Barcelona escala puestos y es la cuarta ciudad europea preferida para hacer negocios, de Rosa Salvador en La Vanguardia
Barcelona ha escalado un puesto más y se ha convertido en la cuarta ciudad europea preferida por los ejecutivos para implantar un negocio, según el estudio European Cities Monitor,elaborado por la consultora Cushman & Wakefield a partir de entrevistas a ejecutivos de las 507 mayores empresas del continente. Oriol Barrachina, director de la oficina de la consultora en Barcelona, destacó que la ciudad ha superado a Bruselas por primera vez y se sitúa sólo por detrás de Londres, París y Frankfurt como ciudad preferida por los ejecutivos europeos para ubicar sus oficinas. "La progresión de Barcelona es constante", recordó Barrachina, ya que en 1990 se situaba en el puesto 11. º de las ciudades europeas. Madrid, por su parte, se mantiene en el séptimo puesto.
Barrachina, en pleno debate sobre la pérdida de competitividad de Catalunya, destacó que "fuera nos ven de una forma más positiva que nosotros mismos, que tenemos un sentido crítico que nos impulsa a mejorar pero que a veces los directivos de otros países no comparten".
Barcelona se sitúa por cuarto año consecutivo como la ciudad con una mejor calidad de vida para los ejecutivos, mientras que ha deteriorado su posición competitiva en cuanto a la calidad de sus telecomunicaciones: pasa a ser la ciudad número 19 de Europa frente al puesto 11 que ocupaba el año pasado.
El estudio señala que para los ejecutivos encuestados los factores clave para implantar un negocio son el fácil acceso a los mercados, la cualificación de las plantillas, las conexiones de transporte y la calidad de las telecomunicaciones. Según el estudio, Barcelona se sitúa como la octava ciudad europea en fácil acceso a los mercados, mejorando un puesto respecto al año pasado; se mantiene como la undécima ciudad por disponibilidad de plantillas cualificadas y se mantiene también en el puesto décimo por las conexiones de transportes internacionales.
El estudio refleja que Barcelona es la tercera ciudad europea donde más compañías tienen su sede, por delante de Madrid, "aunque a veces son delegaciones pequeñas y las grandes sedes europeas están en otra ciudad". Igualmente es la ciudad que hace más esfuerzos para progresar como centro de negocios, junto con Madrid, Praga y Berlín.
