Un asiático discreto y conciliador intentará ejercer de árbitro en la comunidad internacional durante los próximos años. El ministro de Asuntos Exteriores de Corea del Sur, Ban Ki-Moon, sustituirá a Kofi Annan como secretario general de las Naciones Unidas. Una votación informal realizada el lunes en el Consejo de Seguridad confirmó que el surcoreano es el candidato de consenso, indiscutido entre las cinco potencias que son miembros permanentes y con veto. La elección formal tendrá lugar el próximo lunes y luego será ratificada por la Asamblea General.

El elegido, de 62 años, es un diplomático de carrera, bien visto por Washington y Pekín, con experiencia en la ONU y baqueteado en las complicadas negociaciones con Pyongyang sobre el contencioso nuclear. Ki-Moon obtuvo 14 de los 15 votos posibles, incluidos los imprescindibles de EE. UU., Rusia, Gran Bretaña, Francia y China.

"Estoy encantado del resultado de la votación y, al mismo tiempo, me siento con mucha carga de responsabilidad - declaró el ministro surcoreano-. Durante los pasados 60 años de su existencia, la ONU ha hecho grandes contribuciones al mantenimiento de la paz mundial y la seguridad, el desarrollo de una economía y sociedad globales, y la protección de los derechos humanos. Sin embargo, ha recibido muchas críticas por la falta de transparencia e ineficacia. Las tareas pendientes son reformar el secretariado de laONUy eliminar la desconfianza interna".

Existía un pacto tácito de que, después de Annan, natural de Ghana, tocaba sustituirle a un asiático. Competían con el surcoreano un indio, Shashi Tharoor, vicesecretario general de la ONU para asuntos informativos, que fue segundo en la votación preliminar. Otros candidatos eran la presidenta de Letonia, Vaira Vike-Freiberga - única aspirante mujer y no de Asia-; Ashraf Ghani, ex ministro de Finanzas afgano; Surakiart Sathirathai, número dos del primer ministro tailandés que fue derrocado el mes pasado en un golpe de Estado, y el príncipe Zeid al Hussein, embajador jordano ante la ONU.

Ban Ki-Moon asumirá el cargo el primero de enero del 2007. De Annan recibe en herencia una organización que maneja un presupuesto anual de 9.000 millones de dólares y tiene una plantilla de 9.000 personas. Durante los últimos años el prestigio de laONU se ha visto sacudido por una sucesión de escándalos, desde el de índole financiera - vinculado al programa Petróleo por Alimentos de Iraq antes del derrocamiento de Saddam Hussein- al de abusos sexuales por cascos azules destinados en África. La continuidad de Annan llegó a estar en serio peligro por el caso financiero, en el que se vio salpicado un hijo del aún secretario general. Washington parecía decidido a forzar la caída de Kofi Annan, pero luego rectificó.

El nuevo secretario general de la ONU tendrá sobre la mesa asuntos de difícil salida diplomática: el problema nuclear con Irán, la crisis de Darfur, el desafío nuclear norcoreano, el estatuto final de Kosovo y la estabilización de Líbano. En declaraciones anteriores, Ki-Moon insistió en que quería dedicar especial atención en lograr un acuerdo entre israelíes y palestinos. También se le atribuye el deseo de mediar entre EE. UU. y los países en desarrollo con actitudes antinorteamericanas.

Para Corea del Sur, la elección de Ki-Moon es un acontecimiento muy relevante. Fue un país creado por la ONU en 1948 y defendido por tropas bajo la bandera de las Naciones Unidas durante la posterior guerra contra Corea del Norte.