José María Cuevas, de 71 años, quiere asegurarse el control de la designación de su sucesor en la Presidencia de CEOE, si en un momento dado decide dejar el cargo antes de terminar el presente mandato.
Y en este objetivo está también que, poco a poco, su sustituto sea aceptado por la organización empresarial, y conocido por la sociedad, según explicaron a EXPANSIÓN fuentes de la patronal.
Con este fin, en la modificación de los estatutos que Cuevas propondrá mañana a la Junta Directiva de CEOE, la nueva redacción recoge explícitamente la posibilidad de que se produzca la vacante en la presidencia, “antes de que finalice su mandato”.
Y, en tal caso, el sucesor será elegido hasta que se cumpla el plazo por el que, en este caso, fue elegido Cuevas. Es decir, hasta 2010. Hay que tener en cuenta que, según los estatuto actuales, el designado por este procedimiento tiene sólo dos meses para convocar elecciones a la Presidencia de CEOE.
El sucesor deber ser elegido “por y entre los vicepresidentes”, y no por el Comité Ejecutivo, con lo cual se restringe el círculo de designación del candidato, y se facilita la labor de construcción del consenso que, en este caso, debería hacer Cuevas. Obviamente, un candidato que sale de la primera fila de la patronal tiene todas las posibilidades de ser refrendado por los órganos directivos, como el Comité Ejecutivo, la Junta Directiva y, finalmente, la Asamblea.
Curiosamente, la reforma de los estatutos de CEOE elimina la restricción en el número de vicepresidentes que, actualmente, son once. Esto quiere decir que Cuevas abre la puerta a que, si se tercia, el sucesor sea alguien que ni siquiera figure hoy en día entre los actuales vicepresidentes, sino en alguna de las organizaciones territoriales o sectoriales.
El Código de Buenas Prácticas
En todo caso, la reforma de los estatutos de CEOE, que Cuevas ha consultado con toda la organización, pretende fortalecer la cohesión, la disciplina y recuperar la idea de que la patronal habla con una sola voz cuando se trata de reflejar las posiciones empresariales en cuestiones de “trascendencia nacional”. Con este fin, CEOE está debatiendo un Código de Buenas Prácticas interno.
La propuesta es una reacción a la fuerte división generada en el seno de la patronal por el debate sobre la reforma del Estatuto de Cataluña y la eventual negociación del Gobierno con la banda terrorista ETA.
Hay que recordar que, fue en este contexto, y en medio de la opa de Gas Natural a Endesa, cuando, en marzo, Cuevas se enfrentó abiertamente con la patronal catalana Fomento del Trabajo y los presidentes de Gas Natural, Salvador Gabarró, y de Repsol, Antoni Brufau, y la organización empresarial vasca Confebask.
Por todas estas razones, el Código exige a los socios de CEOE que “supediten sus opciones políticas personales” a los criterios de la confederación si se trata de defender a los empresarios. El texto pide a los socios que circunscriban sus opiniones personales “a los debates internos de la organización y mantengan la unidad de la organización hacia el exterior”.

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