Empiezan las maniobras de diversión, para distraer nuestra atención, de la noticia del procesamiento, con petición seria de cárcel, para José Manuel Martínez Morala y Cándido González Carnero, los dirigentes históricos de la Corriente Sindical de Izquierdas, un sindicato radical de larga trayectoria, de cuya falta de identificación da buena cuenta el hecho de que en la famosa Wikipedia esté incluido en un listados de sindicatos nacionalistas, como organización nacionalista asturiana, probablemente por su excelente relación con el sindicato de enseñantes SUATEA, y por el empeño del fragmentado nacionalismo asturiano, en decir que cuenta con un sindicato, que según esa voluntariosa enciclopedia, cuyos redactores suelen tener un perfil diferente en cada territorio del mundo, "es un sindicato de Asturias (España) fundado en 1982 en Gijón por dirigentes y sindicalistas provenientes fundamentalmente de Comisiones Obreras. Se define como Sindicato de clase asturiano y cuenta con especial representatividad en el sector naval y metalúrgico. A lo largo de su trayectoria ha logrado creciente representación en los comités de empresa del funcionariado asturiano, medios de comunicación, y la enseñanza, entre otros sectores. Edita periódicamente el boletín Pasal@, centrado en la comunidad educativa de la Universidad de Oviedo y La fueya informativa (La hoja informativa), órgano oficial de comunicación del sindicato".

Los inconvenientes de la Wikipedia, por su tendencia a la simplificación, se ven en casos como éste, pues hablar de la CSI, sin hablar de Luis Redondo, es olvidarse de uno de los personajes esenciales de la Transición en Asturias. Antecesor de Cándido y de Morala, lider de un sindicato radical, y amigo de todo el mundo, Luis Redondo se retiró después de muchos años de mantenerse fiel a sus principios, a pesar de los múltiples cantos de sirena del que fuera su alcalde Vicente Álvarez Areces, al que conocía profundamente, y con el que tuvo que convivir en diferentes trincheras, en la auténtica guerra del naval que fue el Gijón de la reconversión, muy retratada al principio por Javier Bauluz, el organizador de los salones fotoperiodísticos de la Semana Negra, que hace tiempo que no encuentra objetivos de interés aquí, en Asturias, donde siguen sucediendo cosas increibles para un demócrata, como que al poder socialista asturiano y a su socio Izquierda Unida, se les ocurra meter en la cárcel a Morala y a Cándido.

Pudimos ver a Luis Redondo en el funeral de aquel buen alcalde que fue José Manuel Palacio, y a la salida, el dirigente retirado, caminaba sólo por la carretera polvorienta que conduce hacia una de las barriadas del Gijón del extrarradio, mientras que muchos de sus compañeros de fatigas antifranquistas, han decidido hace mucho, que lo mejor es circular con chofer. Entre Areces y Redondo, hay sensibles difeencias. La CSI puede ser lo que sea, pero no desde luego un lugar para enriquecerse.

La Nueva España de Gijón no tiene desperdicio, con ese artículo de Javier Morán, que les da en la madre, y con el comunicado y las declaraciones de Jesús Montes Estrada, diciendo que él no tiene nada que ver con el procesamiento de los dirigentes sindicales, ni por supuesto, con la especulación inmobiliaria, que condena con gruesas palabras, a pesar de la total implicación de su fuerza política en las decisiones tomadas para urbanizar la zona, cuando compartían gobierno con Areces, e incluso de la participación directa en el proceso, como promotor inmobiliario, de su coordinador de Economía, el simpar José Antonio Hevia Braña, que a ratos hacía manifiestos para IU de ortodoxia católica omo éste de "El Pueblo de Dios" (Nos sentimos Iglesia, pueblo de Dios, comunidad local y universal, católica. Somos Iglesia a la que, para bien y para mal, nada humano le es indiferente, con pastores y creyentes diversos, coherentes e incoherentes. No nos resultan ajenos los dogmatismos, la hipocresía moral, la alineación con los poderosos, el abuso de poder, la ambición y otras lacras), y a ratos iba a firmar con los compradores las escrituras de los edificios-barco, en los que vendió un piso, por poner un ejemplo, a un concejal del PP, que igual le invitó a un vino después de firmar en la notaría de turno, es decir, la de siempre en estos casos.

Tenemos colgado en YouTube, un bonito vídeo, una captura de TLG que nos mandó una colaboradora, en la que se ve cómo Hevia Braña se atrevía a acudir a la televisión gijonesa, no en su condición de delegado en Asturias de Progea -ya por poco tiempo-, sino en la de predicador laico de Izquierda Unida -cuyo sector cristiano representa indignamente-, para decir que lo que él mismo hace, está muy mal, y no se debe hacer, y que los astilleros son más importantes que las casas que él mismo promueve para destruir esos astilleros que no tiene reparo en destruir mientras sigue diciendo que son importantísimos, pues como buen cristiano defiende los puestos de trabajo, pero como delegado de Progea, sirve a los intereses de este grupo empresarial ligado a Izquierda Unida.

