Ciudadano paciente, en San Carlos reviente!. Así de sencillo, y solo. Reviento de soledades, en mi clínico. Ni obesos, ni flacos, que de todo hay en el Centro Asturiano; ni demócratas, ni cristianos, que de todo hay entre mis relaciones... Nadie se acerca. Para acompañarme, escucho radio por no ver los empalagos de Telemadrid, de cuya pantalla no se apean los hijos de la derecha más fantástica y fanática.

Hora 25, que la 26 del señor Vidal está llena de mensajes evangelistas, a pesar de pertenecer la onda a la sacra conferencia episcopal. ¿Cómo mantiene el devoto cardenal a un predicador nocturno de fe evangélica?... Son los secretos del mercado. Lo de la conferencia y el camino sierense y rouco. No es oro, ni ¡Oh, soro! Todo lo que reluce. Todo es puro mercado. Ca(ra)melo, a la moda, ambición cardenalicia… Vientos del Este.

Y pensando en Asturias, en esta mañana parda de sábado setembrino, me pregunto qué pensará en la capital la fantástica amiga del Mundo de las Maravillas, que puso su voz al servicio y manera del pepe más dogmático. Garganta profunda de la que salieron la cobra de serpientes de la conspiración judeo-masónica-etarra-socialista, virus mortal del 11M. Dinamita. Asturias dinamitera de mina, y de voz de la señora Maravillas. A la voz de “pelo”, nada; a la zaplanada de “tón”, todos al suelo…, ¡que la conspiración quedó desenmascarada!. País de las maravillas... Veu ¿Qué ves? Imagínatelo.

Ciento y cientos de páginas. Cientos y cientos de preguntas, le escribieron los buenos cristianos a la de las Maravillas para que leyera las jaculatorias del Mundo en sede parlamentaria…, bien podría haber sido en sede televisiva, programa de “tarot” en horario de prima tarde… Qué bien parece, lo de prima tarde… ¡Qué prima”, ¡Qué primada tan maravillosa!. ¿Veu?. Ya ves...

Justina Menéndez, de Obona, me lo había escrito. “La lluvia torrencial de la noche de San Mateo no anuncia nada bueno”. Y aquí tenemos la primera gota: la de las Maravillas, sin “tipex ni tampax”. La tontería hecha pregunta, gesto, látigo… para, al fin, descubrirse que nada es verdad ¡que toda la conspiración judeo-masónica-etarra-socialista es pura y dura mentira!

¡Ay! ¡ Zapla, Zapla! ¿Con qué pan querrás comer tus mentiras?. Que no sea “Bimbo”, que es cosa de niños, que sea de “Mingo”, que parece cosa de hombres de buen vivir, estar y vestir.

Por los cuellos los conoceréis, dijo Jesús, cuando lo de la boda de los mal vestidos. Que los hombres buenos llevan cuellos blancos y limpios, nunca de rayas ni de colores… Cuellos, cuellos, cuellos…, de ellos. Bien cortados…, por sastre fino.

Hasta el lunes no vendrá la auxiliar que bebe los vientos por la aguerrida presidenta de este hospital y de todo lo que es el Madrid famoso, donde para mayor recoña los socialistas están escondidos tras el pequeño Simancas… Como el telegrafista, le digo a su zapatero, “El enemigo está dentro dispara sobre ellos”…, que ni tienen alcalde, ni presidente… ¡Qué buen papel haría en esta capital el señor Areces!.

Ardo en ganas de dejar Madrid, y volver a Cimanes para recoger los trastos y dejarle sus tres mil euros a Pérez, el posadero… Pidió por su casa doscientos mil, y la dejó todo el verano en los tres mil, con derecho que tuvimos a media pensión y cachondeo fino.

Recogido Cimanes, vuelta a Torrevieja, que seguramente no tendrá ni concejales ni guardias municipales… ¡Qué sorpresa lo de Torrevieja! Educados parecían sus ediles, atentos sus policías, sonoras sus habaneras, y hasta sosas sus salinas… Mar mediterráneo, tan viejo y tan puteado, de Aquiles a hoy. Más hoy. Bien los sabe el hombrecillo de los cuellos… cuando la fantástica de las Maravillas entre a saco en este caso (también, a salto de caballo, puede leerse saco), tendrán que redactarle más de trescientas preguntas para que las cartas del Tarot den buena respuesta a tanta barbaridad como la que está saliendo a la luz.

Luz, más luz, que los aznarinos están dispuestos a deslumbrarnos.

Dice Justina, “todavía quedan muchas gotas de San Mateo por germinar”… El germinar de las gotas. Iré, en cuanto deje a San Carlos, a preguntar en el Centro de los obesos si Oviedo resiste la resaca de las lluvias. San Francisco, aquella noche, era un torrente… ¿Y San Lorenzo?...

¿Será cierto que el Vidal católico, aspira a la alcaldía de la capital? Al menos, así me lo anuncia el correo de Blimea…