Un selecto grupo de empresarios españoles y británicos tuvo ayer una oportunidad de oro para trasladar quejas y sugerencias a sus respectivos jefes de Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero y Tony Blair, en un encuentro a primera hora de la mañana en Madrid.

Fuentes del Gobierno español explicaron que la principal preocupación de los directivos –diez españoles y siete británicos– fue la “excesiva regulación del mercado en algunos sectores como el eléctrico, donde no existe un auténtico libre mercado”.

Las mismas fuentes afirmaron que los empresarios coinciden en que “Europa necesita un mayor espíritu empresarial, más flexibilidad laboral para crear empleo y menos burocracia”. Blair y Zapatero tomaron nota de otras ideas, como analizar los sectores de éxito de la Unión Europea para aplicarlos al resto de las áreas y ganar competitividad frente a Estados Unidos; aumentar la inversión en I+D hasta un 3% del PIB; mejorar la educación secundaria y superior, especialmente, la enseñanza de idiomas y la conexión entre empresas y universidades; y fomentar la cultura del riesgo entre los emprendedores.

Blair percibió las propuestas como “correctas” para aplicar en Europa, mientras que Zapatero resaltó que “no es casual que Reino Unido y España se sienten a hablar sobre competitividad cuando son los dos países mejor posicionados” de la UE. El presidente español recordó a los empresarios que el Gobierno ha duplicado el presupuesto en I+D en los dos primeros años de legislatura, como se había comprometido, junto a la reforma universitaria.

Competitividad

Tanto Blair como Zapatero admitieron que la UE tiene que hacer un esfuerzo para crear “economías flexibles y emprendedoras” que puedan mantener la competitividad en un mundo globalizado, donde predominan China, India y Estados Unidos. Sin embargo, los dirigentes de España y Reino Unido dejaron claro que la búsqueda de competitividad debe hacerse sin “poner en riesgo el modelo social europeo”.

La reunión se dividió en tres bloques de temas y permitió a los asistentes participar, al menos, una vez. La representación española estaba formada por Javier Benjumea (Abengoa), José Manuel Entrecanales (Acciona), Francisco Fernández Sainz (Casa), Rafael del Pino (Ferrovial), Elena Antolín (Grupo Antolín), Javier Monzón (Indra), Emilio Botín (Santander), César Alierta (Telefónica), Ignacio Sánchez Galán (Iberdrola) y Luis del Rivero (Sacyr Vallehermoso).

Por el lado británico, asistieron Andrew Morgan (Diageo), Lord Garel Jones (British Airways), Andrew Vallance-Owen (Bupa), Matthew Kirk (Vodafone), Gary Hoffman (Barclays), Luis Javier Navarro (British Petroleum) y Luis Álvarez (British Telecom).