La prensa de hoy difunde la nota que publicamos ayer domingo, en El Comentario TV, divulgada por el "hombre fuerte" -tiene mucha gracia esta expresión tan "española"- del PSOE de Avilés, Álvaro Álvarez, el frustrado aspirante a la secretaría general del PSOE de Asturias respaldado por el presidente Vicente Álvarez Areces, que vive los momentos más bajos de su historia política, a ocho meses de las elecciones autonómicas y municipales, a cuenta de su estúpida idea de editar un folleto costosísimo, burlando la Ley de Comunicación y Propaganda Institucional, mediante el socorrido expediente de buscar un propio, en este caso un impresor madrileño -la empresa Avenida Gráfica de Leganés-, con capacidad para hacer de editor, que pudiese hacer también de receptor de las aportaciones económicas negras con las que se financió este escandaloso asunto, en el que a poco que se investigue, se verá que no cuadran las cuentas entre lo que se recaudó con los anuncios insertados y el coste de la edición. ¿Quién pagó la diferencia?

Volviendo al "hombre fuerte" de Areces en Avilés, en su nota de ayer, publicada hoy por la prensa, hace una escamante defensa de un viejo conocido de la aparatocracia socialista asturiana, Manuel Ponga Santamarta, que en su día fuese delegado del Gobierno en Asturias y hoy ocupa la presidencia de la Autoridad Portuaria Avilesina. La defensa que Álvarez realiza de Ponga, se convierte en un brutal ataque contra el secretario general de Transportes de la Unión General de Trabajadores, Florentino Vázquez, por haber llamado a Ponga públicamente "prevaricador", a cuenta de la adjudicación de una cosa tan típica y tan costumbrista, para los que no tenemos ni idea de lo que hay detrás, como es una rula, en este caso, la rula de Avilés.

Álvarez, en su descalificación del secretario de UGT del Mar, o la Mar -que gran tema para hablar- llega hasta el punto de hacer alusión al apodo con el que al parecer es conocido Florentino Vázquez, "el Rata", como si ese apodo descalificase ya de por sí al ugetista, y dejase como una patena la ejecutoria de Ponga, desconociendo que se trata de un apodo muy honorable y común, en gente tan brillante y repetada como el ex director de La Voz de Asturias Faustino F. Álvarez. Lo que sí revela, a todas luces, esta actuación de Álvarez, con su respaldo de Ponga y su condenación de "el Rata", es que algo muy serio está pasando con la rula de Avilés, en un lío en el que ocurre lo que sucede casi siempre con todos los líos de esta naturaleza: que hay mucho dinero en juego en una sabrosa adjudicación.

Indicio seguro de que aquí hay "tomate", es la publicación el domingo, de uno de esos extraños editoriales semanales que hacen en La Nueva España, en los que siempre apuntan al follón, pero sin casarse con nadie y dando la razón a todas las partes en juego, con lo que meten el dedo en los lugares más sorprendentes, y lo revuelven un poco, para luego sacarlo y olerlo, sin poner en la operación más énfasis del conveniente, para el periódico "cada día más lider". Titulaban este editorial de ayer domingo con un proclama de carácter psiquiátrico como ésta: "La Rula de Avilés no debe nacer con una frustración", y nadie podrá negar que era muy amplio. Decía este periódico, en su editorial, dos cosas muy reveladoras, que nos indican donde está la tajada que se juega en Avilés a cuenta de este folloncete. Así, por un lado, La Nueva España daba la de cal y la de arena, todas juntas: "No está claro que la adjudicación de la gestión, que corresponde al consejo de administración de la Autoridad Portuaria avilesina, deba hacerse por concurso, ya que, al parecer, cabe la adjudicación directa con carácter temporal. Pero sobre lo que no puede haber dudas es sobre la necesidad de que el proceso sea limpio y de agotar el diálogo antes de llegar a una solución. Sería tan lamentable como peligroso que lo que debiera ser un motivo de satisfacción y esperanza, como la entrada en servicio de unas instalaciones que probablemente sean las mejores del norte de España en su género, arroje un saldo de vencedores y vencidos y deje como herencia posibles enfrentamientos".

Al parecer, Manuel Ponga ha decidido no hacer un concurso público para adjudicar la rula de Avilés, sino que pretende entregársela a los armadores, es decir, a la patronal pesquera, y arrebatársela a los pescadores, que según hemos podido comprobar, llevan toda la vida gestionando este tradicional mercado de subastas de pescado, con gran éxito de público y crítica. Ahí La Nueva España, daba otra puntada en su editorial: "El modelo que decida la Autoridad Portuaria deberá servir para explotar al máximo las posibilidades de la nueva lonja. No sería deseable, en cualquier caso, dejar de lado a una entidad como la Cofradía de Pescadores de Avilés, cuya experiencia de gestión es, cuando menos, valiosa. De la misma manera, no se puede negar al Principado su derecho a ordenar el sector pesquero teniendo en cuenta los intereses de los puertos y los pescadores de toda Asturias".

