¿Censura? ¿En qué consiste la censura? Hay una censura, digamos bestia, salvaje, zafia, primitiva, ésa que en lenguaje emocional llamaríamos "fascista", los que a diferencia del delegado del gobierno en Asturias o del secretario general del Partido Socialista, pasamos por la Transición, dando la cara por las libertades, mientras que ellos se dedicaban a lo que fuese, cosa muy legítima, pero también bastante preocupante, cuando a ellos les toca ahora recortarlas. Pero hay otros tipos de censura, más sutiles y refinados, que son extraordinariamente peligrosos, cuando quienes los aplican carecen de principios, y por lo tanto, de finales, como es el caso del presidente de la comunidad autónoma, un hombre que se caracteriza precisamente, porque nadie sabe dónde empieza ni dónde termina lo suyo. Nunca se supo.
La censura de corte "fascista" aparece ahora en el horizonte político de Asturias, con la decisión de impedir el acceso a los servidores públicos de las páginas críticas de Internet. El Moscón de la Troncada, un dirigente de la izquierda asturiana que nunca se manchó, nos recuerda en su artículo de la sección Colaboradores, el papel jugado en la Transición política, por los actuales dirigentes asturianos. Antonio Trevín y Javier Fernández, que andaban cazando gamusinos, mientras que Vicente Álvarez Areces coleccionaba cordobeyos.
Quienes no dieron la cara por la libertad, cuando exigirla podía tener un coste personal, mal pueden cuidarla ahora, y si Javier Fernández se dedica a expulsar de su partido a los militantes que piden que se apliquen los procesos democráticos en su vida interna, si Antonio Trevín es el encargado de trasladar a Alfredo Pérez Rubalcaba las conversaciones personales de la diputada Alicia Castro -a la que siguen sin explicar qué mecanismo utilizan para presumir en el Congreso de los Diputados de conocer su vida privada-, Vicente Álvarez Areces, que censura las páginas de Internet que como El Comentario TV, denuncian sus comportamientos, es además el responsable de organizar la otra censura, la más perversa, la autocensura, aquella que se consigue comprando y vendiendo con publicidad, favores y concesiones, la información supuestamente libre de los medios, pues para eso es él quien tiene la llave de la caja de los fondos de reptiles de los que dispone la comunidad autónoma, para comprar medios de comunicación en forma de eso que llaman sin rubor "publicidad institucional", sin olvidarse de otros mecanismos aún más retorcidos, como por ejemplo la concesión de licencias de radio o televisión.
Por supuesto que en los periódicos de hoy no están recogidas, de la manera respetable que sería de esperar en un sistema democrático, ni las notas de prensa, ni las informaciones difundidas ayer a través de los despachos de EFE y Europa Press, sobre la censura que aplica la administración de la comunidad autónoma. Pero ésa es una parte de la cuestión. Ayer, el Partido Popular, dio una rueda de prensa, en la que no sólo habló de la situación en Internet, que no puede presentarse de manera más peliaguda, el Partido Popular habló también de los gastos de la RTPA, el ente de comunicación puesto en marcha por Areces, que aumentó en 4,5 millones su presupuesto inicial y engañoso, y eso rastreando el presupuesto en partidas localizables, un ejercicio meritorio del diputado Fernando Goñi, que anda revisando los papeles de la contabilidad pública, puesto que hay gastos de la puesta en marcha de la RTPA, que están camuflados entre el gasto sanitario, de telecomunicaciones y otros conceptos presupuestarios en los que Areces va escondiendo sus inversiones, mediante agujeritos que anda escarbando por todos los rincones del presupuesto.
Según los datos ofrecidos ayer por el PP -datos que tienen hoy una triste acogida en los medios de comunicación asturianos- del crédito inicial para esas partidas que suponía un 5.380.066 euros, se ha aumentado, por vía de la modificación presupuestaria, 4.548.789 euros. Tan sólo en los primeros seis meses del año, insistió Goñi. Además, Goñi dijo a estas alturas del año, el Gobierno podría haber gastado en unos 32 millones de euros. "No me extrañaría que a finales del año la cifra se eleve a 48 millones", dijo el diputado del PP. Por último se refirió a otra partida que también aumentó sustancialmente, también por vía de la modificación presupuestaria. De esa forma, en lo que se refiere a Construcciones, que se refieren a las obras de la Universidad Laboral, donde se ubica la RTPA, el crédito inicial era de 33.401.775, mientras que se ha añadido una partida de 11.550.622 euros. Además, Goñi dijo que el edificio ubicado en el Parque Tecnológico, "que era un emplazamiento temporal" sigue siendo utilizado por empresas relacionadas con la RTPA.
