Pasado, presente ¿y el futuro?, de Luis Felgueroso Palacios en La Nueva España
En octubre de 1997, a solicitud del Grupo Socialista del Congreso y del Grupo Parlamentario Federal de Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya, preguntaban en una comparecencia al presidente de Hunosa, por entonces el señor Tejuca Suárez, por 2.900 millones de pesetas de los fondos Feder que se podían obtener de subvención por las inversiones.
El presidente de Hunosa, entre otras consideraciones, manifestaba lo siguiente: «Estos fondos tenían unas dificultades, el plazo para utilizar estas subvenciones es hasta el año 1999, es decir, 1998 y 1999. Estos fondos todos tenían que aplicarse en la línea del medio ambiente y es muy difícil sacar proyectos del medio ambiente para realizar estas inversiones».
¡Qué paradoja, señor Tejuca!, decir que era difícil sacar proyectos de medio ambiente para realizar estas inversiones, cuando estábamos y continuamos estando con grandes y graves problemas relacionados con el medio ambiente. Señor Tejuca, ¿es que no se podían haber empleado estos fondos Feder para liberar y regenerar escombrera?
Como, por ejemplo, la escombrera de Carrio, que los vecinos «clamaban y claman al cielo» para su eliminación... por los efectos nocivos que produce; la escombrera del pozo de María Luisa, donde han instalado una industria sin antes hacer los trabajos de liberar y regenerar dicha escombrera, incumpliendo las normativas de la ley de residuos y las directivas europeas; liberar y regenerar la escombrera de Modesta, donde en la actualidad se quiere ubicar un centro de discapacitados; acondicionar el lavadero de Modesta con nuevas tecnologías para que los ciudadanos del entorno no padeciesen, y continúan padeciendo, el sufrimiento de los ruidos y polvo (influyéndoles en la salud) debido a las instalaciones obsoletas de este lavadero de carbón. Se necesitaría mucho espacio para enumerar todas las necesidades de inversión para mejorar el medio ambiente.
El señor Tejuca más adelante manifiesta: «Hemos conseguido cambiar esta línea de forma que en un futuro podamos emplear esta subvención en cualquier proyecto industrial en comarcas mineras en declive», «nuestro objetivo es que en 1998 y 1999 se agote hasta la última peseta y creo que lo conseguiremos».
¿Dónde se ha invertido hasta la última peseta, que dice el señor Tejuca? Veamos: ¿cómo se invierte parte de los fondos Feder? Teniendo en cuenta algunas consideraciones hechas en las XVIII Jornadas temáticas sobre protección del suelo y fondos europeos, celebrada en Gijón el 12 de diciembre de 2002, uno de los ponentes, el señor Fernando González Blanco, del departamento de medio ambiente de Hunosa, comentaba, entre otras cuestiones: «A través de los fondos Feder se decidió la plantación en un principio de 20 hectáreas de arándanos y otras 20 de manzanos de sidra... Actualmente son tres las explotaciones a cielo abierto restauradas y cuatro escombreras las que mantienen cultivos de arándanos y manzanos de sidra».
¿Cuántos millones se han invertido para estas labores? Sin lugar a dudas que muchísimos. ¿Pero cómo se han invertido? Personalmente, pienso que dejan mucho que desear. ¿Qué se ha hecho con las plantaciones de arándanos y que se está haciendo con algunas plantaciones de manzanos?
Sería recomendable acercarse a estos lugares y ver en el estado de abandono y dejadez que se encuentran estas plantaciones. En la braña del río Tuilla y El Cantil, entre La Nisal-Lada y Santo Emiliano, se encuentran las plantaciones de arándanos y una de las plantaciones de manzanos (la más importante) en La Matona, donde se han estado depositando miles de toneladas de escombros y residuos alterando la calidad del suelo.
Para más ilustración, sería interesante leer el escrito publicado en la Nueva España el 12 de enero de 2005 con el título: «El bosque fantasma», con las consideraciones del antiguo alcalde de barrio Conrado Montes, que entre otras cosas comenta: «En la rehabilitación de El Cantil se invirtió un dineral que se ha despilfarrado porque ya no se preocupan de mantener cuidada la plantación» (plantación de arándanos).
Los cuidados de la zona llevan parados, aproximadamente, tres años. Repito, un escrito que merece la pena estudiar y reflexionar, y principalmente el Gobierno regional y el local, ya que en varias ocasiones los vecinos de La Nisal han presentado las quejas al Ayuntamiento de Langreo y la situación sigue siendo la misma.
Los vecinos de Pampiedra, ¿podrán disfrutar de un área de ocio y un entorno paisajístico recuperado por la restauración de la escombrera? La restauración actual, ¿se ajusta a las exigencias del proyecto? Las autoridades locales, ¿han exigido responsabilidades a Hunosa o a la empresa responsable de ejecutar las obras para que se cumpla lo acordado en el proyecto de restauración (en el que se han invertido 200.000.000 de pesetas)? ¿¡Cómo vender 600.000 metros cuadrados de las escombreras restauradas a un euro el metro cuadrado!? ¿No tendría el Tribunal de Cuentas que investigar todas estas supuestas irregularidades cometidas en la administración de las subvenciones a Hunosa y las ventas del patrimonio público a precios irrisorios?
Teniendo en cuenta estas consideraciones, podemos confirmar: ¡que sí había posibilidades de utilizar los fondos Feder para proyectos de medio ambiente, de los cuales el señor Tejuca decía que era difícil sacar proyectos para su ejecución! ¿El futuro...?
Luis Felgueroso Palacios es miembro de la Plataforma de Defensa del Medio Ambiente del Valle del Nalón.
