Las organizaciones más importantes de moros y cristianos advierten que nada va a cambiar, de Salvador Enguix en La Vanguardia
Valencia, que siga la fiesta...
¿Molestan a alguien las fiestas de moros y cristianos que se celebran en multitud de poblaciones de la Comunidad Valenciana? ¿Debe alterarse el contenido de estas celebraciones para no herir la sensibilidad de los musulmanes? ¿Se ha modificado algo en esta fiesta, por pequeño que sea, desde los atentados del 11-S y, aún más, desde la publicación de las polémicas viñetas de Mahoma? Los responsables institucionales y los organizadores de esta fiesta en Alcoi, Ontinyent, Crevillent y La Vila Joiosa, poblaciones donde se celebran las fiestas de moros y cristianos más famosas de España, coinciden en contestar con un rotundo no a las tres cuestiones. Sí es cierto, como ha sucedido en otras pequeñas localidades como Beneixama o Bocairent, que la antigua tradición de "quemar" o reventar con petardos la figura que se denominaba la mahoma se ha suavizado, e incluso se ha cambiado el nombre del ninot por el de el fester.Pero como afirma el alcalde de Bocairent, Juan Bautista Sanchís, "fue una decisión adoptada más por respeto que por autocensura; y es lo único que ha variado, el resto de la fiesta de moros y cristianos sigue igual y, de verdad, no tenemos ninguna inquietud o psicosis". Añade que "no somos bestias, y en estos años nos dimos cuenta de que era un gesto irreverente porque tampoco me gustaría a mí que me quemaran una figura del Papa; más aún en una comarca que vive del textil y que tiene como clientes a muchos países del mundo musulmán".
Pero han sido estos detalles los que han abierto un debate donde cada noticia en torno a esta fiesta provoca multitud de interpretaciones, más aún por las críticas del imán de la mezquita de Málaga, que ha pedido que se eliminen. Es el caso de la expedición de 254 personas de la fiesta de moros y cristianos de Alcoi que desfilarán mañana en Nueva York invitadas para el desfile de la Hispanidad. En esta ocasión, la expedición incluye dos escuadras especiales de las filaes (comparsas) cristianas Navarros y Tomasinas, con músicos y danzarinas. Las escuadras desfilarán acompañadas de sesenta músicos de las bandas de música La Primitiva, La Nova y la Unión Musical. No van escuadras ni músicos de las filaes moras. Javier Morales, presidente de la Asociación Sant Jordi, organizadora de las fiestas en Alcoi, subraya a La Vanguardia que "se está dando una información equivocada porque, primero, no van filaes ni cristianas ni moras, porque está prohibido que salgan de Alcoi por los propios estatutos de la fiesta, y además van músicos y danzarinas no cristianas, sino con traje de boato,que es un traje festivo". Morales añade: "Si no van escuadras o músicos del bando moro ha sido sólo por una cuestión de organización, pero en absoluto tiene nada que ver con otras interpretaciones". "Nuestra fiesta - concluye- no ha variado nada ni lo va a hacer, porque no herimos a nadie".
Desde el Ayuntamiento de La Vila Joiosa, localidad popular por el famoso desembarco moro en sus playas, se afirma que "aquí todos quieren ir en el bando moro, porque es el más divertido; y los miles de musulmanes que viven aquí se lo pasan tan bien como nosotros; a nadie ofendemos, a nadie insultamos, todo lo contrario, es una fiesta, es nuestra mayor tradición, y no vamos a cambiar absolutamente nada", según un alto funcionario local. En Crevillent, otra de las localidades famosas por sus fiestas, que comenzaron ayer, de moros y cristianos, Paco Menchón, secretario de la Asociación de Moros y Cristianos, encargada de organizar la fiesta, lo afirma con rotundidad: "En nuestra fiesta no hay vencedores ni vencidos, todos, cristianos y moros, desfilan y disfrutan, y no creemos que eso pueda herir a ningún musulmán". "No hay más orgullo en un festero que vestirse, porque nosotros no lo llamamos disfrazarse, de moro, que es el traje más hermoso de la fiesta, y se equivocarán aquellos que intenten polemizar con este asunto". Un dato: varios musulmanes participan en esta fiesta, y el imán de Crevillente, Mohamed Ben Hayouh, las apoya porque considera que "no suponen ninguna ofensa a nuetro pueblo, y es una fiesta en la que todos demuestran gran respeto por las culturas".
El debate ha alcanzado a las más altas instancias de la Comunidad Valenciana. El presidente valenciano, Francisco Camps, ha declarado, frente a las críticas contra esta fiesta de un imán de la mezquita La Unión de Málaga, que "más alianza de civilizaciones que la fiesta de moros y cristianos no creo que pueda haber en ningún lugar del mundo".
