El mercado contará con un nuevo factor de agitación. Y, en este caso, propiciado desde el Ejecutivo. El Gobierno ha tomado la decisión de mantener las deducciones por la reinversión de plusvalías empresariales íntegramente, pese a la decisión inicial de eliminar este incentivo –generado en el último Gobierno del PP–.

De esta manera, y en contra de los mensajes lanzados inicialmente desde el Ministerio de Economía y Hacienda, el PSOE ha pactado con CiU que todas las reinversiones de plusvalías que se materialicen por medio de la compra de paquetes superiores al 5% del capital de otras compañías podrán acogerse a una poderosa deducción: una desgravación de 20 puntos (frente al tipo general del 35%, sólo se pagará un 15% por esas plusvalías).

La medida llega en un momento decisivo. Tras las quejas de las empresas y de CiU, el Gobierno aceptó permitir la deducción, pero siempre que la compra de paquetes de otras compañías fuese superior al 15% del capital, según figuraba en una enmienda al proyecto de reforma del IRPF y del Impuesto de Sociedades, en el trámite del Congreso.

La concesión “se quedaba muy corta”, señalan desde el Grupo Catalán: especialmente en el caso de las grandes compañías, comprar un 15% de otra empresa resulta una tarea muy difícil. Sin embargo, alcanzar paquetes del 5% se convierte en una cuestión mucho más común, como se ha podido comprobar en las últimas compras registradas en el parqué: la entrada de ACS en Iberdrola, con un primer paquete del 6,31% (aunque ya tiene un diez por ciento), ó el 5,2% que adquirió el Santander de Endesa para Acciona, que controla otro 10%.

Es más, según recoge la ley de opas, cuando una empresa adquiere el 10% pero cuenta con poder e intención de controlar el 33% del consejo de administración, se ve ya obligada a lanzar una oferta pública de adquisición, algo que complica y retrasa notablemente el trámite de la compra. El requisito de adquirir un mínimo de un 5% del capital para poder deducirse la inversión, sin embargo, no alcanza este umbral del 10%.

Además, el porcentaje del 5% tiene otras connotaciones en la regulación bursátil y en el propio Impuesto de Sociedades: de un lado, es el porcentaje a partir del cual existe obligación de comunicar que se tiene una participación en una sociedad cotizada; de otro lado, ese porcentaje es el que determina la exención por dividendos o la eliminación de la doble imposición internacional.

La rebaja del 15% al 5% que da derecho a deducción por reinversión pactada entre PSOE y CiU estuvo a punto de no prosperar en el Senado, durante la votación en el Pleno de las enmiendas al proyecto de reforma fiscal. Esta enmienda salió finalmente adelante, pero por el escaso margen de 116 votos a favor frente a 115 en contra, los de los senadores del PP.