La prejubilación de Carod, de Félix Martínez en El Mundo de Cataluña
Esquerra Republicana de Catalunya ya ha decidido apartar a su presidente de la primera línea política.Si el partido entra en el Govern, Carod será conseller sin cartera hasta el año 2008, fecha en la que abandonará el cargo y la política para ser sustituido por Puigcercós.
Algunos analistas sostienen que la mediocridad mayoritaria que predomina entre la clase política se debe en gran medida a que se dedican a una actividad mal pagada y con escaso reconocimiento social. Sostienen que suele ser el sector privado el que atrae a las mentes más brillantes, mientras la cosa pública queda en manos de aquellos que o bien han sido rechazados para ocupar elevados puestos de responsabilidad en el mundo real o bien han sucumbido a la tentación de tomar atajos para conseguir cuotas de poder con menos esfuerzo del que les reclamaba el entorno laboral. La presencia en el panorama político catalán de personalidades como Jordi Pujol o Pasqual Maragall parecen contradecir esa tesis. Pero sólo en apariencia. En gran medida, su longevidad política se explica por la gran dificultad que ha venido demostrando la sociedad catalana para producir líderes políticos sólidos y carismáticos durante los últimos 30 años.
Pujol tuvo tiempo para formar a su sucesor en CiU. Sin embargo, Artur Mas ha tenido que pasar tres años en la oposición para completar su formación como candidato sólido a la presidencia de la Generalitat. Sólo con una victoria en las próximas autonómicas logrará Mas conjurar el fantasma de la comparación con Pujol como político. El caso de los socialistas es infinitamente más grave. El abismo entre el nivel de Maragall y el del presente candidato socialista a la presidencia de la Generalitat, José Montilla, es tan evidente que no merece la pena consumir espacio para comentarlo. Algo que no tiene por qué impedir que Montilla se convierta en presidente de la Generalitat.
La gran diferencia entre Pujol y Maragall estriba en el diferente ascendente que ambos tenían sobre sus respectivos partidos. Mientras la CiU de Pujol era una formación constituida al servicio de Pujol, el PSC es un partido a pesar de Maragall, y el aparato socialista es una criatura con tal instinto de supervivencia que es capaz de alimentarse de las entrañas de sus mejores candidatos.Y no es la única fuerza con esas características. Los candidatos populares a los que peor ha tratado el PP han sido Alejo Vidal-Quadras y Josep Piqué, personajes de perfiles opuestos que tienen en común el hecho de ser personalidades brillantes que han otorgado al partido sus mejores resultados en Cataluña.
Quizás ese comportamiento es más propio de partidos hegemónicos y con organizaciones fuertes. Porque el caso de ERC se aleja de esa práctica. El actual presidente del partido y candidato a la presidencia de la Generalitat, Josep Lluís Carod-Rovira, parece estar viviendo los últimos días de su carrera política.El presidente republicano había demostrado en el pasado ser uno de los más brillantes parlamentarios que han pasado por el palacio de la Ciutadella. Pero hasta ahí llegan sus capacidades. De hecho, haber sido tocado con el don de la oratoria parece haber sido la causa de que el Hubris de Carod apenas durara cinco semanas antes de que el republicano iniciara su particular Némesis. Amigos y enemigos insistieron tanto en las cualidades de Carod como parlamentario que le convirtieron en un personaje soberbio y orgulloso. Sólo así se explica la interminable lista de desastres en los que ha incurrido y que han acabado por dinamitar no sólo su carrera política, sino a Maragall y al tripartito. El viaje a Perpiñán; el informe sobre los medios de comunicación que le costó el cargo al secretario de Comunicación y hombre de confianza de Carod, Miquel Sellarès; la fatal designación del aún secretario de Comunicación, Enric Marín, para sustituirle; el llamamiento a boicotear la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos de 2012; la fotografía en Jerusalén con la corona de espinas y el plantón al presidente de la república de Israel; la designación de Xavier Vendrell, cuestionado por las cartas en las que presionaba a los funcionarios de Presidència para que donaran parte de su sueldo a Esquerra, como conseller de Governació, y, finalmente, el cambio de postura sobre el voto en el referéndum del Estatut, constituyen una de las más largas listas de barbaridades políticas cometidas por un líder político sin que su partido lo decapitara de manera inmediata. Carod vuelve a ser el candidato de Esquerra a la presidencia de la Generalitat y no demuestra haber aprendido lección de humildad alguna. Cuando se le pregunta, como en el foro de opinión de este diario publicado ayer, qué ocurrirá si el PSC o CiU exigen a ERC la cabeza de Carod para empezar a hablar de un Gobierno de coalición, se indigna y asegura que él es el único que ha dimitido y que ya ha hecho suficientes sacrificios.Olvida que, aunque dimitió como conseller en cap en cuanto se filtró la información sobre su viaje a Perpiñán, permaneció dos semanas más en el Govern como conseller sin cartera y que sólo cuando ETA declaró su tregua parcial limitada a Cataluña abandonó el cargo, y eso después de que el president Maragall le pidiera públicamente que lo hiciera.
Sin embargo, y a pesar de que, como Maragall o los líderes del PP, el peso de Carod en el aparato de su partido es prácticamente nulo. Pero el hombre que domina la organización en Esquerra, el secretario general, Joan Puigcercós, parece haber calculado perfectamente cómo debe salir Carod. El presidente de Esquerra, en realidad, ya ha iniciado su proceso de prejubilación. Si Esquerra logra formar parte del próximo Govern, volverá a sentarse en el Ejecutivo como conseller sin cartera, mientras Puigcercós ocupa la presidencia del grupo parlamentario. En esas condiciones, Carod permanecerá en el Govern hasta 2008. Abandonará el cargo y la política en esa fecha como consecuencia de una remodelación del Ejecutivo y será sustituido como conseller por Puigcercós.Si ERC no entra en el Govern, la retirada de Carod podría producirse a primeros de 2007.
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