Más de 3,5 millones de autónomos podrán acceder al seguro de paro y la baja médica, de Mariano Guindal en La Vanguardia
El Ministerio de Trabajo y organizaciones de autónomos firman hoy el estatuto del sector.
Más de 3,5 millones de trabajadores autónomos podrán ver cumplida en los próximos meses su aspiración de tener la misma cobertura social que el resto de los trabajadores. Cobrar una prestación por seguro de paro cuando cesen en su actividad y cobrar de la Seguridad Social la baja por enfermedad.
Éste es uno de los principales aspectos que regula el Estatuto del Trabajador Autónomo, que será firmado hoy en el Ministerio de Trabajo por el ministro Jesús Caldera y los máximos dirigentes de ATA, Lorenzo Amor, y UPTA, Sebastián Reyna. El Gobierno avalará el pacto como hizo con UGT y CC. OO. en la reforma laboral y de la Seguridad Social. Se trata de uno de los principales compromisos electorales asumidos por Rodríguez Zapatero. Una vez firmado, el acuerdo será aprobado por el Consejo de Ministros como proyecto de ley y remitido al Parlamento - donde la ley será respaldada por unanimidad por todos los grupos-. Su aprobación definitiva se espera para primavera y será efectivo tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Tanto para Lorenzo Amor como para Sebastián Reyna este acuerdo repara la deuda histórica que ha existido con este amplio colectivo, que representa el 20% del empleo y produce más de 18% del PIB. "Todos ellos son emprendedores que se han creado su propio empleo y que aspiran a prosperar y tener sus propios empleados y con el tiempo, su propia empresa", afirma Lorenzo Amor, que lleva dos años junto a Sebastián Reyna negociando el texto.
El Estatuto del Autónomo, como dice Reyna, es similar al Estatuto de los Trabajadores; es decir, una especie de Constitución de este colectivo. En él se identifican sectores y se define qué se entiende por autónomo: trabajador que desempeña una actividad profesional por cuenta propia y para ello puede contratar servicios y personas. Esta definición es clave para poder detectar a los falsos autónomos. Es decir, los trabajadores que prestan sus servicios en empresas y realizan las mismas tareas que cualquier trabajador en plantilla, pero al que, sin embargo, no le han dado de alta en el régimen general de la Seguridad Social.
El Estatuto también dedica un capítulo específico al llamado trabajador autónomo dependiente - cerca de 300.000 personas-, en el que se agrupan gran parte de los agentes comerciales, que obtienen todos o una gran parte de sus ingresos de una sola empresa a la que prestan sus servicios. A éstos se les pretende facilitar acuerdos contractuales similares a los convenios colectivos, fijando indemnizaciones por el cese de la actividad, quince días de vacaciones, acuerdos profesionales con la empresa, material de trabajo, jubilación, etcétera. En definitiva, una especie de convenio profesional.
Pero probablemente el núcleo del Estatuto del Autónomo se encuentra en el código de derechos y obligaciones, al recoger el nivel de protección y regular el trabajo. En él se contempla la conciliación de la vida laboral y familiar, la igualdad de trato ante la ley, etcétera. En cuanto a la protección social, se establece el derecho a cobrar el seguro de paro. Para ello será necesario que pague entre 20 y 24 euros. Con esta cuota tendrá derecho a recibir cuatro meses de seguro, que equivaldrían al 75% de la base reguladora. Dado que el 80% de los autónomos cotizan por una base reguladora de 770 euros anuales, les quedarían ingresos equivalentes al salario mínimo - cerca de 600 euros-.
El Estatuto también establece que los autónomos coticen por media jornada en el régimen general, por lo que su cotización - en torno a 220 euros mensuales- se reduciría a la mitad. Este colectivo, que cotiza a la Seguridad Social por doble vía - general y autónomo-, podrá sumar ambas aportaciones hasta alcanzar la máxima. Hasta ahora los pagos como autónomo no daban derecho a aumentar la aportación ni el periodo de cálculo de la pensión.
