El gasto en desempleo crece cinco veces más entre los trabajadores inmigrantes que entre los nacionales, de Carlos Sánchez en El Confidencial
Un total de 72.284 inmigrantes cobraba alguna prestación económica a cargo de los servicios públicos de empleo en julio.
El fenómeno de la inmigración comienza a alterar las cifras sobre gasto en desempleo. Los últimos datos del Ministerio de Trabajo indican que el número de beneficiarios de alguna prestación económica crece entre los extranjeros cinco veces más que entre los nacionales. Los datos, según el Ministerio de Trabajo, no dejan lugar dudas.
Un total de 72.284 inmigrantes cobraba alguna prestación económica a cargo de los servicios públicos de empleo en julio, algo más del doble que en 2003. En relación al mismo mes del año anterior el incremento es del 30,4%, frente al 6% que creció el número de nuevas solicitudes para el conjunto de trabajadores.
El mayor incremento se produjo en el nivel contributivo, ya que crece a ritmos cercanos al 36%, mientras que el asistencial (el que se percibe cuando se ha agotado el resto de prestaciones) aumenta a una velocidad del 20% en términos anuales. Con todo, el mayor incremento se produce entre los que perciben la llamada Renta Activa de Inserción, con un ritmo de incremento de cerca del 50%. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que se parte de niveles muy bajos, lo que explica el fuerte aumento. Según Trabajo, 1.588 inmigrantes perciben esta prestación, que se abona cuando el trabajador tiene especiales problemas económicos y dificultades para encontrar un empleo.
El fuerte aumento del número de prestaciones hay que analizarlo en un contexto muy determinado. Aunque crece a ritmos elevados, hay que tener en cuenta que los inmigrantes (que representan el 10% de los cotizantes a la Seguridad Social) tan sólo suponen en estos momentos un 5,55% del total de beneficiarios, eso sí, con una notable progresión. En 2004, el porcentaje era del 3,5%, en ambos casos en un contexto de fuerte creación de puestos de trabajo.
El hecho de que estén aumentando bastante más las prestaciones contributivas que las asistenciales hay que relacionarlo con una realidad. El desempleo de los inmigrantes es de menos duración que el de los nacionales. Es decir, entran y salen con más facilidad del mercado de trabajo como consecuencia de su mayor precariedad laboral, al ‘disfrutar’ de forma masiva de contratos temporales. Por el contrario, los trabajadores nacionales agotan en mayor medida las prestaciones contributivas, que en muchos casos se encadenan con las asistenciales hasta la edad de jubilación (a partir de los 52 años).
Desempleo ‘express’
El hecho de que los inmigrantes entren y salgan con más facilidad que los nacionales del desempleo se pone de manifiesto con un dato. Nada menos que el número de beneficiarios representa el 55% del total de demandantes de empleo extranjeros, un porcentaje que ha aumentado en 20 puntos en sólo dos años. Dicho en otros términos. Más de la mitad de los inmigrantes que demandan un empleo está cobrando alguna prestación de carácter económico.
En cuanto al gasto, y habida cuenta de su escaso peso en el conjunto del mercado laboral, la inmigración absorbe menos de 60 millones de euros en recursos, lo que supone un incremento del 33%. Un porcentaje ínfimo si se tiene en cuenta que las prestaciones por desempleo ascienden anualmente a más de 1.000 millones de euros.
Hay que tener en cuenta que algo más de 137.000 inmigrantes están en situación de desempleo, lo que representa apenas el 7% del total nacional. Sin embargo, el ritmo de aumento del paro entre los extranjeros crece en una tasa del 20%, lo que explica en parte el aumento del número de beneficiarios.
