Tengo la impresión de que el PP se ha empeñado no sólo en perder las próximas elecciones, sino en que además Rodríguez Zapatero obtenga mayoría absoluta. Ni el peor enemigo del PP sería capaz de diseñar una política de oposición tan desastrosa como la que está llevando a cabo Mariano Rajoy junto a Ángel Acebes y Eduardo Zaplana.
Sí, por supuesto que el PP tiene un suelo electoral firme, ciudadanos que les votarán hagan lo que hagan y pase lo que pase; le pasa lo mismo al PSOE, pero para gobernar se necesita convencer a los que no son incondicionales.
Verán, yo creo que Mariano Rajoy debe pedir que se continúe investigando los atentados del 11 de marzo; cualquier persona sensata quiere lo mismo, porque sin duda fue el peor atentado que ha padecido nuestro país. Pero una cosa es decir que hay que seguir investigando y otra muy distinta seguir sin digerir que perdieron las elecciones y, sobre todo, que detrás del atentado está ETA y sólo ETA. Rajoy quiere que las investigaciones concluyan lo que él cree, u otros creen, que al PP le viene bien, y que no es otra cosa que hubo una conspiración de miembros de las fuerzas de seguridad españolas y extranjeras, con ETA de por medio, encaminada a que los populares perdieran las elecciones. De ahí no se bajan los populares, negando cualquier evidencia que apunte lo contrario.
Pero resulta que vivimos en un Estado de derecho, y que el atentado del 11-M lo están investigando en la Audiencia Nacional, de manera que cuando termine la instrucción y haya unas conclusiones, lo lógico es que todos aceptemos esas conclusiones. Claro que hay errores judiciales, pero también hay mecanismos para corregirlos.
Por lo tanto, decir que no se está investigando y que el Gobierno está impidiendo que se sepa la verdad es sencillamente no decir la verdad, a no ser que el PP piense que el Gobierno está mediatizando la Audiencia Nacional.
También el Gobierno se está equivocando a la hora de minusvalorar las investigaciones periodísticas, tengan éstas la intencionalidad que tengan, que es evidente la que tienen. En fin, yo creo que un poco de prudencia no viene mal. Pero en lo que se refiere al PP, llevan desde que perdieron las elecciones insistiendo en que las perdieron por el 11-M y además en que ellos tenían razón y ETA estaba detrás de los atentados, y de ahí no salen, lo que les lleva a hacer una oposición desastrosa. Quizá sea verdad eso de que cuando un partido pierde unas elecciones tiene que hacer una travesía del desierto, luego cambiar de líder y renovar la primera fila del banquillo donde se sientan sus dirigentes. Con la oposición que hace el PP va de perdedor.

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