La política de comunicación del Principado de Asturias está dirigida por un personaje que es capaz de aprobar la Ley de Comunicación y Publicidad institucional, y a continuación da luz verde a la edición de "Construyendo Asturias", un panfleto de ciento sesenta páginas y seis ediciones diferentes a todo color, repartido puerta a puerta por todo el Principado, y cuando se le pregunta de dónde salió el dinero de ese panfleto que encargó violando la Ley de Publicidad y recadudando dinero público a través de la empresa privada que se prestó a servir de intermediaria en este fraude de ley, se atrevió a decir que era una iniciativa particular.
¡De qué no será capaz un personaje así!
Areces dio la orden, hace un par de semanas, de retirar a todos los medios, escritos y audiovisuales, los fondos de las grandes campañas del Principado, y concretamente de la nueva campaña de turismo, para trasvasar la inversión publicitaria pública, de las empresas privadas de comunicación, a la RTPA, que tiene ahí otro mecanismo de financiación adicional plenamente ilegal, al que no se refirió Goñi en lo que parece su rueda de prensa clandestina, pues allí estaban todos los periodistas tomando nota para casi nada -¡qué cosas!-. ¡Todo el dinero de las grandes campañas para la RTPA! Financiación adicional y castigo a los medios de comunicación, en un momento clave, con las encuestas desplomándose para Areces, y a pocos meses vista ya de las elecciones. Areces clava las espuelas sobre La Nueva España, El Comercio, La Voz de Asturias, las radios y las televisiones, para que se acabe ya la polémica del panfleto, porque a los de Izquierda Unida no tiene que hacer nada para taparles la boca, que bastante ocupados están ya con financiar los mil millones que debe la coalición por sus pecados.
¿Por qué callan y tragan las empresas privadas de prensa esta nueva humillación?
Ayer tuvimos la oportunidad de enterarnos de que las empresas que finalmente concurren en el expediente abierto para la concesión de una licencia regional de televisión digital, son La Nueva España, Radio Kiss, Localia y Teleasturias. Así pues, La Nueva España -que ha metido peseta con la petición de ocho licencias locales para las ocho demarcaciones, de las treinta y cuatro licencias disponibles, de las que El Comercio solicitó otras ocho, mientras que La Voz de Asturias se conforma con el contrato que le adjudicaron al Grupo "Z" para la gestión de la publicidad de la RTPA-, también coloca una ficha para la licencia regioanal.
El gobierno IU-PSOE tenía que haber concedido todas estas licencias, las locales y las regionales, por Ley, el pasado 31 de diciembre. Estamos a cinco de octubre, y todavía se están abriendo las plicas de las licencias regionales. Para que nuestros lectores lo entiendan, estas licencias son una pura concesión administrativa para emitir en digital -ya saben, televisiones que no ve nadie-, y no habilitan para emitir en analógico -que es lo que ve la gente-, pero cada una de ellas puede adquirir un valor en el mercado de la comunicación, de entre 1,3 y 3 millones de euros. Es decir, al final, dinero para el bolsillo. Parece que el gobierno está dispuesto a llegar hasta las elecciones, agitando estos huesos en la mano, con los medios de comunicación brincando a su alrededor, para ver si los alcanzan y los cogen con la boca.
¿Les extraña que los medios de comunicación asturianos se autocensuren y conviertan en semiclandestina una rueda de prensa del PP sobre las terribles cuentas de la RTPA y la censura que se practica en Asturias en Internet? Extraño no es, desde luego -en Asturias ya nada resulta extraño-, pero ya nos contarán, con esta forma de actuar, dónde queda la democracia y los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la información. ¿Cómo se ejerce ese derecho si los medios se autocensuran porque están pendientes del reparto de prebendas? La democracia es mucho más que un sistema formal. La democracia tiene que estar gestionada por demócratas, y si estamos gobernados por fascistas que son capaces de prohibir medios a lo bestia, como han prohibido El Comentario TV en sus servidores, ¡qué no serán capaces de hacer al repartir el dinero público sin control!

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