INVERSION COLECTIVA
Solamente cuatro de los 60 fondos de inversión más rentables de los que invierten en la bolsa española no han logrado rebasar aún, cuando faltan casi tres meses todavía para que finalice el año 2006, sus rentabilidades alcanzadas en el conjunto del pasado año. Y si no lo han logrado ha sido por lo general por muy escaso margen.
En realidad, el Ibex 35 acumula ya este año unas ganancias netamente superiores a las del conjunto de 2005, un 25% este año contra más del 18% en todo el ejercicio 2005. Y de los fondos de renta variable nacional, casi 30 fondos superan al indicador selectivo de la bolsa española en ganancias acumuladas, con diferenciales que en algunos fondos llegan a ser de hasta diez puntos más que el índice principal de la bolsa, el Ibex 35. Todo da para pensar que el año 2006 puede ser un ejercicio con claras opciones para convertirse en el mas rentable del cuatrienio, marca que de momento ostenta, por muy escaso margen, el año 2003, con una subida del 28%.
Los inversores que tienen su dinero en la bolsa a través de los fondos especializados en la renta variable española hacen cuentas (pocos caen en la tentación de hacer caja para materializar ganancias antes de que se esfumen) mientras los que no han comprado fondos bursátiles tienen sobrados motivos para lamentar a estas alturas del ciclo, cuando los mercados bursátiles baten día a día sus mejores marcas históricas, no haber estado en el sitio adecuado en el momento oportuno.
Ese sitio era la renta variable y la fecha, un día cualquiera del mes de octubre del año 2002, cuando el Ibex 35 se movía en torno a los 5.400 puntos. Quienes apostaron por la renta variable en aquellos momentos y pusieron su dinero en un fondo de inversión de reta variable nacional han podido ganar desde entonces en torno al 148%, es decir, han duplicado con creces su patrimonio.
Es, sin duda alguna, una de las fases más brillantes de la renta variable para los inversores españoles. Y una ganancia que no resulta comparable prácticamente con ningún otro activo, ni siquiera con los de tipo inmobiliario, que han venido siendo la gran sensación de estos últimos años.
Algunos inversores se subieron al carro alcista con posterioridad a esa fecha y han cosechado también sus ganancias, aunque lógicamente inferiores. Pero en donde está el grueso de los inversores cuyas intenciones resultan difíciles de comprender es fuera de la renta variable. Aunque pueda parecer increíble, en lo que va de año han salido de los fondos de inversión de renta variable española unos 700 millones de euros en términos netos, es decir, salida efectivas de dinero, ya que en el conjunto de estos nueve primeros meses del año 2006 los inversores han invertido en los fondos de bolsa 4.454 millones de euros pero un volumen mayor, 5.147 millones de euros, ha sido dinero que ha preferido salir de estos fondos en busca quizás de alternativas más seguras.
Cuestión de vértigo
La razón por la que el patrimonio de los fondos de renta variable nacional no crece sino que incluso disminuye es todo un misterio. El vértigo que proporciona una bolsa en máximos históricos puede ser una explicación, pero insuficiente ya que de los nueve meses transcurridos del año 2006, en seis meses ha salido dinero en términos netos. En mayo, cuando el Ibex 35 alcanzó los anteriores máximos (en aquel caso no eran históricos sino los más altos en cuatro años), es cuando más dinero salió de los fondos de renta variable, cerca de 400 millones de euros. En los tres meses comprendidos entre abril y junio, ambos inclusive, han salido de los fondos de bolsa española unos 900 millones de euros en términos netos, es decir, alrededor de un 10% del patrimonio total que gestionan estos fondos, que a finales de septiembre, y gracias a la subida de estas últimas semanas, ya supera los 10.000 millones de euros.

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