La bolsa apuesta ahora a que la banca prepara una nueva ola de opas y fusiones, de José Manuel Garayoa en La Vanguardia
Las acciones del sector se disparan y Banesto llega a subir más de un 8%
La fiebre de las ofertas de adquisición de acciones (opa) y fusiones que se ha apoderado de la bolsa española tras el episodio eléctrico se desplazó ayer a la banca, con BBVA y Santander en el centro de los rumores.
En la apertura ya podía apreciarse que el día iba a ser de alto voltaje. Las acciones de cinco de los seis grandes bancos del Ibex ganaban de saque más del 2%. "El sector está muy caliente, hay rumores de todo tipo de operaciones de concentración, con emparejamientos de lo más diverso", dijo un operador.
El más espectacular fue, sin duda, el del intento de desembarco del Santander en el BBVA para crear un gigante internacional.
"Botín está encantado con la idea", se rumoreaba en el parquet. "Quiere ser el primer banquero del mundo", agregaban otras voces.
El Santander negó tajantemente cualquier intención de compra del banco vasco. "Se trata de un rumor sin fundamento. No hay nada de nada", dijeron fuentes de la entidad cántabra.
El runrún partía de una noticia que hace unos días publicó el diario francés La Tribune:el Citigroup, primer banco del mundo, está interesado en un banco europeo, entre ellos el BBVA, que tiene casi la totalidad de su capital flotando libremente en bolsa, lo que hace de él un candidato supuestamente fácil.
"A partir de ahí, el mercado pensó que el Gobierno - al igual que ha ocurrido en el sector eléctrico- buscaría una solución española. El Santander sería bien visto como comprador. Así, además, desaparecía de escena el presidente del BBVA, Francisco González, que no está bien visto en la Moncloa", explicó Miguel Artola, economista jefe de Bankinter Bolsa.
En esta gran operación que el mercado ha barajado con una cierta recurrencia en los últimos años, entraba también Banesto, que sería vendido. El banco que preside la hija mayor de Botín llegó a subir ayer un 8%, lo que obligó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) a pedir explicaciones al Santander, que negó la venta.
Al final de la sesión, el Santander terminó apreciándose un 1,67%, el Banesto sumó un 3,8% y el BBVA perdió un 0,47%.
"En el caso del BBVA se pudieron observar las dudas de los especuladores. Desde el punto más alto al que llegó, 20,26 euros, retrocedió hasta 18,92 euros, una caída cercana del 5%. Eso demostró que el mercado no tenía nada firme a qué agarrarse, la falta de indicios claros. De ahí los nervios", señaló Jesús Sánchez Quiñones, director de Renta 4. Sin embargo, una sensación de que hay algo permanecía al cierre de una sesión en la que el Ibex alcanzó un máximo histórico de 13.152,1 puntos tras subir un 0,27%.
En ese sentido, un banquero que prefirió guardar el anonimato, indicó que "en el sector bancario europeo hay un interés y una sensibilización reales acerca de la necesidad de crear instituciones más grandes. En ese proceso de integración están interesados también grandes grupos internacionales. Y el mercado está percibiendo esa realidad".
Las fuertes plusvalías que muchos inversores han obtenido en semanas pasadas apostando sobre los valores eléctricos ha creado un ambiente propicio a continuar las apuestas en otros sectores, máxime en un momento en que el entorno de las operaciones de compras y fusiones continúa siendo favorable por los bajos tipos de interés.
"Una cosa está clara. Después de los movimientos en el sector eléctrico, el turno le toca ahora al sector bancario y al de las telecomunicaciones", dijo Sánchez Quiñones.
"No hay que pensar en términos de mercados nacionales, sino a escala europea. Ya se han visto fusiones y compras. La del Santander sobre el Abbey. Unicredito e Hypovereinsbank, el intento fallido del BBVA y la BNL italiana, Banca Intesa y Sanpaolo, y más recientemente la oferta de ABN Amro sobre Capitalia", agregó el analista.
"Desde el punto de vista del interés, al Santander, que vale 78.000 millones de euros, le vendría muy bien hacerse con el BBVA, que vale 62.000 millones. En primer lugar, se evitaría un competidor muy serio en el mercado interno como el Citigroup, y además complementaría su red en Latinoamérica, con la incorporación de México, donde está muy fuerte el BBVA".
Otros analistas juzgaban irrealizable tal operación: "Se produciría en el mercado español una duplicación terrible de redes. Habría que echar igual a diez mil personas. Sería un choque. Además, todas las fusiones son muy complicadas y en muchos casos implican la parálisis durante años".
En el contexto actual de una bolsa muy centrada en la idea de las operaciones corporativas, la posición del BBVA es una fuente de oportunidades.
"Es un banco muy atractivo, rentable, pero no tiene un núcleo de poder que resulte un muro insalvable en el caso de una oferta de compra", indicaba un banquero. "Los fondos de inversión que apoyan a su presidente, Francisco González, podrían cambiar rápidamente de opinión si les ponen dinero sobre la mesa", agregó.
Pero, ojo, Francisco González es visto como un personaje con un perfil muy cercano al de Manuel Pizarro, presidente de Endesa. "González no se va a dejar amedrentar por un intento de compra. Su forma de ser le lleva adoptar una posición activa antes que pasiva en caso de una operación. Probablemente, buscaría fuera un aliado para salir del cerco", afirma un analista del sector.
En cualquier caso, el interés del Citigroup por un banco español hace tiempo que se rumorea. "No vendría tanto a buscar eficiencias como a tomar posiciones en un mercado como el español, que se considera uno de los más competitivos y de mayor proyección en el mundo", agregan fuentes bancarias.
Los analistas se toman de todos modos con bastante prudencia la posibilidad de un movimiento de compra en el sector bancario español a corto plazo.
"En mi caso, doy un 90% de posibilidades a una operación bancaria de calado en Europa en los próximos doce meses. Al Santander BBVA no le daría más de un 10% de posibilidades", señala Miguel Artola, de Bankinter Bolsa.
Sobre ese fondo de un mercado bancario europeo en ciernes, y con el precedente de las eléctricas, el conjunto del sector bancario español subió. El Sabadell ganó un 1,53%, Bankinter, un 3,4%, y el Popular, un 0,85%.
Pero habrá que esperar unos días para saber en qué queda la cosa. Para hacerse una idea de la fuerza de la rumorología, sólo un dato: ayer corrió que Barclays - otro candidato para el Citigroup- vendía el Zaragozano y se volvía al Reino Unido.
