Madrid, Cataluña y Valencia salvan las pensiones de las regiones más pobres, de M. Valverde en Expansión
La unidad de caja de la Seguridad Social es el mejor garante de la solidaridad entre las comunidades autónomas y del pago de las pensiones a todos los jubilados, cualquiera que sea la región donde vivan.
Esta es la conclusión más importante del informe elaborado por la Seguridad Social sobre Distribución geográfica de la ejecución del presupuesto de ingresos y gastos en el periodo 1999-2005.
Es la primera vez que Trabajo elabora un informe tan exhaustivo sobre la balanza territorial entre ingresos por cotizaciones sociales y gastos por prestaciones. El documento, al que ha tenido acceso EXPANSIÓN, demuestra que si no fuera por la unidad de caja, cinco comunidades autónomas no podrían, o tendrían muchas dificultades, para pagar las pensiones. Estas regiones son Asturias, Cantabria, Castilla y León, Extremadura y Galicia.
Todas estas regiones tienen un déficit permanente desde 1999 en la balanza entre ingresos por cotizaciones sociales y el pago de las pensiones contributivas, que es el modelo más extendido -y polémico- de analizar la viabilidad presente y futura del pago de las prestaciones. Por ejemplo, los impuestos, y no las cotizaciones sociales, son los que pagan las pensiones no contributivas.
De todas estas regiones, Asturias es la que tiene un déficit mayor. En 2005, su desequilibro alcanzó los 1.146 millones de euros. Esto se debe a varias causas. La comunidad autónoma arrastra las consecuencias de la reconversión industrial y, más específicamente, de la paulatina reducción del sector minero. Con los años, ésto se ha traducido en el empleo masivo de las prejubilaciones y jubilaciones anticipadas.
Por ejemplo, y de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística, su tasa de actividad –el porcentaje de la población que está en el mercado de trabajo– es la más baja de todas las regiones, con el 50% de quienes están en edad y condiciones de trabajar. Precisamente, y como consecuencia de la reconversión del sector industrial, después del País Vasco, Asturias tiene las pensiones más altas de España.
La renta media, al finalizar 2005, era de 771,01 euros mensuales, un 21% más alta que la pensión media nacional. Además, el Principado está entre las comunidades autónomas con mayor población de 65 y más años. Exactamente, y según Estadística, más del 20% de sus ciudadanos está en esta franja de edad. Un caso similar al de Asturias es el de Galicia, que a finales de 2005 tenía un déficit de 912,4 millones de euros en la balanza entre los ingresos por cotizaciones y los pagos por pensiones.
La movilidad laboral
Sin embargo, Galicia es un caso peculiar de región emisora de emigración, a otras comunidades autónomas, de trabajadores jóvenes que regresan a su tierra cuando se jubilan. Por esta razón, cuando se estudia la estructura de la Seguridad Social en España hay que tener en cuenta que, en ocasiones, las regiones que hoy viven de la solidaridad de las demás en las pensiones, antes aportaron su mano de obra al desarrollo de las más ricas. Castilla y León, y Extremadura, que también son deficitarias, están en este caso.
Otro caso peculiar es el País Vasco. Tras la reconversión industrial de finales del siglo pasado, la región ha dado un salto tecnológico y mantiene un ligero superávit de 55 millones de euros. Bien es verdad que los excedentes se han reducido paulatinamente desde 2003, cuando el superávit fue de 218,3 millones de euros. Hay que tener en cuenta que, con 799,48 euros a finales de 1995, la pensión media del País Vasco es la más alta de España.
En el otro lado de la balanza está Madrid, la comunidad autónoma que tiene el mayor superávit en la balanza de la Seguridad Social. En 2005, sus excedentes ascendieron a 5.041 millones de euros. Es decir, el 50% del superávit que el año pasado alcanzó este renglón de la Seguridad Social en toda España. Madrid no sólo está creando mucho empleo, sino que, además, es una de las regiones con una población más joven gracias a la inmigración extranjera.
Pese a ello, su pensión media está en la tercera posición de la clasificación nacional, con 756,48 euros mensuales. Cataluña, la segunda región con buenos resultados, obtuvo el año pasado un superávit de 2.775 millones de euros. Valencia, con un excedente de 1.509 millones es la tercera comunidad que ayuda a pagar las pensiones de las regiones más pobres.
