La entrada de France Télécom en el operador Amena revoluciona el sector.

Una revolución silenciosa se está produciendo en el sector de las telecomunicaciones. Los cambios tecnológicos han iniciado un nuevo ciclo inversor que llevará a las telecomunicaciones a asumir el protagonismo tras la debacle bursátil del año 2000. En los próximos tres años, Telefónica, Vodafone, Ono y Xfera tienen previsto invertir más de 13.000 millones de euros. A esta oleada inversora se sumó ayer France Télécom anunciando inversiones de 1.500 millones de euros en los próximos tres años en el mercado español.

El consejero delegado de France Télécom España, Belarmino García, afirmó que "se situarán como el principal inversor extranjero en el sector de telecomunicaciones". Explicó que tras la desaparición del operador de móviles Amena y de Wanadoo, la nueva marca Orange del grupo France Télécom agrupará los servicios de telefonía móvil, fija internet y televisión con el fin de convertirse en una auténtica alternativa a Telefónica. La facturación prevista es de 4.000 millones anuales con una plantilla de 3.300 empleados.

La compra por parte de France Télécom de Amena y la adquisición por parte de Ono de Auna Cable han hecho de revulsivo en el sector. "Ambas operaciones atrajeron la atención de los private equity (capital riesgo) porque representan el inicio de una competencia real en el sector", señaló Didier Lombard.

La primera respuesta ha sido el anuncio de Telefónica de inversiones en España de 9.000 millones de euros en los próximos cuatro años. Vodafone también ha anunciado inversiones en España por cerca de 700 millones el próximo año. Paralelamente, se produce la puesta en marcha del cuarto operador de móvil, que también quiere afrontar su cambio de nombre de Xfera por el de su nuevo dueño la sueca Telia-Sonera y aportará más de 1.000 millones.

A este incremento de competencia en el sector se ha sumado el final de un proceso inversor en infraestructuras. La telefonía móvil tiene que culminar la red de UMTS (telefonía móvil de tercera generación) y la telefonía fija está inmersa en el desarrollo de la banda ancha para mejorar el acceso a internet que ofrece el ADSL (banda ancha).

No en vano, Ono que lleva invertidos 8.000 millones hasta el 2005 en su red de cable, ha anunciado inversiones sólo en infraestructuras de 600 millones este año. Esta expansión ha obligado a replantearse a Telefónica su propia inversión en banda ancha.

"Todo indica que las operadoras están en una posición inversora importante que se mantendrá si no se introducen cambios regulatorios que creen incertidumbre", advierte Jesús Banegas, presidente de la patronal del sector, Aetic.

Las telecomunicaciones son probablemente el sector que más dinero destina de sus ingresos a la inversión entre las empresas cotizadas de la bolsa. En los últimos diez años ha reinvertido cerca de un 18% de su facturación, muy por encima de las cementeras (16%) o el automóvil (13%).

Por lo que respecta a las inversiones de France Télécom en España, el consejero delegado de la compañia insistió en que gran parte de los 1.500 millones se destinará a impulsar la construcción de la red de tercera generación. "Actualmente sólo 200.000 de los 11 millones de clientes que tenemos utiliza la tecnología UMTS y nuestro objetivo es acelerar su implantación para hacernos con el 25% del mercado". A final de año, el 75% de la población tendrán cobertura. France Télécom considera a España como un país clave en su estrategia, como puso de manifiesto al adquirir Amena por 10.600 millones ahora hace un año.

Convergencia fijo-móvil

La próxima batalla en el sector de las telecomunicaciones será la implantación de teléfonos únicos que ofrecen el servicio fijo o móvil.

Este teléfono se lanzó hace pocos días en Francia por France Télécom y en breve será introducido en España. Permite iniciar una llamada en casa para conectarse fuera del hogar automáticamente a las redes móviles sin interrumpir la llamada. También funcionan a la inversa. Es decir, iniciar una llamada en el móvil y conectarse a la red fija en el momento en que se entra en el hogar o en la oficina. Dicho de otra manera, el teléfono elige la red fija o móvil y la tarifa correspondiente. Este sistema también lo ensaya Telefónica para que el móvil funcione como un inalámbrico en la oficina o el hogar.

Paralelamente se ha iniciado la convergencia de todos los servicios que ofrecen las operadoras en una sola factura. El objetivo de Telefónica, por ejemplo, es ofrecer los servicios de telefonía fija, móvil, internet y televisión de pago. Con esta estrategia se aprovechan economías de escala y se compensa la minoración de ingresos que provoca internet en algunos segmentos del negocio, como la voz, con nuevas ofertas como la televisión a la carta. También el presidente de Ono, Eugenio Galdón ha anunciado que negocia crear un operador virtual de móvil para ofrecer estos servicios integrados.