15 de septiembre.- El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, estrena blog. Nos lo anunció esta mañana horas antes de que se abrieran los trabajos de la Conferencia Política de su partido. Hoy es su primer día como bloguero.

Y, puesto que algo dijo Pepe Blanco de una servidora a la hora de explicar por qué había decidido estrenar página propia, he aquí algunos consejos de alguien que no domina aún el espíritu de la cosa pero que le pone dedicación y voluntad.

Primero, cometerá usted una ingenuidad, señor Blanco, si cree que se va a unir usted en «una relación amable" con los que se acerquen a su blog. De eso nada. Prepárese para todo: para los elogios pero también, y sobre todo, para los cañonazos, que no le cuento el calibre que se gastan y la puntería que tienen, los condenados.

Yo que usted pediría que me filtraran un poco el foro de los participantes. No por nada, pero es que, con lo de la libertad de expresión por bandera, puede usted encontrarse con que algunos se aficionen a acordarse de su madre, de su padre y de todos los suyos un día sí y otro también. Tenga en cuenta que ellos preservan el anonimato y usted está a la intemperie y eso da una soltura inimaginable.

Precisamente por lo que le acabo de contar, agradezca muchísimo desde el fondo de su corazón y hágalo saber si puede, a quienes aportan sus puntos de vista serenamente, a quienes reflexionan «blanco sobre negro» y también a quienes debaten entre sí sobre ideas, no sobre insultos.

Aguante usted la tentación de defenderse de los improperios. Al cabo de un tiempo su propio tono, -«su talante» diría su jefe- acabará imponiéndose y hará que los aficionados a las agresiones gratuitas se aburran de estar ahí y abandonen. Uf, menos mal.
No le diría yo que «un blog es la vida misma», como usted dice en su presentación, hasta que no pasan bastantes meses. De entrada, un blog es la centrifugadora de una lavadora en marcha, con uno metido dentro del tambor, que es usted, y los demás mirando mientras se beben unas cañas.

Luego sí. Luego es un sitio donde es posible el intercambio. Y otra cosa le digo: como termómetro del estado de ánimo de la ciudadanía es también muy útil.

Por último: aunque sean 10 ó 100 ó 1000 los que contesten a sus textos –que se llaman 'posts', vaya apuntándolo-, muchos más le habrán leído. Muchos más quiere decir que debe multiplicar a lo mejor por mil cada una de las entradas. Eso le da una idea de la repercusión que van a tener sus comentarios. No sé si decirle que mucha más que un corte de 10 segundos en cualquier cadena de televisión, de esas que usted tanto frecuenta parapetado tras su atril de metacrilato.

Aquí no tiene parapeto, señor Blanco. Aquí va usted a pelo.

De entrada, ya tiene usted una visita: la mía.

Y que tenga suerte y le aproveche para bien.