Los Entrecanales, propietarios de la constructora Acciona, que vale en bolsa 7.000 millones de euros, protagonizan una vía española a la pugna por Endesa, complicada hasta los tuétanos desde un punto de vista político, nacional y comunitario, y no digamos judicial.

El rumor era atronador a media tarde, aunque los supervisores de la Bolsa no tenían constancia de la transacción fuera de hora. Habría que esperar hasta hoy mismo a la preapertura.

Un paquetón del 10% de la compañía a 32 euros, cuando en el parqué había cerrado en poco más de 29 euros. 3.300 millones de euros tienen la culpa de una operación que rompe los esquemas a los alemanes, deja turulatos a los más incrédulos, da armas a Pizarro para mantenerse contra el ataque germano y de paso propicia un golpe de efecto con sabor maquiavélico.

El final feliz del que habló ZP se convierte en un agrio intermedio para los alemanes, un día antes de que Neely Kroess, que no es precisamente un dechado de neutralidad, dé su veredicto sobre las 19 condiciones de la Comisión Nacional de la Energía, que sin duda han quedado periclitadas.

Ahora habrá que ver cuál es el armamento de los alemanes de Eon y si finalmente están o no dispuestos a hacer uso de ese crédito que tenían al menos por 32.000 millones de euros.

El caso es que los números cantan. Acciona se hace con un 10% y advierte que podría comprar hasta un 24,9%. Esa expectativa es suficiente para que la acción se mantenga por encima de los 32 euros. Si adquiriera hasta ese porcentaje tendría que hacer frente a una transacción un poco superior al valor bursátil de Acciona, que ahora mismo se sitúa en los 7.000 millones de euros. Este es el elemento esencial que permite preguntarse qué hace en esta transacción Acciona.

Lo cierto es que Acciona se ha convertido en primer accionista de la compañía, por delante de Caja Madrid, que tiene un 9,9%. Después hay participaciones sueltas, entre ellas la de Alicia Koplowitz, con un 5%, a precios mucho más bajos que los de Acciona y más altos que los de Caja Madrid.

Y por otro lado están Axa, que entró en un momento dulce de la cotización poco después de la primera OPA y Deutsche Bank que simplemente juega a todas la bandas, es banco asesor de unos, presta dinero a otros y además participa. Es pan de todas las salsas por que la CNMV y el mercado lo permiten.

Y si esta transacción de Acciona complica la vida a E.On, además los alemanes pueden encontrarse con un panorama judicial en el que Manuel Pizarro no levante el pie del acelerador y con la expectativa de varios años de demora a la hora de intentar hacerse con la empresa.

Las cosas se le ponen violetas a los alemanes, después de esta operación a la que algunos quieren verle tufo político a lo Cartera Central- ¿recuerdan?- mientras que otros ven la posibilidad de que Endesa quede en manos españolas. ¿Está actuando el Gobierno español igual que el francés en la operación Gaz-Suez?

Sin duda, la fiebre de Opas: la de Gas Natural primero, la de E.On después y ahora esta transacción de Acciona están catapultando a Endesa hacia los cielos. Empieza a haber un club de fans dispuesto a hacer una colecta para construir un monumento a Pizarro. Si la acción sigue así, los minoritarios se van forrar. Veremos los coletazos de E.On y de Merkel...y de Kroess.