De cómo Él pide soluciones a Rajoy y de cómo Ella denuncia la debilidad de Zapatero ante ETA, de Luis María Anson y Cayetana Álvarez de Toledo en El Mundo
DOS EN LA CARRETERA
El intercambio epistolar de esta semana se inicia con un reproche de Él hacia Ella por sus elogios sin matices al PP. Ella reconoce que su partido ha cometido errores, pero rechaza la equidistancia y analiza el diferente trato que reciben los partidos políticos de sus respectivos medios afines. Él desvía entonces la crítica hacia el Gobierno por su racanería con la Cultura y Ella se hace eco de una provocadora propuesta relacionada con el cine español. Ambos acaban con la mirada puesta en la negociación con ETA y Ella anuncia que hoy se manifestará junto a las víctimas del terrorismo en Sevilla.
LOS ERRORES Y LA LIBERTAD DEL PP
Querida Cayetana...
No sé si redactas tú la entradilla de esta sección pero creo que en ella sobran los adjetivos. En todo caso, si en nuestra correspondencia hay que señalar algún elogio desmedido será el que tú haces del Partido Popular, lo cual es lógico y no rechazable. Consideras al PP como el compendio de todos los bienes sin mezcla de mal alguno y al PSOE como el compendio de todos los males sin mezcla de bien alguno. Y eso no es así, ni en un caso ni en el otro.
A lo largo de mi vida profesional he asistido como enviado especial en más de 30 países a elecciones generales. No recuerdo una campaña tan torpe y absurda como la realizada por el PP desde octubre de 2003 a marzo de 2004. La histeria callejera y vociferante del PSOE y su grupo fanático de actores y actrices manipulando la guerra de Irak no impidió que Aznar ganara en lo sustancial las elecciones autonómicas y municipales de 2003. A lo largo de los casi seis meses que van desde octubre de 2003 a marzo de 2004, cuando todo estaba ganado, Rajoy perdió terreno cada semana frente a Zapatero, a causa de la torpeza de la campaña electoral del PP. El líder socialista venció gracias al 11-M. Pero siempre he pensado que, de no existir el 11-M, Rajoy hubiera ganado pero no habría gobernado.
Frente a un tórpido PP, el PSOE condujo el 11, 12, 13 y 14 de marzo con mano maestra, la de Rubalcaba, y marcó espectaculares goles por la escuadra. Después, el PP en la oposición ha tenido muchos aciertos pero también numerosos errores con una política en ocasiones incierta y merengosa, enmascarada sólo por la energía de Zaplana y Acebes. Dos años y medio después del 14-M, el PP se ha quedado solo, y para gobernar debe ganar por mayoría absoluta, o casi, porque en estos momentos ni siquiera canarios y convergentes colaborarían con los populares.
Queda año y medio, tiempo suficiente para enmendar tanta torpeza. Me ha gustado mucho la nueva consigna de Rajoy: pasar de la crítica a secas a proponer soluciones. La política no se hace sólo buscándole un problema a cada solución, sino también una solución a cada problema.
Querido Luis María...
Pues no, no soy yo quien redacta la entradilla a nuestra sección. Cuando no lo hace el propio Pedro J., quien como sabes controla con ojo implacable las páginas de Opinión, lo hacen unos periodistas aguerridos y brillantes con quienes he compartido mañanas pausadas y tardes de infarto. Y que probablemente estén de acuerdo contigo en que me excedo en el elogio a Rajoy.
Por supuesto que el PP ha cometido errores. No sé si por clemencia o por cálculo, te limitas a mencionar la campaña de perfil bajo que desembocó en la violenta derrota de 2004 y las fluctuaciones que en ocasiones han desdibujado los contornos de la oposición. Pero tanto tú como yo sabemos que los ha habido de mayor calado. Ahora bien, una cosa son los errores en la táctica, los tiempos o la comunicación y otra muy distinta es equivocar los principios o directamente no tenerlos: manipular, engañar, romper unilateralmente las reglas del juego y suscribir compromisos políticos con terroristas en activo. Son dos planos diferentes. Aquí no valen las exhibiciones de equidistancia ni el relativismo yin y yang: así como hay personas más íntegras o inteligentes que otras, también las ideas y los proyectos políticos pueden y deben ser juzgados de acuerdo con una escala objetiva de valores.
