Las emisoras de radio, las revistas especializadas y los programas 'batidora' de televisión han creado la cultura de los grandes éxitos. Una cultura que recientemente ha saltado también al mundo de las bibliotecas, para satisfacer la curiosidad de los aficionados a las listas.

Si el Gran Hermano del que habló George Orwell existiera, los ránkings culturales no existirían o habrían sido sabiamente retocados para teledirigir modas. Bueno, de todos es sabido (o de casi todos) que ciertas listas pasan por manos de expertos en márketing tras el desembolso de un buen puñado de euros. Al y fin al cabo algunas no dejan de ser meros experimentos publicitarios. Pero existen otras, como las que recientemente pusieron en marcha las bibliotecas de Barcelona, que sólo pretenden recoger, quizá en este caso como experimento sociológico, los hábitos de sus clientes.

Las cifras no pueden consultarse, tal vez resulten demasiado sorprendentes para el lector medio, pero sí pueden echarse un vistazo a diez listas que resumen, cada tres meses, el cambio de manos de los libros, discos, películas y revistas más solicitados.Y lo cierto es que, cualquier aficionado a la consulta semanal o mensual de las listas de los libros o discos más vendidos, podría aventurar los resultados.

Carlos Ruiz Zafón ocupa el primer puesto, en el top ten de libros para adultos, desde que se puso a la venta La sombra del viento.Le siguen El gran engany, de Dan Brown; L'historiador, de Elizabeth Kostova; La pell freda, de Albert Sánchez Piñol, y el resto de novelas publicadas por Dan Brown y Sánchez Piñol, en catalán y castellano, además de En el blanco, de Ken Follet (las listas en detalle pueden consultarse en www.diba.es/biblioteques/novetats/mesllegits.asp).Así pues, autores y autora de best seller no sólo copan las listas de los más vendidos, sino también de los más prestados. «Los medios de comunicación acostumbran a centrar la atención en determinados libros, y la biblioteca se ve obligada a tener más de un ejemplar porque las reservas son tantas que sería imposible dar un buen servicio», explica Nuria Ventura, responsable de coordinación de Bibliotecas de la Diputació de Barcelona.

Por poner un ejemplo, La sombra del viento tiene actualmente en toda la red de bibliotecas de Barcelona un total de 257 reservas.Cinco de ellas se han realizado en la biblioteca Can Fabra de la Ciudad Condal. Este centro tiene tres ejemplares del libro en castellano y dos en catalán. «Y lo llevamos bastante bien, porque la lista de espera es bastante corta. Sólo es cuestión de hacer la reserva y leerse mientras una novela que no esté tan de moda de las otras casi 10.000 con que cuenta nuestro fondo», dice Esperanza Paños, directora de Can Fabra.

En total, circulan por las bibliotecas de la provincia siete millones de libros y el usuario siempre puede estar seguro de encontrar un ejemplar (aunque esté en préstamo) de, por ejemplo, Harry Potter i el misteri del Príncep (número uno por cierto en la lista de libros juveniles), pero no El nuevo periodismo, de Tom Wolfe, o Pnin, de Nabokov. «Existe una base de clásicos que todas las bibliotecas deben tener y luego cada una se adecúa a su entorno y, aunque un libro no pueda encontrarse en una biblioteca concreta, seguramente estará en alguna otra de la red», explica Judith Terma, representante del Consorci de Biblioteques de Barcelona.

Volviendo al listado del segundo trimestre de este año (de principios de abril a finales de junio), llama la atención el hecho de que seis de los diez libros más prestados son traducciones al catalán de los mencionados best seller. «Antes la gente solía pedirte un libro en castellano o en catalán y, si no estaba, nada. Pero últimamente, se llevan el que haya. No les importa el idioma», explica Nuria Ventura. Y puede que siempre haya más copias en catalán, aunque no siempre, pero Nuria aclara que la primera opción a la hora de comprar un libro siempre es el catalán.

Quizá por esta razón, en la lista de novelas para jóvenes, el primer lugar lo ocupe la versión catalana del último Harry Potter.Otros tres libros de la saga creada por J.K. Rowling se encuentran dentro del top ten, que completan obras de C.S. Lewis, Laura Gallego García e Isabel Allende. «Está claro que los préstamos los marca la publicidad. La biblioteca intenta llamar la atención sobre los clásicos a través de los clubs de lectura o de exposiciones, pero no siempre se consigue», explica Nuria Ventura.

Pese a ello, incluso el mundo de los cómics, ajeno en cierto sentido a modas, se asemeja a lo que sería una lista de los más vendidos, si llegara a existir, puesto que los más prestados tienen algo que ver con Japón y su invasor manga: Ranma½, Detectiu Conan y Doraemon se encuentran entre los elegidos, aunque también figuran en el top ten, Mortadelo y Spiderman. En este sentido, la lista de la sección audiovisual de las bibliotecas barcelonesas podría considerarse un tópico: Zapatillas, de El Canto del Loco; Confessions on a dance floor, de Madonna y Voces de ultratumba, de Estopa, están entre los diez primeros. Sorprendente es, por otro lado, que entre las diez las revistas más solicitadas se encuentren tres dedicadas a la costura: Patrones, Labores del Hogar y Burda.

Sin embargo, los ránkings de cine podrían justificar que tal vez la selección lo es todo: Yo, Claudio ha sido la película más prestada en los últimos tres meses, seguida de El Padrino y La Regenta. «Está claro que hay que encontrar un equilibrio entre obras de referencia y demanda social», dice Nuria Ventura.Y el equilibrio, si la televisión está sólo de un bando -el del Gran Hermano-, es casi misión imposible.

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