El cambio en las posiciones del Gobierno ZP respecto a la OPA de E.ON sobre Endesa está levantando las enaguas de los organismos regulatorios supuestamente independientes, unas instituciones que han hecho su trabajo de acuerdo con los criterios técnicos adecuados y ahora se encuentran con que el Ejecutivo da un giro de 180 grados respecto a sus posiciones frente a la Comisión Europea.
El problema es que el mismísimo Gobierno pone en duda esa buena labor de la Comisión Nacional de la Energía al indicar que, seguramente, habrá que eliminar de las 19 condiciones impuestas, aquellas que son de competencia comunitaria.
Resulta que la Comisión Europea ha dado argumentos sólidos a España y es posible que muchos de esos argumentos coincidan con las posiciones que va a mantener Ángela Merkel en su reunión con Zapatero y con las exigencias de E.ON en esos papeles presentados, bajo el apoyo de Carlos Solchaga.
El mundo está repleto de coincidencias y paradojas, pero en esa tesitura probablemente Maite Costa debería plantearse si debe seguir o no en el cargo que ostenta gracias al nombramiento del casi ex ministro José Montilla. Es lo que tiene ser nombrado por uno que se ha ido a Catalunya. Con qué apoyos cuenta ahora Maite Costa en el nuevo ministerio de Industria, si incluso Antonio Fernández Segura, auténtico hombre fuerte del ramo, se va.
Es probable que Joan Clos pueda decir algo al respecto, aunque corre el peligro de que se le malinterprete, como le ha ocurrido recientemente en sus declaraciones iniciales sobre la negociación entre los gobiernos español y alemán. Por cierto que Joan Clos está tardando en dar a conocer quién o quiénes forman parte de su equipo en el ministerio.
Seguro que ni están negociando ni van a negociar. Merkel y Zapatero han quedado en Meesburg para tomarse una salchicha, ver la torre del Castillo y beber medio litro de cerveza por tres euros. Barato, barato.
La última palabra sobre E.On la tendrá la CE ha dicho Joaquín Almunia y se pronunciará el día 26.
Todo claro, aunque la presunta pureza del órgano comunitario se quiebra cuando uno observa las posiciones respecto a operaciones similares a la de Gas Natural en casos anteriores y la dureza de las declaraciones de algunos comisarios cuando de la defensa de posiciones alemanes se trata, frente a otras ocasiones en las que conviene mirar para otro lado.
Cuánto tiempo permaneció la CE callada y sin hacer nada mientras que el ex gobernador del Banco de Italia, Antonio Fazio, obstaculizaba la compra de BNL por BBVA, que finalmente no se hizo. Tenía las manos atadas ante un asunto interno, hasta que se publicaron aquellas conversaciones -beso en la frente incluido- de Fazio con un banquero que participaba en el núcleo en contra de FG.
Es cierto que la UE ha llamado la atención sobre la fusión de Gaz y Suez, pero también lo es que si la operación no se produce en los términos actuales será por el intenso debate político interno generado más que por las posiciones y el peso real de la Comisión Europea
También Solbes se ha referido a esa otra línea de trabajo relativa a los recursos de alzas de E.ON y Endesa contra esas condiciones. Industria deberá tomar una decisión final teniendo en cuenta a las empresas y las decisiones de Bruselas con el fin de buscar una solución que permita resolver el contencioso. Hay que ver cuánto manda ahora Solbes en esto de la OPA.
Los accionistas de Endesa sueñan cada noche con ese encuentro Merkel-Zapatero y con la solución, el final feliz y, sobre todo, el precio final. Veremos cuántas cabezas se lleva por delante la intrincada OPA. Bueno, si la solución va a ser buena para todos quizá no pase nada de nada tras el desaguisado.

Escribe un comentario