Además, ya hay demasiados cronistas, columnistas y tertulianos dedicados al ejercicio aparentemente catártico y legitimador de despellejar al PP como para sumar uno más. También en esto son distintas la izquierda y la derecha. Los medios afines al PP someten a sus líderes a un altísimo nivel de exigencia y escrutinio. En cambio, los del PSOE pueden decir cualquier gansada o cometer el mayor de los desafueros sin que a ninguno de los suyos se le ocurra desenvainar la pluma o empuñar el micrófono. Por no hablar de esa tendencia autodestructiva que históricamente ha lastrado al centroderecha español y que ahora alegra los desayunos a Zapatero. No creas, Luis María, que me quejo: la crítica, el pluralismo y la discrepancia son las ventanas de una sociedad abierta. Y el PP no tiene dueño.
LOS PRESUPUESTOS DE LA INCULTURA
Querida Cayetana...
Me ha gustado tu carta mucho más que los Presupuestos Generales del Estado. Crecen cerca del 7%, pero deberían disminuir porque la política económica exige en estos momentos, como ha explicado José Barea, la reducción del gasto público en el Estado, las autonomías y los municipios. Las administraciones tienen que despilfarrar menos para disminuir la carga, casi confiscatoria, que pesa sobre los ciudadanos.
Dicho esto, querida Cayetana, ¿por qué el presupuesto de Presidencia sube un 7,3%, el de Defensa un 8,6 y Cultura se queda a la cola de los ministerios con el 4,1%? Esta izquierda nuestra, progresista de salón, de caviar y domperignon, a la que se le llena la boca como si fuera la representante del mundo cultural español, relegando al centroderecha a los desvanes de la zafiedad, resulta que, cuando llega la hora de la verdad, rebaja el presupuesto cultural a la mitad de la media.
España es hoy, antes que nada, y no digamos si le sumamos Iberoamérica, una de las tres grandes potencias culturales del mundo, y nuestro idioma se ha instalado firmemente en el segundo puesto, muy por detrás del inglés, pero por delante del francés, el ruso, el alemán, el italiano y el chino mandarín. No sé qué le va a contar Zapatero a Gamoneda cuando el poeta se entere de la bofetada presupuestaria que el presidente por accidente ha propinado a la cultura en pleno rostro.
Querido Luis María...
Me iba a zambullir en el estimulante debate sobre las subvenciones a ese género chabacano-carnalque es el cine español para matizar tu argumento de que la contracultura de Carmen Calvo necesita y merece más dinero, pero he pensado que con el artículo de Alfonso Ussía ya estaba todo dicho. Ussía celebra un verdadero hallazgo de Albiac: que los contribuyentes entren gratis en las salas en las que se proyectan películas españolas siempre que quieran, blandiendo, a modo de entrada, la copia de su declaración de la renta. Eso sí, las palomitas se pagan.
En cuanto al fondo del asunto, lo más original que he leído acerca de los Presupuestos Generales del Estado Sudoku que está forjando Zapatero a golpe de traición es una crónica en este periódico. La periodista se ha tomado el trabajo de leer la letra diminuta del ladrillo presupuestario y ha encontrado una ristra de autoplagios y gazapos que revelan la frivolidad con la que se han elaborado las cuentas públicas. El departamento del autoproclamado Abuelito de Heidi recurrió al viejo truco del Ctrl+C/Ctrl+V para copiar y pegar párrafos del documento del año pasado. Ni siquiera se molestaron en sustituir 2006 por 2007.
Pero lo mejor son los desbarros geográficos, secuelas de la Logse: el Gobierno destinará fondos públicos a regenerar la soleada y suponemos abarrotada costa de Sevilla, mientras que parte del dinero asignado a Baleares será utilizado para financiar una modernísima presa en la localidad riojana de Terroba y para acondicionar la romántica fachada marítima de Sitges.
Al final vas a tener razón, Luis María: son los presupuestos de la incultura. Y también los de la opacidad y la discriminación. Ya lo dijo el heraldo Moraleda: «Zapatero es ambidextro». Con una mano paga sus compromisos políticos y con la otra asfixia a las comunidades del PP.
EL CINE ESPAÑOL Y LA NEGOCIACION CON ETA
Querida Cayetana...
