La salida de directivos y gestores del Urquijo tras su compra por Banco Sabadell se ha acelerado vertiginosamente en las últimas semanas. Hasta tal punto llega la desbandada, que las áreas de banca privada y banca de patrimonios se han quedado sin responsables suficientes para atender a los clientes de mayor patrimonio y para gestionar sus inversiones, según fuentes conocedoras de la situación.

La salida más llamativa ha sido la de Francisco ‘Kiko’ Gómez-Trenor. En contra de lo anunciado inicialmente, el Sabadell no le ofreció permanecer en su puesto de dirección del área de banca privada, sino el cargo de responsable regional de Valencia, según las citadas fuentes. Esto suponía un importante paso atrás en su carrera, lo que le ha llevado a buscar un cargo más acorde con sus aspiraciones: pilotará la creación de una unidad de banca privada de Bancaja.

Coincidiendo con el abandono de Gómez-Trenor, han salido del Urquijo en fechas recientes una auténtica pléyade de profesionales. En el área de banca privada, cabe destacar la del subdirector de la unidad, Manuel Balanzat, y de los responsables de Madrid (Ignacio Pertejo), Valencia (Javier Lucas), Sevilla (Fernando Bertrán, que ha fichado por BNP Paribas) y zona norte (Fernando de Loscertales), así como del conocido gestor Álvaro Nieto.

En el área de banca patrimonial –que comprende los clientes entre 0,5 y 3 millones de euros- también se han producido bajas, empezando por su director, José Ignacio Gómez, y siguiendo por la del responsable en Sevilla, Aurelio Linares (que se ha marchado a Banesto Banca Privada) y por las de los gestores Elena Martín (con rumbo a Banif), Sonia el Allam (a Barclays), Margarita Iglesias (también a Barclays), Javier Lasarte (a Santander) y Emilio Rodríguez (curiosamente, con destino a Sabadell Patrimonios).

Desconfianza en el proyecto

Según el propio Sabadell, todas estas salidas obedecen a la falta de confianza en el proyecto de Sabadell para Urquijo. Ahora bien, hay discrepancias respecto a las causas de esta desconfianza. Para Sabadell, ellos tienen un “proyecto de rentabilidad, que es lo que le faltaba a Urquijo y por eso tuvo que ser vendido”.

Para fuentes próximas al Urquijo, las causas son el estupor ante un modelo que Manuel San Salvador, el nuevo director general, denomina one stop shop y que toma como referencia a UBS. “Los suizos nunca han ganado dinero en España con su modelo, y el potencial de Urquijo estaba en dinamizar una red de 61 oficinas para atender a los altos patrimonios. Lo lógico sería haberlas dejado en 40 por las duplicidades, pero dejarlas en 17 es cargarse su potencial. Así es imposible que Sabadell cumpla su objetivo de ser el segundo banco privado de España”.

Consecuencias de la desbandada

También hay diferentes versiones en cuanto al alcance de esta desbandada. Según las fuentes, el problema estructural del Urquijo era el exceso de personal de backoffice, pero éste permanecerá en el Sabadell, mientras que se están yendo los que dan servicio a los clientes. Por el contrario, en el banco afirman que “es muy significativo que se vaya la gente de apoyo en los servicios centrales pero se quede la gente de las oficinas, que son los que tienen el contacto diario con el cliente”. En todo caso, las fuentes de la entidad catalana aseguran que “estas salidas empiezan a solucionar el problema de exceso de personal por sí solo”.

De momento, expertos en banca privada señalan dos efectos de esta desbandada: la salida de parte del dinero de los clientes hacia la nueva entidad en la que ha desembarcado su gestor de confianza, y una caída de los márgenes, porque la competencia va a ofrecer a la clientela productos más baratos que van a obligar a Urquijo a bajar sus precios.

El gran valor del Urquijo, por el que Sabadell pagó 760 millones de euros –un precio excesivo según la opinión unánime del sector-, es el patrimonio gestionado en sicavs: a 30 de junio ascendía a 1.833 millones de euros, según VDOS Stochastics, lo que le colocaba como la quinta entidad en este negocio, por detrás de BBVA, Banif, Santander y Bankinter.