El sondeo del Instituto Noxa para La Vanguardia viene a confirmar la tendencia de todas las encuestas que predicen un triunfo de CiU, pero también la posibilidad matemática de que se pueda reeditar el tripartito. A diferencia de lo que podría gustar en algunos cenáculos de Madrid, la opción de la sociovergencia no gusta a la cúpula del PSC, que se decantará por buscar el pacto con ERC e Iniciativa aunque el triunfo de CiU pueda ser muy claro. El problema para Montilla es que la posición actual de los republicanos dista mucho de ser la que mantenían hace tres años, donde ni uno solo de los miembros de su ejecutiva se pronunció a favor de un pacto con CiU.
Hoy en Esquerra anidan tres almas. La mayoritaria en la dirección podría estar encarnada en Puigcercós y el núcleo duro del partido, que se decanta abiertamente por un pacto con Montilla. Este sector es partidario de acentuar la E de sus siglas y lograr que el viejo partido republicano sea cada día más un referente para las izquierdas de Catalunya. Este sector cree que se tiene que consolidar la obra del tripartito y que no parezca que la apuesta del 2003 fue un error.
En segundo lugar, está la postura de Carod y los suyos, que andan muy escaldados con los socialistas. El líder republicano no olvida ni su primera salida del Gobierno ni finalmente la expulsión de todo el partido. Carod no está para entregar muchos cheques en blanco a los socialistas y entiende que si CiU gana con una gran diferencia de escaños, se haría muy difícil hacer presidente a Montilla. Carod se sitúa en una órbita diferente y recuerda que ERC ya hizo president a Pujol en 1980 y a Maragall en el 2003. Por tanto, ahora, parte de cero.
Y existe una tercera vía, que posiblemente es mayoritaria entre la militancia, que no quiere ni a Mas ni a Montilla, y que, puestos a elegir, preferirían estar en la oposición, preparados para la batalla del 2007. No hay que menospreciar a esta corriente de opinión, porque ya obligó a toda la dirección de ERC a convertir su voto nulo politico en el referéndum del Estatut en un no rotundo.
Si todo esto no fuera suficiente, existe también el factor humano: el partido no puede ser una ETT y muchos ex altos cargos tienen ganas de volver a la Administración.
Las paradojas de la política es que lo más importante en estas próximas elecciones para Esquerra es lograr ser decisiva, y subir o bajar diputados puede acabar siendo una anécdota. Lo importante es tener la llave para poder decantar la balanza. El problema es que cuánto más decisiva sea, más problemas internos se le avecinarán. En estos momentos existe un pacto tácito de ir haciendo la campaña sin hablar claramente de cuáles son las preferencias. Un día se defiende el catalanismo de Montilla y al día siguiente se afirma que se podría llegar a un buen acuerdo con Mas. Algunos militantes de la dirección coquetean un día con los convergentes y al otro con los socialistas. Y asi se va tirando con la excusa de la equidistancia.
Si el Parlament queda dividido el 1-N entre dos bloques igualados, CiU por un lado y el PSC e Iniciativa, por otro, la papeleta que le queda a Esquerra será de órdago. Y ésta vez la decisión final no será unánime.
Catalunya en miniatura Joan Carretero ha escrito con la ayuda de un brillante periodista un libro de memorias titulado Crónica de una Catalunya en miniatura.Aquellos que lo han leído aseguran que puede ser "una bomba" por la crudeza con la que el ex conseller de Esquerra describe sus experiencias políticas. En la dirección de ERC le han pedido que no lo publique antes de las elecciones. La intención de Carretero, hoy por hoy, es no publicarlo. Ni antes ni después.
Coqueteos con Duran Hace ya mucho tiempo que se especula en los ambientes de la capital madrileña con la posibilidad de que Duran pueda acabar siendo ministro de Exteriores en la hipótesis de un pacto entre el PSOE y CiU. Lo que ya no es tan habitual es que ante las elecciones del 1-N alguien se atreva a especular con esta oferta y con la hipótesis de que los diputados de Unió puedan sumarse a los de Montilla según como vayan las cosas. En Madrid lo aseguran y en Unió, logicamente, lo desmienten.
Incompatible Teixidó La dirección de CDC mantuvo el viernes una reunión donde se abordó el caso Teixidó. El sanedrín de Mas decidió mantener el apoyo al ex conseller, a pesar de los rumores existentes de que se preparan nuevos dossiers periodísticos sobre sus actividades empresariales. Compatibles para el Parlament, pero que serían incompatibles en el Congreso de los Diputados por la actual ley.

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