Empezaron las negociaciones para confeccionar los Presupuestos Generales del Estado, un menú que se elabora con ingresos tributarios y prioridades políticas. El diputado socialista asturiano, Álvaro Cuesta, afirma que uno de los objetivos de las cuentas del Estado será mantener a las regiones del Noroeste en los primeros lugares en inversión por habitante. ¿Será posible cumplir esa meta?

En los dos Presupuestos (años 2005 y 2006) aprobados por el Gobierno de Zapatero, Asturias salió muy bien parada, porque la inversión en nuestra región creció mucho más que el incremento del PIB o la tasa de inflación. Si se mantuviera esta tendencia, es posible que nuestra región registrara la inversión más alta por habitante entre todas las comunidades autónomas. Pero las circunstancias han cambiado mucho en el último año. No me refiero a la economía sino a la política: el 'Estatut' se ha convertido en ley orgánica. Los catalanes quieren que se aplique ya la cláusula de su texto autonómico que contempla una inversión del Estado en infraestructuras proporcional a su contribución a la producción de bienes y servicios de España. Eso en números implica conceder a Cataluña una cuota del 18,8% de la inversión estatal, lo que supone 3.950 millones de euros. Un 40% más de la inversión del presente ejercicio.

El ministro de Economía, Pedro Solbes, ha previsto que las partidas de los Presupuestos Generales del Estado dedicadas a la inversión en infraestructuras crezcan un 6,7%. Ese incremento se lo llevará por completo Cataluña, con lo que el resto de las comunidades autónomas apenas conocerán aumentos de inversión. Con los números en la mano, las promesas de Álvaro Cuesta para las regiones del Noroeste no pasan de ser un brindis al sol. Eso es lo que pasa cuando los discursos políticos chocan con las cifras del Presupuesto: las palabras más bellas se desvanecen ante la rigidez de los números. Veamos. En el actual ejercicio, toda la inversión en infraestructuras para las comunidades autónomas fue de 19.526 millones de euros; para el próximo año será de 21.000 millones. Esos 1.474 millones de incremento apenas exceden los 1.130 millones de más que recibirá Cataluña. La cosa está clara: la prioridad es el Nordeste.