Javier Morán, impecable: "los socialistas acaban de decir que presentan a Paz Fernández Felgueroso como candidata a la Alcaldía a causa su «insuperable ilusión por culminar un trabajo que está transformando la ciudad y convirtiéndola en el principal motor del desarrollo económico y social de Asturias». ¿Será esa «insuperable ilusión por culminar su trabajo» la de ver entre rejas a Morala y Carnero, a los cuales -junto a otros sindicalistas, y pese a todas las matizaciones- les debe esta ciudad que el astillero Naval Gijón sea hoy un lugar de trabajo y no una lujosa urbanización? ".

Lo de Montes Estrada, no tiene nombre, es ilimitado: Izquierda Unida (IU), fuerza que gobierna el Ayuntamiento de Gijón junto con los socialistas, calificó ayer de ataque y «proceso de criminalización de la clase obrera» las dos peticiones fiscales por las que, de sustanciarse, podrían cumplir hasta seis años de prisión los sindicalistas prejubilados de Naval Gijón José Manuel Martínez Morala y Cándido González Carnero.Para IU, esa petición de prisión (son los dos únicos trabajadores encausados por las movilizaciones de Naval Gijón) forma parte de un intento de «amedrentar a la clase obrera» y «menoscabar» los derechos ciudadanos en defensa del puesto de trabajo. La coalición está dispuesta a apoyar movilizaciones en defensa de Morala y Carnero, destacados dirigentes de la Corriente Sindical de Izquierda (CSI). Esta posición de IU choca con la que mantiene el Ayuntamiento, que se ha personado en la causa. La fiscal pide, además, a los dos sindicalistas que indemnicen a la institución municipal con 5.624,83 euros por los supuestos daños en el cajetín de una cámara de seguridad de tráfico. «Lo más fácil es ir a por nosotros», han manifestado Morala y Carnero, que se consideran perseguidos.

Publica La Nueva España, como soporte de esta información en la que el periódico razonablemente profesional de Asturias, pone de relieve, como hace Javier Morán en su concisa pero espléndida columna, la manera en que Izquierda Unida tira la piedra y pone la mano, acusando de "criminalizadores de la clase obrera" a los miembros de su propio gobierno, para decir a continuación, en el comunidado titulado "Atentado contra las libertades públicas" que en IU "siempre siempre nos hemos distinguido por la defensa de los trabajadores y, en concreto, por la defensa inquebrantable de los astilleros de la bahía gijonesa; por tanto, nosotros nos consideramos también parte de esta acusación y nos sentimos agredidos al mismo nivel de estos dos compañeros".

Ahora veremos el mayor espectáculo del mundo en Caleao, alto Nalón. La cúpula de IU se va a volcar en Caleao, que es un galimatías mayor todavía que lo de Morala y Cándido, pero mucho menos importante, desde el punto de vista de la jerarquía de las cosas, que las cuestiones relacionadas don los derechos fundamentales de las personas. ¿Se imaginan que a un gobierno del PP se le hubiese ocurrido pedir cárcel para Cándido y Morala? ¿Se dan cuenta de que en estos momentos Asturias ardería en llamas, porque el PSOE, IU, los ecologistas, los nacionalistas, CCOO y UGT, ya habrían tomado la calle y se olvidarían de Caleao por unos momentos?

Ahora nos van a entretener con el número de la autoprohibición del campamento de Caleao, que está muy bien, puesto que quienes lo prohiben y lo celebran a pesar de la prohibición, son en buena parte todos los mismos, esto sin olvidar su misión como almacén de líquido elemento para las urbanizaciones que construye el mismo gobierno que protesta por su construcción (construcción del embalse y construcción de las urbanizaciones).

De todo lo que hemos visto ahora sobre toda esta inmensa comedia que es la izquierda en Asturias, y especialmente la IU de Gaspar Llamazares, lo único interesante que hemos visto, es la propuesta del presidente de la Agrupación de Colectivos Asturianos, Domingo Goñi, que nos va a dar la medida de hasta qué punto hay, o no hay, izquierda en Asturias, porque de exquisitos diletantes que andan por ahí presumiendo de su caché izquierdista, están las cafeterías llenas, pero de personas que den la cara para impedir atrocidades como las que está cometiendo en Asturias, en estos momentos, el gobierno PSOE-IU, igual resulta que no hay tantos.

Es muy fácil montar numeritos, pero luchar por las libertades fundamentales amenazadas, es una cosa muy diferente.