La prensa belga comienza la guerra contra Google News, de María Ramírez en El Mundo
En su nacimiento, Google News era una simple y discreta pestaña más del buscador, con unos cuantos enlaces a periódicos y agencias para organizar el bombardeo informativo en virtud del célebre lema de la empresa californiana de «se puede ganar dinero sin ser malo». Pero, cuatro años de éxito y 38 millones de lectores después, la prensa belga y la francesa empiezan a dudar de esta bondad y, sobre todo, a querer beneficiarse de ella.
Los editores, los reporteros y los fotógrafos belgas llevan ahora el estandarte de la guerra contra el buscador de noticias, que ya tiene 36 ediciones en una veintena de idiomas (entre ellas, la de Google Noticias de España y varias para Latinoamérica). En apariencia, la están ganando, pero su victoria puede ser de las más amargas: ¿compensa la defensa de los derechos de autor contra Google si la consecuencia es la desaparición del ciberespacio?
Para los belgas, cada vez más animados en su lucha, la respuesta es, de momento, «sí». Un tribunal local le dio la razón el mes pasado a Copiepress, la patronal que gestiona el copyright de los principales diarios francófonos y germanófonos de Bélgica, al considerar ilegal que el buscador de noticias incluya el contenido de sus periódicos sin pagar por él, aunque sea con un simple titular que redirige al sitio de la publicación. Según la sentencia, Google debía retirar los contenidos de los afectados o pagar un millón de euros por cada día que mantuviera sus links a los medios belgas.
Aunque la ha apelado, la empresa californiana está cumpliendo la sentencia de manera literal y hasta sus últimas consecuencias. Google no sólo ha eliminado los diarios como fuente de su web de noticias, sino de todo su buscador belga, que ahora no localiza los principales periódicos locales, como Le Soir o La Libre Belgique. Las visitas a las páginas de estos diarios ya se están desplomando con el vaciado de google.be.
A pesar de los efectos de la venganza googleliana -la empresa asegura que simplemente está aplicando la sentencia-, esta semana se han unido a la denuncia los sindicatos de reporteros, fotógrafos y académicos para desaparecer de Google News, que se arriesga a una multiplicación de denuncias sobre la esencia de su sistema. Una corte belga volverá a decidir sobre la cuestión el 24 de noviembre.
El precedente puede animar a más medios en más países a rebelarse contra Google. De hecho, la Asociación Mundial de Periódicos (AMP), que reúne a cerca de 18.000 publicaciones, estudia acciones contra los buscadores de noticias por «explotar» el contenido de sus representados. «La ironía es que esos buscadores existen, en buena parte, debido a las formas tradicionales de noticias y sacan beneficios a sus expensas», se quejaba el presidente de la AMP, Gavin O'Reilly, azuzado por la desesperación de la letra impresa frente al ascenso de la Red y sus portales de noticias.
La agencia France Presse ya ganó el año pasado una denuncia contra Google News por el perjuicio de su negocio (los periodistas, sus principales clientes, podían acceder así a sus contenidos sin tener que abonarse a su servicio). Pero hasta ahora nunca tantas fuentes se habían puesto de acuerdo en la retirada. Además, Copiepress amenaza con una querella similar también contra el buscador de Microsoft, MSN. De momento, envió el miércoles una carta a la multinacional para que retire el contenido de sus medios de MSN Actualités y, según explicó ayer la patronal belga, ya está negociando con un abogado de Microsoft.
La conveniencia de esta campaña para los medios aún es tema de discusión. Margaret Boribon, secretaria general de Copiepress, insiste en que Google debería pagar, porque «vende publicidad y gana dinero con nuestro contenido» (lo cierto es que Google News aún no incluye anuncios). «Tenemos una política clara de respetar los deseos de los dueños de los contenidos. Si un periódico no quiere ser parte de Google News, todo lo que tiene que hacer es pedirlo», replica un portavoz de la compañía californiana.
En EEUU, donde la principal controversia ha sido sobre la selección de medios y noticias, la preocupación es que Google se ponga a producir sus propios contenidos, una salida posible si se obstaculiza su difusión de la prensa convencional.
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