el 1414 (en vez del 1717 de Euskaltel), así como la realización de “ofertas ilegales” a través del nuevo número, en el que –aseguran en la firma vasca– se pedía a los abonados información sobre su cuenta bancaria, DNI o CiF a cambio de rebajas en la factura.

La filial del grupo galo ha llegado incluso a hacer desaparecer la marca Euskaltel de las pantallas de los teléfonos móviles (sustituyéndola por su nueva enseña). También ha colocado en los terminales su propio servicio de contestador, en el que se oye Bienvenidos al buzón de voz Orange.

La última fase de la ofensiva la inició Orange con la inserción de anuncios en prensa en los que se informa de que “en fechas recientes” la empresa “decidió resolver el acuerdo que le unía con Euskaltel”, al que califica de “colaborador comercial”.

Desde entonces –prosigue–, “todos los clientes que hubieran contratado el servicio de telefonía móvil en el País Vasco han sido y continúan siendo clientes de Amena, hoy Orange”. Asimismo, se afirma que la recarga de los móviles de prepago “ya no podrá hacerse a través de la red de Euskaltel”, algo que este último niega.

La réplica de Euskaltel no se ha hecho esperar y ha enviado cartas a los usuarios, al tiempo que ha publicado en varios diarios anuncios en los que se informa de que el número de atención sigue siendo el 1717 y se acusa a Orange de realizar “ofertas ilegales” y de utilizar “datos personales de clientes para realizar acciones comerciales, atentando contra su intimidad”.

En declaraciones a EXPANSIÓN, el consejero director general de Euskaltel, Alberto García Erauzkin, señaló que, aunque no no se descartan otro tipo de medidas legales en un futuro, de momento, “la primera, y única prioridad” es el recurso ante la CMT. El directivo confía en que el regulador resuelva pronto –quizás, en el próximo consejo–y acabe con la “confusión que se está creando en nuestros clientes”.

Erauzkin considera que será el cliente “el que ponga a cada uno en su sitio”, cuando finalice la migración de una red a otra. Asimismo, denuncia ofertas “que rebajan la factura casi a la mitad y que no podrán mantener; tendrán que explicar a sus clientes por qué ofrece precios más bajos en el País Vasco”.

Euskaltel, por su parte, ha lanzado una oferta para la renovación de terminales y ha personalizado una oferta de llamadas gratis a móviles los fines de semana, que, en realidad, se trataba de una campaña de Amena.