Ayer estuvimos a punto de pensar que nos habíamos deslizado peligrosamente al afirmar que el Ayuntamiento se ha personado en la causa contra los sindicalistas Morala y Carnero, para quienes el fiscal pide seis años y medio de cárcel y cinco mil y pico euros por desperfectos varios durante las movilizaciones navales de 2004 y 2005. Uno de esos desperfectos recayó supuestamente en algún artilugio de control de tráfico, en la plaza del Padre Máximo González.

Pues bien, la alcaldesa Felgueroso nos hizo saber, ayer, amablemente que la Corporación no se haya personada en tal pleito, sino que lo está la empresa a la que el Ayuntamiento tienen concedido el mantenimiento del aparataje del tráfico. Grande fue nuestro regocijo al saber que el Ayuntamiento no estaba metido en este asunto, en el que nos parece complejo determinar lo justo, pues, si bien hubo desperfectos y molestias, no hubo en dichas acciones ánimo de destruir la ciudad, ni de arrasar la villa, ni de provocar cataclismos, sino de llamar la atención sobre una delicada situación empresarial, como en esta ciudad viene haciéndose desde hace lustros y como en Asturias se practicó desde que hay industria, y particularmente durante la reconversión, y también durante la dictadura, ese período en el que hubo tantos luchadores por la democracia.

Total, que nos alegró la ausencia que proclamaba la Alcaldesa, a punto de ser proclamada ella, hoy mismo, magnánima candidata del PSOE a la Alcaldía. Sin embargo, nos sobrevino la duda al recordar los autos judiciales, y exclamamos como los antiguos «¡afferantur codices!», o sea, adúzcanse documentos. Y al repasar los referidos autos, allí estaba que el fiscal pide una indemnización para el «Ilustre Ayuntamiento», y que la factura del desperfecto lleva el sello del Ayuntamiento, y que hubo un testigo en representación del Ayuntamiento, y un informe del área de Tráfico del Ayuntamiento. Averiguamos también que el edil «Churruca» (IU) está muy mosqueado con todo esto.