Rajoy se desmarca de la teoría conspirativa del 11-M en un Comité Ejecutivo marcado por la ausencia de Zaplana, de Federico Quevedo en El Confidencial
Comité Ejecutivo del PP, ayer lunes por la mañana, después de que Rajoy suspendiera la reunión previa habitual de ‘maitines’. El líder del PP Mariano Rajoy aprovechó la cita para remarcar su estrategia política y dejar bien claro cuáles son las pautas que va a seguir en materias tan sensibles para el imaginario colectivo del PP como los atentados del pasado 11 de marzo de 2004 y lo que ocurrió en los días sucesivos hasta las elecciones del 14 que perdió el partido de la calle Génova.
Rajoy no eludió el 11-M en su discurso al Comité Ejecutivo. Es más, tenía un especial interés en hablar de asunto. El líder del PP manifestó su satisfacción por el resultado de la Conferencia sobre Inmigración del fin de semana, anunció que en los meses siguientes se celebrarían otras tres –Seguridad en noviembre y Economía y Modelo de Estado en diciembre-, criticó la política errática de Zapatero en estos temas, hizo hincapié en su preocupación por la negociación con ETA...Y después vino el 11-M.
Rajoy vino a decir a sus compañeros de partido que el PP seguiría adelante con sus preguntas sobre aquellos asuntos relacionados con los atentados que deban ser respondidos o aclarados por el Ejecutivo de Zapatero, como ha ocurrido con el asunto del informe sobre el ‘ácido bórico’, pero reiteró que la estrategia de su partido, hoy por hoy, pasa por ofrecer alternativas a los ciudadanos en aquellos asuntos que son su máxima preocupación, como la inmigración.
Hasta ahí todo bien, hasta que el diputado de UPN y portavoz en la Comisión del 11-M Jaime Ignacio del Burgo utilizó el turno de opiniones para manifestar la suya, bastante más insistente en continuar en la línea de acoso al Gobierno con el 11-M. Del Burgo hablaba ayer prácticamente solo en el Comité Ejecutivo, dado que el portavoz parlamentario, Eduardo Zaplana, no acudió a la cita, como tampoco lo hizo la presidenta regional, Esperanza Aguirre.
Zaplana estaba en Valencia, en la celebración de la fiesta del 9 de Octubre –Día Oficial de la Comunidad-, y en su ausencia Rajoy respondió tajante a Del Burgo: “Nosotros, Jaime, no estamos para teorías conspirativas. Para eso están los jueces”. Fuentes del PP señalaron que, en ese momento, la tensión se podía cortar. En sus palabras de respuesta a Del Burgo, Rajoy añadió también que no se dejaría presionar por nadie, una aseveración que algunos entendieron dirigida a determinados medios de comunicación.
Cambio de estrategia
El líder del PP, que fue el único que tomó la palabra para valorar la intervención de Jaime Ignacio del Burgo, aprovechó para insistir otra vez en que no será con teorías conspirativas como el PP gane las elecciones generales, sino ofreciendo alternativas a la política errática de Rodríguez Zapatero y a los problemas que el presidente ha venido creando a los españoles durante estos dos años y medio.
Fuentes del PP señalaron que Rajoy se afianza cada vez más en el nuevo enfoque estratégico al que suma más adeptos dentro del partido, incluso entre quienes antes apostaban por la línea de dureza y de acoso con el 11-M, como la presidenta regional que, según estas fuentes, “está entre los principales apoyos de Rajoy en su cambio de estrategia”. De hecho, entre los críticos se encuentra el propio Ruiz-Gallardón para quien el 11-M debería desaparecer de la vida política, mientras que Rajoy opta por mantenerlo circunscrito a preguntas parlamentarias en el Congreso de los Diputados.
