Corren fechas en las que la consigna principal del PSOE gijonés es la de «no cometer errores» hasta las elecciones municipales del año que viene (o sea, no más de los cometidos durante los últimos tres años). Sin embargo, el Ayuntamiento de Felgueroso está jugando con fuego dada su presencia como acusación particular en la causa judicial contra los sindicalistas Morala y Carnero, de CSI. Para ambos pide el fiscal una pena de seis años y medio de prisión, además de indemnizaciones por daños, entre otros, en propiedades del Ayuntamiento de Gijón, tras las movilizaciones de 2004 y 2005.

Pues bien, los socialistas acaban de decir que presentan a Paz Fernández Felgueroso como candidata a la Alcaldía a causa su «insuperable ilusión por culminar un trabajo que está transformando la ciudad y convirtiéndola en el principal motor del desarrollo económico y social de Asturias».

¿Será esa «insuperable ilusión por culminar su trabajo» la de ver entre rejas a Morala y Carnero, a los cuales -junto a otros sindicalistas, y pese a todas las matizaciones- les debe esta ciudad que el astillero Naval Gijón sea hoy un lugar de trabajo y no una lujosa urbanización?

La supervivencia de ese astillero, ¿no contribuye al «desarrollo económico y social de Asturias» que con tanto orgullo -y cierta dosis de impostura- le asigna el PSOE a su candidata?

La solemne presentación de la candidata Felgueroso se producirá este sábado y algunos brindaremos por ella -como haremos por otros candidatos-, pero no sería de recibo que las fanfarrias sonaran y las palmas aplaudieran a quien inicia su aspirantazgo luciendo una acción errónea.

En otra vertiente municipal, también hay que considerar que el edil Jesús Montes Estrada, «Churruca» -como coordinador de IU- ha puesto el grito en el cielo por el proceso contra Morala y Carnero. Salvo que su personalidad esté desdoblada -que pudiera ser-, «Churruca» no habrá olvidado que gobierna con Felgueroso.