LA portavoz del Gobierno, Ana Rosa Migoya, ha expresado la confianza del Principado en que Zapatero cumpla la promesa de rescatar el peaje del Huerna. El juicio de la consejera llega después del anuncio del PP y de IU de presentar sendas enmiendas a los Presupuestos del Estado para incluir una partida dedicada a rebajar o eliminar la tasa a los automovilistas que circulen por la autopista.

Entra dentro de los usos de la política que los grupos opositores confundan el debate de los Presupuestos del Estado con una carta a los Reyes Magos, e incluyan todo tipo de peticiones en las partidas del gasto, mientras que en las del ingreso acostumbran a ser muy comprensivos con los contribuyentes. Con las propuestas de la oposición sería muy difícil equilibrar las cuentas de las administraciones, pero esa es una tarea que le corresponde a los gobiernos. Quiero decir que estar en la oposición implica una mayor propensión hacia la demagogia, mientras que el partido que disfruta del poder debe ser más riguroso.

Desde esa perspectiva, es lógico que IU quiera extender la rebaja del peaje, de la que gozan los transportistas, a todos los automovilistas; hasta podría verse como normal que el PP pidiera la desaparición del peaje, sino fuera porque este partido decidió penalizar a los asturianos con la prolongación de la tasa del Huerna por espacio de veintinueve, cuando gobernaba. Me sorprende más las manifestaciones de la portavoz del Principado, porque parecen dar a entender que el Gobierno va a darnos alguna sorpresa. De Zapatero se puede esperar cualquier alegría por la vía de las partidas del gasto, pero en este caso no creo que quede margen para acometer una iniciativa tan costosa como la del rescate del peaje. Como mucho, un gesto simbólico para convencer a Llamazares y cultivar el estereotipo de que este Gobierno sí que tiene aliados, a diferencia de la última legislatura de Aznar, enfrentado a toda la Cámara. En cualquier caso, lo que tendría que hacer el Principado es defender el proyecto de Presupuestos del Estado para Asturias, en vez de dejar que la mayor inversión anual de la historia para nuestra región quede tapada por un debate que tiene como base un tributo puesto por el anterior Gobierno a los asturianos.