Aporta hoy La Nueva un artículo en el que se cuentan los avatares de la financiación y la adjudicación de las nuevas instalaciones de la rula, que al parecer recibió las aportaciones de la despojada Cofradía de Pescadores Virgen de las Mareas, la Autoridad Portuaria de Ponga, la Cámara de Comercio, el Ayuntamiento avilesino y el Principado, con lo que ya se adivinan algunos de los pormenores, que como siempre tienen que ver con la administración del dinero público, cuyos gestores, en este caso Ponga, aplican el conocido principio "donde pago cago", que viene a decir más o menos, que aquí, quienes gestionan los fondos de todos, tienen una inmediata tendencia a apropiarse de las decisiones sobre el futuro de esas inversiones, a ser posible sin concurso, con lo que la sospecha sobre las rectas intenciones de los decididores, nace inmediatamente.

El pasado jueves, Ponga se reunió con los armadores, y les dijo que le iba a quitar la gestión de la lonja a los pescadores, para entregársela a ellos sin concurso público, con lo que los armadores salieron muy contentos y los pescadores se enfadaron mucho. La satisfacción de los armadores, les llevó a realizar grandes proclamas de satisfacción y frases elogiosas para Ponga. Sin embargo, tanto el PP como IU de Avilés, así como los sindicatos, hicieron declaraciones a la prensa, de una dureza inusitada, en apoyo a la Cofradía Virgen de las Mareas, que en un acto administrativo sin precedentes, que debería avergonzar a Ponga, a Álvarez y a toda la "cla" avilesina, metieron por el registro una petición para que se celebre un concurso público, y eso lo hace una entidad de carácter social que agrupa a los pescadores avilesinos, que entre otras cosas mantiene el tradicional barrio del No-Do.

Conviene repasar estas palabras del dirigente ugetista Florentino Vázquez, el llamado "el Rata" por Álvarez, publicadas en La Voz de Avilés del pasado día 13, pues ponen los pelos de punta y revelan algunos de los entresijos de estas batallas de las que tan poco sabemos los que somos de tierra adentro, como es el caso del redactor de este editorial. Vázquez sostiene que la cosa viene de lejos, y que se trata de cargarse la última cofradía de pescadores que queda en Asturias, la avilesina, que al parecer en su día se negó a asumir las deudas de la quiebra de la de Gijón, "eso propició, según el dirigente sindical, la constitución de una sociedad mixta para gestionar el puerto pesquero gijonés, que tras dos años de pérdidas suscribió el conocido acuerdo con el puerto lucense de Celeiro, que permite a la flota gallega subastar en Lugo el grueso de las capturas descargadas en Gijón. Para Vázquez, ese acuerdo se enmarcaba en un proyecto «de expansión de la pesca gallega por el noroeste cantábrico», impulsado desde la Xunta de Galicia y que pretendía buscar una salida a una flota, la lucense «que ya no tenía pesca en sus caladeros». «Desde entonces, han convertido a Gijón en su plataforma logística en Asturias, y tras la quiebra de Santander sólo les molesta Avilés».

Cabreado como está con la actuación de Ponga, el dirigente ugetista le acusó públicamente de "prevaricación", y divulgó la transcripción de una conversación grabada, dentro de la línea marcada por el comisionista Regino Canteli, que hizo escuela con su mp3, en la que Ponga aprieta las clavijas a la directora de obra para que firme la obra sin terminarla, diciendo cosas tan sabrosas como ésta: "Tú tienes tu trabajo como se debe tener, porque si no entramos en otro juego. Aquí hay un trabajo en el que tú como yo y a mí estás para decirme «oiga, mire usted, está prevaricando, usted, y esto yo no lo firmo», bien, perfecto, y tomo las medidas que sean y escribo la carta. En la carta le digo al director o al presidente cuando proceda que esto yo lo veo así y cuando este señor (A. N.) tome la decisión, o yo o tú te callas. Este es el tema, y si no juegas no juegas. No hay más que discutir".

La lonja de Avilés, gestionada por la Cofradía Virgen de las Mareas, subasta más del 80% del pescado de Asturias, es la única superviviente del desastre pesquero del Principado, realiza una importante labor social, y la opinión de que se trata de una institución con una ejecutoria irreprochable es unánime. Tiene una impresionante tradición histórica que se puede revisar en esta interesantísima ficha del Archivo Histórico de Asturias en la Web.

La historia de las peleas de Ponga con las instituciones tradicionales de Avilés, tiene un impresionante precedente en el conflicto que organizó, siendo alcalde, con la Escuela de Artes y Oficios, y a la vista de cómo funcionan las cosas en el puerto de Gijón, a cualquiera se le ponen los pelos de punta con las adjudicaciones sin concurso público que pueda hacer Ponga, apoyado por Álvaro Álvarez, por lo que desde aquí ofrecemos esta página para la información que se nos envíe desde las instituciones avilesinas, para ir publicando los documentos de interés y las opiniones sobre este conflicto, que tiene una pinta muy, pero que muy fea...

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