La noticia publicada por el diario La Nueva España, de la amplicación de las penas solicitadas por el ministerio público contra los dirigentes obreros y sindicales José Manuel Martínez Morala y Cándido González Carnero, actual y anterior secretario general de la CSI, respectivamente, merece una urgente y dura reacción por parte de todos los demócratas asturianos, y muy especialmente, por parte de las asociaciones cívicas, que en realidad comparten una misma lucha con estos sindicalistas.

La corrupción de la vida pública y la especulación masiva, promovida por los gobiernos de toda índole, que en estos momentos tienen responsabilidades en el Principado de Asturias, son la causa común de los males que están movilizando a los ciudadanos por toda la geografía asturiana.

La lucha de los trabajadores del naval, no es ni contra la globalización, ni contra los problemas de viabilidad, ni siquiera, contra una mala gestión de los astilleros, sino contra los responsables de haber creado una presión urbanística brutal en la bahía de Gijón, que ha disparado la codicia de promotores, intermediarios y políticos, que sólo ven ya el beneficio como móvil, sin dudar ni un segundo, a la hora de sacrificar una industria histórica que ahora mismo está experimentando un renacimiento en los principales paises europeos.

En esta querida Asturias las cosas son diferentes, aquí lo único que importa es el negocio fácil y rápido. Por eso, porque sabemos perfectamente qué es lo que hay detrás de la lucha de los trabajadores del naval, es por lo que no podemos consentir que se procese de manera selectiva, y con una inconsistencia grande en todo el procedimiento, acusando de desórdenes públicos, a quienes con sus protestas, lo que hicieron es poner en evidencia a los autores de los verdaderos desórdenes.

Nuestro respeto para la justicia. Ella es la que debe prevalecer siempre. Pero eso no quiere decir, que a veces, esa misma jusiticia, impulsada desde la política, confunda las causas con las consecuencias, y la causa de que en Gijón hay continuos desórdenes por culpa del desmantelamiento del naval, no reside en quienes protestan por ese desmantelamiento, sino en quienes lo promueven.

Si este proceso contra dirigentes sindicales continua tal y como lo estan preparando, creo que estamos ante un error judicial de primera magnitud, que sin duda tiene una raíz política demostrable, pues el procesamiento de Cándido Y Morala, está instado en un caso por la policía, y en otro, por el Ayuntamiento de Gijón, las dos instancias dependientes de autoridades políticas.

¿Alguien se puede creer que sale de la policía, de manera autónoma, la decisión de iniciar el procedimiento contra Morala y Cándido? La decisión del Ayuntamiento de Gijón, de personarse contra ellos como acusación, ampliando las condenas que ya se les pedían a instancias de la policía, demuestra el sesgo totalmente político de este enorme escándalo.

Los ciudadanos y las ciudadanas que levantamos nuestras voces contra los abusos de la administración, debemos movilizarnos con toda la fuerza y todos los medios a nuestro alcance para frenar esta barbaridad, pues la lucha de Morala y Cándido es la nuestra.

Primero van a por ellos, y después vendrán a por nosotros, por lo tanto, propongo a las asociaciones y movimientos de carácter cívico que trabajan en Asturias por el interés general, que iniciemos de manera inmediata reuniones preparatorias, para la creación de una gran plataforma ciudadana en defensa de la libertad amenazada, porque no nos engañemos, la pretensión de quienes han dado vía libre a esta barrabasada, lo que quieren en realidad es dar rienda suelta a la especulación sin cortapisas, como el movimiento obrero reivindicativo o el asociaciosmo cívico no controlado por los políticos.