Criba en los ´hedge funds´, de José Manuel Garayoa en La Vanguardia
La crisis de Amaranth revela el mal momento de los fondos especulativos
La industria de los hedge funds (fondos de cobertura o especulativos) está de nuevo en la tormenta a raiz del escándalo en EE. UU. de Amaranth, que ha sufrido pérdidas de 5.135 millones de euros, y podría encaminarse a una concentración, según Jamie Dimon, presidente de JP Morgan Chase & Co. La crisis de los hedges salpica también a España, donde el poderoso fondo Vega Asset Management LLC está pagando muy caro decisiones equivocadas de inversión.
Los hedge funds,cuyo origen reciente (según Warren Buffet, ya operaban en 1930) hay que buscarlo en los años cincuenta, cuando algunos fondos tomaron posiciones cortas (es decir de venta) para cubrir sus compras en bolsa -y de ahí el nombre de fondos de cobertura-, saltaron al estrellazgo gracias a los espectaculares ataques de George Soros contra la libra esterlina en 1992. Seis años después, los hedges volvieron a la primera página de los periódicos con el colapso del Long Term Capital, que obligó a Alan Greenspan y a la Reserva Federal a intervenir para evitar el riesgo de un crac bursátil.
Ahora, una nuevo caso ha sacudido la poderosa industria de los hedge funds,que ha crecido en paralelo al desarrollo exponencial del crédito y la liquidez en los países desarrollados.
Se trata de Amaranth, con sede en Connectitut, que perdió 5.135 millones de euros en una semana a causa de las apuestas equivocadas de un joven corredor sobre las cotizaciones del gas natural.
Con unos activos gestionados de 7.500 millones de euros, según estimaciones oficiales, y que según los expertos, representaban un tanto por ciento muy elevado en el conjunto de las transacciones bursátiles en EE. UU, Amaranth ha debido declarar su rendición en medio de un escándalo fenomenal.
En una carta pública, el fondo anunció que suspendía temporalmente el reintegro de las inversiones a sus clientes a la vista de la demandas importantes de retiradas de fondos, un especie de corralito siglo XXI.
El fondo no ha dicho explícitamente que vaya a cerrar sus puertas, pero según elWallStreet Journal,las declaraciones de sus responsables "evidencian una de las caídas más espectaculares del sector del fondos de arbitraje".
Es difícil saber cuánto recuperarán los inversores, añadió el diario, pero el derrumbe del fondo arriesga en cualquier caso provocar numerosas demandas judiciales. Desde el punto de vista del riesgo financiero global, el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, dijo en la rueda de prensa que ofreció el jueves en París que los daños eran asumibles por el sistema.
En cualquier caso, las pérdidas de Amaranth han puesto de relieve algo más que los riesgos de realizar apuestas en el volátil mercado de materias primas, donde el índice Reuters / Jeffries CRB han caído cerca de un 15% desde agosto. Dejan al descubierto también, según han señalado los analistas, cómo muchos fondos dejan a sus operadores hacer grandes apuestas y después fracasan en apalancar los riesgos, dos errores que contribuyeron a la caída del Long Term Capital.
Otro fondo, MotherRock LP, con un patrimonio de 316 millones de euros gestionado por el antiguo presidente de la Bolsa de Nueva York, Robert Bo Collins, llegó a la l colapso este año por abultadas pérdidas acumuladas en los contratos de materias primas.
Pero con estos graves traspiés en el mercado de commodities no acaban los sinsabores de la cabizbaja industria de los hedges.
Pirate Capital LLC, (el que avisa no es traidor), un fondo de cobertura con una cartera de 1.350 millones de euros, ha comunicado recientemente que cinco de sus 10 expertos en inversiones han dimitido o sido despedidos, dos semanas después de que la firma fuera investigada por los reguladores por presuntas violaciones de la ley de valores.
En una carta a los inversores, su fundador, Thomas Hudson, no especificó las razones de los cambios. Hudson, se ha creado una reputación de ser un inversor muy activo en tomar participaciones de empresas y presionarlas para impulsar la cotización de sus acciones.
Estos casos se han producido mientras varios parlamentarios norteamericanos pedían una legislación más estricta para los fondos especulativos, pero es difícil poner el cascabel al gato en una industria que no para de crecer.
Actualmente se estima que hay cerca de 9.000 fondos especulativos, frente a 600 en 1990, con unos activos de 869.000 millones de euros, con un crecimiento anual en los últimos ejercicios del 28%.
Pero precisamente el crecimiento está resultando contraproducente a este sector ya que al crecer el número de fondos la competencia aumenta y la posibilidad de obtener beneficios de las ineficiencia del mercado (la base de su negocio) disminuye, lo que les obliga a tomar mayores riesgos. Además, los hedges hacen aguas cuando las bolsas suben, porque lo suyo es jugar a la contra. En 2006, por ejemplo, les va fatal.
El enrarecido ambiente que ha dejado la historia de Amaranth ha provocado un giro en las últimas semanas en la estrategia de los hedge,que han deshecho posiciones en mercados emergentes, como Brasil, o de materias primas. según fuentes del Citigroup. Se impone la òn
Uno de los fondos que ha sido víctima de la evolución de los grandes parámetros de la economía mundial ha sido el Vega Assetment, uno de los mayores del planeta, y que a a la espera de la creación del nuevo marco de la inversión colectiva en España. opera desde un chalet de la Moraleja, en Madrid.
Con brokers de prestigio como el indio Rahvi Mehra, Vega Asset llegó a superar los 12.000 millones de patrimonio hace cerca de dos años.
Parte de esos fondos fueron posteriormente centrifugados, como ocurrió en el caso de Próxima. una joint venture realizada con el BBVA, al que se le traspasaron fondos.
Ahora, Vega Assetment ha atravesado por dificultades a causa de apuestas en materias primas, bolsas emergentes y tipos de interés en deuda americana, según fuentes del mercado. Debido al traspaso de fondos y a sus apuestas fallidas, los activos de Vega han disminuido hasta 2.370 millones de euros, aunque sin riesgo para su solvencia.
Según Jamie Dimon, presidente de JP Morgan Chase, la industria de los hedge puede verse envuelta en un proceso de concentración en un plazo no muy lejano.
Esta posibilidad es puesta en duda por los agentes del mercado dado que en esta industria el tamaño no da economías de escala. Será simplemente sobrevivir o morir.
José Manuel Garayoa. Bloomberg.