No te falta razón en lo que dices. Tampoco a Gabriel Albiac, citado por mi gran amigo Alfonso Ussía, al que encantan, como sabe todo el mundo, los airosos zapatos de rejilla y los percebes a las finas hierbas. Eso sí, no hay que confundir la basura cinematográfica actual, que no es poca, con el reconocimiento a la alta calidad de algunas películas españolas y la maestría de sus directores: Almodóvar, Garci, Amenábar, Trueba, por citar a algunos entre los más destacados, se han instalado en los Oscar y eso constituye una proeza cultural. Tuve la suerte de conocer a Buñuel. Me lo presentó Miguel Pérez Ferrero, el Donald de la más breve crítica cinematográfica, e injusta: «Hoy se ha estrenado Ben-Hur, ¿por qué?». También traté a Bardem, que filmó parte de su última película en mi despacho. Era un comunista lúcido, sagaz y buena persona. Y, por supuesto, me honra la amistad con el gran García Berlanga. En esos tres nombres está condensada una parte de nuestro mejor cine.
Tomás Cuesta me trajo un día a una cena reducida, en el comedor privado del ABC verdadero, a Almodóvar, cuando sólo había estrenado una película. Me conmovió y aposté por él, proponiendo a la redacción del periódico que le diéramos el ABC de Oro. La noche de la entrega del premio fue memorable. Generalizar las descalificaciones, en fin, es un error. Hoy estamos produciendo en muchos aspectos el mejor cine que se ha hecho en España y, desde luego, el de mayor proyección internacional, el exiliado Buñuel aparte.
Te invito, por cierto, a que vayas a la Feria de Arte Independiente en el Pabellón de la Pipa de la Casa de Campo. La nueva inquietud artística, tan temblorosa, está allí de la mano de Marta Lueje. Se perfilan ya algunos almodóvares de la pintura o la escultura si se dedican a trabajar todos los días y se dan cuenta de que el arte no es sólo provocación e inspiración, sino también oficio.
Pero además de cine, arte, cultura, moda de David Delfín y otros, querida Cayetana, hay política. Así que te paso el testigo para que escribas si te place sobre las víctimas del terrorismo, la manifestación de Sevilla, el error tremendo de dar la razón a ETA con la internacionalización del conflicto, que es lo que pretendía la banda terrorista; la tenaz bajada de pantalones de Zapatero, en fin, para favorecer el trato.
Querido Luis María...
Si me das la razón, yo también te la doy: claro que el cine español tiene directores extraordinarios. A los que has citado añado otro, Iñaki Arteta, cuya última película me hizo llorar por ellos, por nosotros, por todos. Su documental Trece entre Mil es un testimonio impresionante y conmovedor del duelo largo, silencioso y digno de las víctimas del terrorismo. No sé si lo has visto: de acuerdo con la consigna oficial de no perturbar el proceso, sólo fue proyectada en dos o tres cines pequeños de Madrid.
Antes los nacionalistas y ahora también los socialistas acusan al PP de instrumentalizar a las víctimas de ETA. La imputación es nauseabundamente injusta y apunta a una cuestión que habría que analizar: el papel de las víctimas en la sociedad. Yo creo que nosotros necesitamos a las víctimas del terrorismo tanto o más de lo que ellas nos necesitan a nosotros. Las necesitamos como baluarte, como dique ético frente a la tentación, terriblemente humana y siempre equivocada, de hacer concesiones morales y enjuagues políticos para liberarse del chantaje. Las víctimas son la tronante voz de la conciencia de una España próspera y pancista. Por eso hay que pedirles que hablen. Por eso hay que escucharles. Por eso las quieren silenciar metafórica y ahora también literalmente en el Paseo de las Delicias de Sevilla.
El proceso, amigo mío, se ha enquistado. El Gobierno vasco ha recomendado a los escoltas extremar la prudencia y los intoxicadores monclovitas han empezado a trabajar. Si ETA acaba rompiendo el alto el fuego, nos susurrarán al oído: «Zapatero ha hecho todo lo que ha podido. Fue generoso y firme. Pero, claro, los de ETA son intratables, unas bestias salvajes... En fin, que estamos como el 13 de marzo o, en el peor de los casos, igual que hace tres años».
Que no nos engañen. El retroceso ha sido brutal. En estos dos años y medio de Gobierno socialista, ETA se ha hecho más fuerte y el Estado se ha hecho más débil. Zapatero ha blanqueado a Batasuna en las instituciones españolas y europeas. La Comisaría General de Información y el jefe de seguridad del PSOE están bajo sospecha de haber ayudado a la red de extorsión de la banda a eludir la Justicia. Otra vez hay terrorismo urbano y en los mítines de la «izquierda abertzale» -ojo con ese nombre- ya no se queman banderas españolas, qué nimiedad, sino que se disparan tiros al aire.
A las ocho, Luis María, cojo el AVE a Sevilla.
© Mundinteractivos, S.A.
