1. En el terreno diplomático las palabras del Papa en Ratisbona fueron un desliz serio. A muchos les bastó con oírlas para comentar: "La que se va a armar". La antaño famosa diplomacia vaticana no estuvo a la altura. Todos podemos meter la pata, pero aquí se agrava el desliz porque el Papa es un jefe de Estado: en este mundo tan escindido es imposible que cualquier palabra del Papa que roce la convivencia internacional sea interpretada como voz de un líder religioso; se la mirará como declaración de un monarca occidental.
2. Las palabras del Papa fueron mal interpretadas. La cita del emperador Paleólogo podía no venir a cuento. Pero el Papa la calificó de sorprendentemente dura,distanciándose así de ella. Muchos medios de comunicación que, obsesionados por los beneficios, buscan más servir al escándalo que a la verdad, favorecieron esa distorsión.
3. A pesar de eso, creo que algo en el pensamiento de Ratzinger favorece el desliz. Ese algo sería su empeño apologético por centrar el tema del cristianismo en torno a la verdad. Después matiza que la verdad es el amor. Pero siempre parece quedar el amor al servicio de la verdad y no ésta al servicio de aquél. En el Nuevo Testamento, Dios no es definido como Verdad y sí como Amor. Y la Verdad (el Logos tan citado en el discurso papal) brota del Amor; no al revés. (Remito sobre esto al libro de Ratzinger: Fe, verdad y tolerancia.)Creo que el choque ha sido más entre eurocentrismo e islam que entre cristianismo e islam, como sugiere que el Papa esté encontrando más apoyos entre pensadores occidentales no creyentes que entre cristianos...
4. El incidente debe llevarnos a plantear en serio el tema de religión y violencia (vale también para el ateísmo convertido en religión). Los hombres somos seres violentos, y si la violencia se ampara con algún absoluto (Dios, la verdad, la patria...), se desborda. El Antiguo Testamento tiene textos de inaudita violencia, incluso en la plegaria. En el cristianismo, esos textos quedan anulados por las palabras de Jesús sobre el amor a los enemigos (ver Lucas 6, 27-38, que no puedo citar aquí). Pero el problema es tan real que una de las herejías que más amenazaron al cristianismo primitivo fue la ruptura entre Antiguo y Nuevo Testamento promulgada por Marción. Rechazarla fue el mayor acto prosemita de la Iglesia (contrapuesto al antisemitismo posterior). Se podrá hablar de una pedagogía o una paciencia de Dios con épocas más primitivas del despliegue humano. Pero entonces las religiones deberán preguntarse dónde tienen su equivalente al nuevo testamento cristiano. Yo creo que ningún místico sufí aceptaría ninguna violencia. Pero son los musulmanes los que han de pronunciarse sobre esto.
5. Desde lo anterior, pertenece a la experiencia cristiana de Dios la frase de Jesús "perdónales porque no saben lo que hacen"
(después de Jesús quizá debemos añadir: "y porque bastantes motivos hemos dado para su cólera"). En un Occidente que no permite fumar delante de otros pero permite insultarles, proliferan hoy ataques crueles al cristianismo (obras jaleadas como "me cago en Dios" o "la revelación" son sólo una parte), que los cristianos vamos aprendiendo a recibir con paz y perdonando, porque sabemos que esos insultos no afectan a Dios. El cristiano puede ofrecer tranquilamente al hermano musulmán su compañerismo en el maltrato, y su modo perdonador de reaccionar ante él.
6. El mundo musulmán debe comprender que determinadas reacciones violentas ante las palabras del Papa (quemar iglesias o asesinar religiosas) no hacen más que confirmar esas palabras.
7. Debe comprender también que Occidente pueda estar traumatizado por episodios brutales como las torres gemelas o el metro de Madrid y de Londres. Entonces reconocí que nosotros teníamos alguna culpa de ello (ganándome así algún bofetón). Pero ahora la pregunta es si aquello fue contrario o conforme a Alá. Sé que en Londres y en Madrid hubo musulmanes que se manifestaron contra los atentados. Pero ¿y fuera de Europa?
8. Cabe pedir al islam una aclaración oficial sobre el significado de la yihad:no valdrá que cuando alguien la critica se defiendan diciendo que la guerra santa es sólo la guerra interior contra lo peor de uno mismo, si luego vemos terrorismos justificados en nombre de esa guerra santa. A la vez, Occidente debe aprender que el islam es mucho más plural de lo que pensamos. La barbarie norteamericana en Iraq nos sirvió para distinguir entre suníes y chiíes. Pero estos mismos están muy divididos... Para criticar alguna acción musulmana, estamos obligados a no generalizar, e identificar de qué musulmanes se trata.
9. Para ambos queda pendiente el tema de las cruzadas. Estas pudieron ser tan salvajes como el 11-S. Pero dejan dos preguntas ulteriores: a) si eran algo conforme o contrario al cristianismo (un pecado por tanto del que pedir perdón). Y b) si lo religioso era la raíz de las cruzadas o fue manipulado en ellas al servicio de otra causa. Historiadores modernos (que no cabe citar ahora) sostienen que la verdadera raíz de las cruzadas fue económica: era un modo de mandar fuera del país a un ejército de parados peligroso. Yuno sigue creyendo, con Marx, que hay un factor económico importante en todo lo que se nos presenta como espiritual...
10. Cabe agradecer a la Junta islámica de España su reacción, dura pero serena y racional, ante las palabras del Papa: prueba de que el islam puede ilustrarse como ya fue ilustrado antaño (del islam recibió Tomás de Aquino la traducción de Aristóteles). El contraste con la extraña declaración del arzobispo de Valladolid atizando el fuego, permite comprender que si nosotros hemos de soportar que haya cristianos más papistas que el Papa, también podemos aceptar que haya musulmanes más mahometanos que Mahoma.

Escribe un comentario