EXPLICAN las crónicas que el programa que presentó ayer Catalunya en la Feria del Libro de Frankfurt como país invitado el año 2007 fue muy elogiado por los organizadores y nuestro gran experto Sergio Vila-Sanjuán señala en la información que hoy firma desde Alemania, en la sección de Cultura, que es variado, denso y ambicioso. Yo añadiría otro mérito: que estando en campaña electoral en Catalunya, los partidos han sido conscientes de que no debía ser objeto de debate más allá de lo imprescindible. Será, quizás, buscando algún pero, que la cultura ni quita ni da votos y que nuestros candidatos están más entretenidos en debates minimalistas sobre cómo realizar un cara a cara en televisión, algo aparentemente muy fácil y que en otros países se ha decidido en mucho menos tiempo. Pero volvamos a Frankfurt. La cultura catalana en toda su extensión, también lingüística, va a tener el año próximo una oportunidad casi única para proyectarse al mundo en el mayor y más prestigioso foro del libro europeo. Utilizar adecuadamente el escaparate que se nos ofrece tiene que ser la primera prioridad y ello es algo que está a nuestro alcance dada la enorme tradición de la industria editorial catalana y la variedad de escritores en todas las disciplinas artísticas. En la medida en que éste sea el debate, Catalunya habrá salido ganando.