El nacionalismo institucional logra un éxito histórico. La izquierda radical solo habla de lo suyo, de Iñaki Anasagasti en su Web
Creo que la noticia más importante de la semana y casi la del mes y casi la del año y casi la de la década ha sido que la Unión Europea haya avalado el Concierto Económico y por tanto la autonomía fiscal vasca tan envidiada en estos momentos de reforma estatutaria en Catalunya, Valencia, Baleares, Andalucía y Galicia. Con esto se prevee el fin de los conflictos que tanto el estado español, Cantabria como La Rioja nos han creado por tratar de tener una fiscalidad propia fundamentalmente como resto foral para crear riqueza y ayudar a la creación de empleo. Con esta medida la autoridad territorial contará con un estatuto político y administrativo distinto del Gobierno central. Es decir, hacemos país con hechos y no con ruedas de prensa.
Ante esta resolución se me ocurren dos reflexiones. La primera es que teníamos razón y que la hacienda vasca es tan hacienda como la española y con estatus propio, cuestión esta que para cualquier nacionalista que ha visto estos años como el Concierto ha sido la gasolina de Euzkadi, que ha hecho mover el motor de su renovación, no deja de alegrar, sobre todo al haber superado todo tipo de ataque y de minusvaloración por la izquierda radical.
Y la segunda es que ha sido el nacionalismo institucional, ese nacionalismo institucional vilipendiado quien en 1979 vio lejos, hizo las apuestas necesarias, movilizó la calle, sensibilizó a Adolfo Suárez antes de dimitir y logró esta importantísima cuestión que si hubiera sido por la derecha y el socialismo español o por la izquierda radical vasca no lo tendríamos. Hoy se beneficia todo el mundo, como así tiene que ser pero solo fue el nacionalismo institucional el que logró la consagración de este hecho diferencial.
Digo esto porque el mismo día de la noticia había otras dos ruedas de prensa, la clásica de Otegi diciendo que ETA no aceptaría un proceso de rendición, ¿quién es Otegi para hablar en nombre de ETA?, y la de Etxerat que después de criticarnos nos pedían que nos mojáramos por los presos de ETA.
A esto hay que decir que siempre lo hemos hecho y eso que jamás hemos escuchado una palabra de humanidad de este colectivo en relación con el daño causado, en la mayoría de las veces irreparable y que si tanto desean que sus familiares se acerquen a casa, lo tienen fácil. Nosotros haremos lo que tenemos obligación de hacer pero no estaría nada mal que le dijeran a Batasuna que en lugar de tantas ruedas de prensa a todas horas, todos los días y hablando siempre del Monotema sin aludir nunca a los rebrotes de kale borroka, dieran el paso de convertirse en una organización que tuviera claro que la violencia, el chantaje y el terror no son armas ni de acción política, ni democráticas, ni humanas. Verían como a la semana tenían el problema de sus presos resuelto.
Por eso hay que decir que mientras todo el mundo se felicita por el éxito europeo en relación con el Concierto aunque sin atribuir la paternidad de este logro a nadie aunque nos beneficiemos todos, hay que decir que ya estamos cansados del millón de ruedas de prensa sobre el Monotema.
Acabo de estar en Madrid y al preguntar a una persona que sabía de que va la cosa me dijo: “va más lento de lo esperado pero va y los que más hablan son los que menos saben y los que más saben son los que menos hablan”.
Por eso quería destacar este hecho. Quienes trabajan por el país casi nunca son reconocidos y quienes solo hablan de lo suyo son los que más cobertura mediática tienen aunque su realidad, respetable, es virtual y minoritaria. Y estas cosas conviene decirlas de vez en cuando para poner las cosas en perspectiva.

c. delgado dijo
telesforo rubio cesado
10 Septiembre 2006 | 02:24 PM