¿Cuántas opas habrá de aquí a final de año? Analistas, directivos y abogados ya no se atreven a hacer apuestas. Después de la fiebre de operaciones corporativas de la semana pasada, con récord histórico de bolsa incluido, es complicado adivinar si la buena racha transaccional seguirá adelante en el último trimestre del año.
Pero los juristas coinciden en que, junto a factores estratégicos y condiciones idóneas de mercado, la próxima entrada en vigor de la reforma sobre ofertas públicas de adquisición de acciones (opas) multiplicará las operaciones corporativas en los próximos meses.
Casos imposibles
Sobre todo, porque algunas de las ofertas lanzadas en el último año no serán posibles bajo el nuevo marco legal. Al menos, en los mismos términos.
El proyecto de ley, que podría entrar en vigor en el primer trimestre de 2007, obliga a lanzar una opa sobre la totalidad del capital de una empresa cuando se supere el límite del 30% de los derechos de voto de una compañía (hoy, el tope es del 25% del capital). “Todo el que quiera hacerse con más de un 30% y con menos de un 50% –límite actual para las ofertas por la totalidad– tiene que hacerlo antes de que entre en vigor la nueva ley, porque si espera, tendrá que hacer una opa por el 100%”, recuerda el catedrático Jesús Alfaro, consultor de CMS Albiñana & Suárez de Lezo.
Según Alfaro, “desaparecerán opas como las de consolidación por el 10%”. Sería el caso de la oferta de ACS sobre Dragados que, tras comprar un paquete del 23,5%, lanzó una opa por el 10% en enero de 2003, previa a la fusión de ambas constructoras. Con la reforma, la entrada de Bami en Metrovacesa en 2002 y la oferta de Prisa sobre Sogecable en 2005 se convertirían en ofertas por la totalidad, al superarse el 30%. “En el futuro, las opas se encarecerán, al ser por el 100%”, aclara un analista.
Tampoco serían posibles las opas sobre Metrovacesa. La lanzada por Joaquín Rivero y Bautista, Soler en mayo de 2006, y la formulada por la familia Sanahuja, dos meses antes, fueron por debajo del 30%, pero con las participaciones anteriores que controlaban estos inversores en Metrovacesa, hubieran superado este tope y tendrían que haber sido totales.
Además, la posibilidad de verse inmerso en una opa por el 100% sin comerlo ni beberlo es otro motor de los últimos movimientos corporativos. ¿Por qué? En el futuro, habrá que lanzar opa cuando se tenga el control de un grupo empresarial; se presumirá que esto ocurre cuando se ostente un 30% de los derechos de voto. “Pero, con menos del 30%, se podría tener el control y habría que lanzar oferta por el 100%”, explica Juan Barona, socio de Corporate de Allen & Overy.
De nuevo, poder discrecional
Eso sí, ahí entrará la discrecionalidad de la Comisión Nacional de Mercado de Valores –o, en un caso extremo, de un juez–, que tendrán que aclarar si hay control efectivo o no, lo que determinará que se lance una opa por el 100%. Este factor puede estar acelerando las operaciones. Para Barona, “si se quiere tener una participación y no se pretende alcanzar el 100%, lo lógico es mover ficha ahora”.
Imaginemos que Acciona hubiera entrado en Endesa con la nueva ley: decide dar la orden de compra de un 10%, para realizar después adquisiciones adicionales del 5% ó del 10%; si la CNMV hubiera considerado que tiene el control de la eléctrica, aunque no llegue al 30%, tendría que lanzar opa por el 100%, algo que a Acciona podría no interesarle. En una situación similar se hubiera visto ACS en Iberdrola con la nueva ley.
Los pactos entre socios también pueden tener consecuencias. “Es previsible que las actuaciones concertadas vayan a tenerse en cuenta a efectos de que haya obligación de formular opa si hay acuerdos con otro accionista”, añade Luis Miguel de Dios, socio de CMS Albiñana & Suárez de Lezo.
¿Qué pasa con los accionistas minoritarios? “La reforma mejora sin duda la protección del inversor, pero no cierra en modo alguno estrategias corporativas de toma de control al borde del límite legal”, mantiene Fernando Mier, abogado experto en Mercado de Valores.

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